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El BCE prepara una subida de tipos que superará a la de la Fed por primera vez en más de una década

  • Schnabel: "Los tipos de interés aún deben subir de forma significativa"
  • Podría ser el año en el que se estreche el diferencial de tipos entre EEUU y la Eurozona
  • El BCE lleva un retraso de 'tres subidas' respecto a la Reserva Federal
Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo. Foto de Reuters

Lo ocurrido con la política monetaria y los tipos de interés en 2022 ha sido una sorpresa que pocos esperaban, sobre todo en la zona euro, donde el Banco Central Europeo (BCE) llevaba más de diez años sin subir los tipos de interés. Pero la historia no termina ahí. Todo hace indicar que en la próxima reunión de política monetaria el BCE podría implementar una subida de tipos superior a la de la Reserva Federal, algo que no ocurría desde julio de 2011, cuando el BCE cometió su error más sonado de política monetaria al subir los tipos de interés en medio de un mercado de deuda fraccionado y una economía al borde la recesión. Entre 2008 y 2015, la Fed mantuvo los tipos en el 0% para asegurar una salida sólida de la crisis financiera.

La Reserva Federal se volverá a reunir un día antes que el BCE en la que será el primer cónclave monetario del año 2023. El miércoles 1 de febrero, la Fed podría anunciar una subida de 'solo' 25 puntos básicos (pb) de los tipos de interés. Aunque el tamaño del incremento aún no está sellado, varios miembros del FOMC (Comité Federal de Mercado Abierto) han recalcado la posibilidad de que el movimiento sea de 25 pb, sobre todo si el dato de IPC de esta semana sigue la senda de la desinflación (tasas de inflación cada vez menores).

Varios miembros importantes de la Reserva Federal (Fed) han asegurado que los nuevos datos de inflación, que se publicarán más adelante esta semana, podrían ayudar a decidir si pueden reducir el ritmo de los aumentos de los tipos de interés este mes. Se especula con la posibilidad de que las subidas de tipos pasen a ser de 25 puntos básicos si el dato del índice de precios al consumo (IPC) es bueno (cae a la zona del 6,7%). La cuestión es que Jerome Powell, presidente de la Fed, ya advirtió a finales de 2022 de que este podría ser el 'nuevo camino' de la Fed, subidas más pequeñas, un mensaje que se ha confirmado con el respaldo de varios banqueros centrales que conforman el sistema de la Reserva Federal.

Por el contrario, en el seno del BCE parecen obstinadamente convencidos de la necesidad de seguir elevando el precio del dinero en 50 pb por reunión. Los propios futuros sobre tipos que publica diariamente Bloomberg revelan este 'sorpasso' parcial del BCE. Los swaps sobre tipos prevén una subida de tipos en la Eurozona de 50 puntos básicos y de 25 puntos básicos en EEUU. De modo que no solo los mensajes revelan la posibilidad de que el BCE implemente una subida mayor, las 'apuestas' en los mercados también lo hacen.

¿Por qué el BCE va ahora más rápido que la Fed?

Esto es algo que tiene cierto sentido, puesto que el BCE comenzó su endurecimiento monetario cuando la Fed ya llevaba tres subidas de tipos (incluida una de 75 puntos básicos) y la reducción del balance apenas ha comenzado. Existe bastante literatura que muestra como ambas herramientas son útiles para endurecer las condiciones financieras. De modo que ambos factores fuerzan al BCE a mantener el pie en el acelerador y recortar terreno con la Fed, que tiene los tipos de referencia ya en la zona del 4-4,25%, mientras que los del BCE se sitúan en el 2%.

La inflación en la Eurozona (9,2% interanual) es más alta que en EEUU (7,1%), mientras que se espera que los precios de la energía se mantengan también por encima de los americanos para este año y el próximo. Gilles Moëc, economista jefe en AXA Investment Managers, asegura que en Europa la "presión sobre los precios sigue aumentando", ante la resistencia del consumo y la economía, lo que puede conducir a "un mayor endurecimiento monetario".

La economía resiste mejor

"El BCE comienza el año 2023 con una actitud definitivamente agresiva. Tal vez esta disposición a 'hablar duro' se deba a la resistencia de la economía real. Dado que la zona euro está afrontando mejor de lo previsto el fin del suministro de gas ruso, la magnitud de la ralentización de la actividad económica -que ayudaría a controlar la inflación- debe revisarse a la baja". En consecuencia, "si la economía no se "ralentiza lo suficiente" por sí sola, la demanda agregada tendría que seguir reduciéndose mediante un mayor endurecimiento monetario". Goldman Sachs ha anunciado este martes una revisión al alza de las previsiones de la economía europea y ahora pronostica que la economía no llegará a entrar en recesión.

Con todo, los miembros con más peso en el BCE abogan por seguir ejecutando subidas contundentes de los tipos de interés. Isabel Schnabel, miembro del Comité Ejecutivo del Banco Central Europeo (BCE), ha asegurado esta semana que los tipos de interés tienen que subir aún de forma significativa, lo que viene a confirmar que el BCE seguirá aumentando el precio del dinero a un ritmo de 50 puntos básicos por reunión. El consenso del mercado prevé ahora que la tasa terminal se sitúe por encima del 3%, una zona inimaginable hace tan solo un año. El BCE ha revelado cuándo se alcanzará, probablemente, este techo de los tipos de interés oficiales.

"Consideramos que los tipos de interés aún tendrán que aumentar significativamente a un ritmo constante para alcanzar niveles que sean lo suficientemente restrictivos para asegurar un regreso oportuno de la inflación a nuestro objetivo de mediano plazo del 2%", ha destacado la economista del BCE en un discurso en Estocolmo. Schnabel ha realizado varias comparaciones con los años 70 y la necesidad de impedir que se produzca una situación simular: "La experiencia de la década de 1970 muestra que una política que se calibra falsamente en el supuesto de que la inflación disminuirá por sí sola podría, en última instancia, poner en riesgo la transición verde de manera más fundamental".

El instituto monetario europeo ejecutará una subida mayor de tipos en febrero, pero aún seguirá a 'años luz' de la Fed en lo que a endurecimiento monetario se refiere. Por ello, no sería descabellado pensar que el BCE no solo superará a la Fed en la subida de febrero, quizá también lo haga en el próximo cónclave monetario. Christine Lagarde, presidenta del BCE, aseguró que los 50 puntos básicos eran apropiados para las próximas reuniones.

Por todo ello, los swaps sobre tipos de interés prevén que el BCE alcance su tipo terminal en algún momento del verano de 2023 y, por ahora, no se descuenta ninguna rebaja notable de los tipos para este año. Se prevé que el tipo terminal de la tasa de depósito se sitúe en el 3,4% en julio y en diciembre se prevé que se sitúe en el 3,3% (10 pb menos). En cambio, en EEUU se prevé que los tipos toquen el 5% en junio y caigan por debajo del 4,5% a finales de años. De cumplirse estos vaticinios del mercado, el diferencial de tipos entre el BCE y la Fed debería estrecharse de forma notable este año.

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