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Los retos del 'rating' ESG ahora que el Informe no Financiero "ya no es un publirreportaje"

  • El Foro Medcap dedica una mesa redonda a las calificaciones de sostenibilidad
De izq. a dcha, A. Estévez (Ethifinance), J. M. Tudela (Enagás), F. Painter (Mediatree), A. Gómez (BBVA AM) y A. Labigne (Sustainalytics).

Los ratings de sostenibilidad -los que puntúan a las empresas sobre su desempeño en cuestiones ambientales, sociales y de gobierno corporativo- afrontan grandes retos, pero también se han producido avances importantes. "El gran cambio es que el reporte de información no financiera, que antes era casi un publirreportaje sobre lo que las empresas hacían en sostenibilidad, es ahora un informe con datos muy específicos", ha destacado Adolfo Estévez, director general de Ethifinance Ratings. Estévez ha intervenido en una mesa redonda sobre ratings ESG celebrada en el marco del Foro Medcap, que se celebra desde el martes y hasta este jueves 1 de junio en el Palacio de la Bolsa de Madrid. Conozca el portal especializado elEconomista ESG.

El reto es "que en muchos casos las empresas todavía no tienen estos datos, muchas de ellas no los reportan, y por ello hay que entrar en contacto con ellas". Una vez que se produce ese contacto, las compañías no tienen esa información. "Tú le pides datos de biodiversidad a una empresa mediana y carecerá de ellos. Esto te obliga a recurrir a modelos, que son lo mejor que hay, para recabar datos aproximados de temas de CO2, biodiversidad, etcétera", ha explicado el ejecutivo de esta agencia de calificaciones de sostenibilidad.   

Reportar cuestiones ambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) no será obligatorio hasta, como pronto, 2024 (con datos de 2023), aunque según el tipo de empresa este plazo se amplía hasta 2025 o 2026, según señala la Directiva sobre información corporativa en materia de sostenibilidad, más conocida por sus siglas en inglés como CSRD

Por su parte, Alberto Gómez Reino, responsable de Inversión Sostenible y Asset Allocation Institucional de BBVA AM, ha lamentado que la regulación de finanzas sostenibles europea "no siempre ha entrado en vigor de forma coordinada en plazos ni en contenido", de ahí que las gestoras estén recibiendo "requerimientos sobre datos que o no existen o son estimados", lo que genera "un problema de fiabilidad" de dichos datos. Gómez Reino se refiere a que la entrada en vigor de las exigencias del Reglamento de Divulgación europeo para los fondos de inversión sostenibles, en enero de 2023, se ha producido antes de que sea obligatorio para las empresas reportar esa información de sostenibilidad (en base a la ya citada CSRD). Estos problemas de calendario, con el tiempo, "se irán diluyendo", ha señalado. También ha lamentado el responsable de inversión sostenible de BBVA AM que las gestoras se hayan encontrado "con que los reguladores han ido cambiando normas sobre la marcha". Le puede interesar: La UE afloja la presión sobre los 'artículos 9'.  

Otro obstáculo al que aludieron los participantes en la mesa redonda, moderada por Fallon Painter Delgado-Ureña, CEO de Mediatree Europe, fue la dispersión entre las calificaciones que emiten unas y otras agencias ESG para una misma compañía. Dado que cada una cuenta con su propia metodología, la correlación entre los ratings de unos y otros proveedores es reducida (no ocurre así con los ratings tradicionales). Esta gran dispersión debería reducirse, señaló Adolfo Estévez, una vez que el supervisor europeo, la ESMA, empiece a regular a estas agencias especializadas.

El director de Sostenibilidad y Acción Climática de Enagás, José Miguel Tudela, ha puesto de relieve que en los últimos diez años "hemos pasado de tener, a nivel europeo, 15 iniciativas regulatorias" a tener cientos de ellas. "Para nosotros es importante que la regulación nos permita continuar con nuestro modelo, y que el reporting no sea el fin, sino el medio", ha reivindicado.  

Anaïs Labigne, senior associate Client Relations de Morningstar-Sustainalytics, ha añadido que una gran dificultad con la que se han encontrado sus clientes es "la propia definición de sostenibilidad, ya que muchos de ellos tienen definiciones distintas". El segundo gran reto ha sido "luchar contra el greenwashing", o lavado verde, "ya que muchas empresas no responden a la misma metodología para realizar su informe; y en tercer lugar, otro desafío ha sido "el desarrollo de equipos con expertise en ESG".

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