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La gran amenaza para el yen: la 'adicción' de los japoneses a Netflix y Amazon

  • El pago a servicios extranjeros como el streaming lastra a la moneda
  • Este 'déficit digital' ha venido para quedarse, según los estrategas
Foto: iStock

El ocio puede corroer una divisa. Es lo que parece estar pasando en Japón, donde el creciente flujo de dinero nacional hacia el extranjero para pagar servicios como el streaming de vídeo y música se está convirtiendo en un lastre estructural para el yen.

El llamado 'déficit digital' de Japón, derivado de los pagos a las empresas de tecnología en el extranjero como Netflix o Amazon se ha agrandado en relación con el comercio y los viajes en la balanza por cuenta corriente del país y su continua expansión presionará al yen, señalan los estrategas de Barclays Lhamsuren Sharavdemberel y Shinichiro Kadota en una nota de este jueves recogida por Bloomberg.

El año pasado, este 'déficit digital' alcanzó los 4,8 billones de yenes (34.700 millones de dólares), casi el 90% del déficit de la cuenta de servicios de Japón, apuntan estos analistas. "Este déficit parece reflejar un cambio estructural en el comportamiento de los consumidores y las empresas, lo que sugiere que persistirá", escribe el equipo de Barclays. "Eso implica un aumento de la presión vendedora del yen".

El yen ha caído más de un 5% este año frente al dólar, en un contexto de retroceso de las especulaciones sobre un pronto ajuste de la política monetaria ultralaxa del Banco de Japón (BoJ). El año pasado, la divisa nipona cayó a mínimos de tres décadas, lastrada por un importante déficit comercial y el aumento de la diferencia de tipos de interés con EEUU.

Aunque se espera que el déficit de servicios ejerza presión sobre el yen, los estrategas de Barclays prevén que el aumento del turismo receptivo a Japón contrarreste la debilidad este año. Junto con una combinación de precios más bajos de las materias primas y su expectativa de que el Banco de Japón modifique su política, sugieren que el dólar-yen podría caer a 123 en el primer trimestre de 2024, pronostican. "El déficit digital es un factor estructural de venta del yen, pero es probable que la mejora de la cuenta de viajes tenga un mayor impacto en 2023", concluyen.

Este viernes el yen cotiza en torno a las 138,20 unidades por dólar después de que hayan llegado buenas noticias desde EEUU en lo relativo a su crisis del techo de deuda, lo que relaja al dólar al implicar menos volatilidad en los mercados, y después también de un dato de inflación en Japón que vuelve a telegrafiar que el nuevo gobernador del BoJ, Kazuo Ueda, tendrá que dejar antes de tiempo la senda acomodaticia que deslizó en su primera reunión en el cargo.

El índice de precios al consumo (IPC) en Japón subió en abril un 3,4 % interanual en abril, según datos publicados hoy por el Ministerio del Interior y Comunicaciones. Abril supone el vigésimo mes consecutivo de incremento para el indicador, que excluye los precios de los alimentos frescos por su alta volatilidad y que se situó por encima de la meta inflacionaria del 2% marcada por el BoJ por décimo tercer mes. El incremento de marzo viene precedido de otra subida del 3,1% interanual en febrero y del 4,2 % en enero.

"El escenario para el yen a corto plazo es bajista frente al dólar, el par USD/JPY (dólar/yen) ha roto al alza la resistencia de los 137,40 yenes por cada dólar, lo que aumenta las probabilidades de que veamos al par en el entorno de los 144 yenes por cada dólar a corto plazo", considera Sergio Ávila, analista de IG.

"El USD/JPY sigue frustrando a los osos del dólar como nosotros. Ni el entorno de riesgo se ha deteriorado lo suficiente ni la desinflación de EEUU ha sido lo suficientemente fuerte como para hacer caer bruscamente al USD/JPY. Sin embargo, la contracción del crédito en EEUU hace más probable una recesión en ese país, y estamos convencidos de que el USD/JPY cotizará mucho más bajo a finales de año", vaticinan los analistas de ING en su última prospectiva sobre divisas.

"En Japón, el USD/JPY repuntó cuando en la primera reunión de política monetaria del nuevo gobernador Ueda se anunció una revisión de la política monetaria a 18 meses vista. Sin embargo, creemos que existe un riesgo infravalorado de que el BoJ comience a normalizar su política en su reunión del 16 de junio. 137/140 pueden ser los mejores niveles para los próximos dos o tres años", zanjan desde el 'banco holandés'.

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