Bolsa, mercados y cotizaciones

Cada Rivian que se fabricará en 2022 vale 3,5 millones en bolsa y cada Lucid, 2,2 millones

  • La relación capitalización/vehículo es de apenas 11.000 euros en Volkswagen
Madrid

Cada furgoneta eléctrica de Rivian que se fabricará en 2022 -se espera que sean 25.000 en total- vale actualmente cerca de 3,5 millones de euros en bolsa, y cada vehículo de Lucid -para la que se estima una producción de 34.000 unidades el próximo año- 2,2 millones. Un vehículo de Volkswagen, de los cerca de 11 millones que termina al año, capitaliza apenas 11.000 euros, y un Toyota o un Mercedes (grupo Daimler) solo un poco más: 24.800 y 28.600 euros, respectivamente (ver gráfico).

La de Tesla, que parecía una burbuja irreplicable -vale más de un billón de dólares en bolsa, 1,2 millones por cada uno de los 900.000 de los coches que fabrica y alrededor de medio billón por cada una de sus dos plantas de producción en funcionamiento (tiene otras dos pero dedicadas a los componentes), frente a las 116 de Volkswagen o a las 71 de Toyota- que los defensores justifican por los innovadores y distintos negocios del fabricante de Elon Musk (baterías, robots o sistemas operativos de movilidad) y que ya consigue beneficios, se extiende dentro del sector del automóvil a las recién llegadas al mercado Rivian y Lucid. La primera sube un 55% desde que debutó en el parqué hace unas días; la segunda, un 400% en un año, pese a no tener visibilidad ni siquiera respecto a las ventas.

La euforia es tal que la primera solo vale menos que la propia Tesla, Toyota, Volkswagen y Daimler, y más que General Motors, Ford, BMW, Stellantis... con las que también rivaliza Lucid.

Es cierto que estas compañías cuentan con una ventaja competitiva frente a los tradicionales grupos automovilísticos: el inicio de su producción será única y exclusivamente de vehículos eléctricos, lo que les facilita poder contar con una fuerza laboral desde el principio. Los grandes consorcios automotrices se encuentran en un momento de transición entre los motores de combustión y los puramente eléctricos.

En el caso de Rivian, el 22,4% del accionariado está en manos de Amazon, lo que le convierte en el principal accionista de la marca, mientras que otro 12% está en manos de Ford, quien recientemente ha roto el proyecto de desarrollo conjunto de vehículos eléctricos. La compañía norteamericana cuenta con una fábrica en Illinois en la que hasta la fecha ha producido 180 vehículos y ha comercializado un total de 156 unidades, principalmente a la plantilla. Hasta la fecha solo puede comercializar el Rivian R1T, una pick-up eléctrica que cuenta con una autonomía de 505 kilómetros (314 millas).

Así, la compañía reconocía a la SEC en su prospecto de salida a bolsa que han incurrido en pérdidas netas desde sus inicios. Asimismo, Rivian también cree que seguirán incurriendo en pérdidas operativas y netas en el futuro mientras se lleva a cabo su expansión, incluso después de la generación inicial de ingresos por la venta de vehículos, que comenzó en septiembre de este año, con el R1T, y al que seguirán el R1S y el EDV, cuyas primeras entregas están previstas para diciembre de este año.

"No esperamos ser rentables en un futuro previsible, ya que invertimos en nuestro negocio, creamos capacidad y aumentamos las operaciones", aseveró Rivian.

Los inversores muestran euforia por el coche eléctrico, hasta el límite de la burbuja

En el caso de Lucid Motors, la compañía reconoció al regulador norteamericano que los ingresos logrados hasta la fecha han sido generados por la venta de sistemas de baterías, suministros y servicios relacionados. No fue hasta finales de octubre cuando la compañía comenzó con las entregas del Lucid Air. En los nueve primeros meses del año, Lucid ha tenido unas pérdidas netas de 1.500 millones de dólares (unos 1.333 millones de euros).

El mercado obvia, de momento, estas cifras y está pendiente únicamente del recorrido que tienen por delante estas compañías.

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