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Nuevos fichajes del índice Eco30 Stoxx: Stellantis, Taylor Wimpey, Micron y Deutsche Telekom

Antena de Deutsche Telekom en Bonn, Alemania. Foto: Reuters.

Ante las perspectivas de que el mercado se mueva de forma lateral en bolsa y los tipos de interés puedan remontar, el índice Eco30 Stoxx busca ideas de más calidad que ofrezcan crecimiento; y lo ha encontrado en dos compañías europeas como Deutsche Telekom y Stellantis, una británica, como Taylor Wimpey, y la americana Micron.

La economía sigue convaleciente de la pandemia en 2021, pero la inyección de dinero público y la retirada de las restricciones para proteger a la población podrían provocar un cambio de escenario en los próximos meses. Ante esto, las carteras de inversión se adaptan a las nuevas circunstancias, como es el caso del índice Eco30 Stoxx, asesorado por este periódico, que se protegerá en su segunda revisión del año del debate casi ya permanente de la retirada de estímulo y la futura subida de los tipos de interés.

Frente un mercado que se va a hacer más lateral, es decir, que no experimentará ni subidas ni bajadas considerables, el índice ha optado por armarse con nuevas ideas selectivas. Para ello, en primer lugar ha tenido que desprenderse de algunos valores que encajaban menos en este nuevo escenario, como son AB InBev, Atos, Lennar y Manulife. Y añadir cuatro compañías con las que encarar el segundo semestre de 2021: Micron Technology, Deutsche Telekom, Stellantis y Taylor Wimpey.

Micron Technology

La firma estadounidense es uno de los mayores fabricantes de microchips de memoria del mundo, como las memorias dinámicas de acceso aleatorio (DRAM por sus siglas en inglés) o las memorias flash de tipo NAND o tipo NOR. Sus soluciones de memoria y almacenamiento de datos dan lugar a tendencias disruptivas, como la inteligencia artificial, el 5G, el aprendizaje automático y los vehículos autónomos.

El 45% de sus ingresos procede de la unidad de negocio de informática y redes (empresas, gráficos, servidores en la nube) y un 25% procede de la unidad de negocio móvil (microprocesadores de memoria para teléfonos inteligentes, tabletas y otros dispositivos móviles). En conjunto, recibe la mitad de sus ingresos de los Estados Unidos, según apunta Bloomberg.

Micron es una compañía para buscar crecimiento a un precio barato, dado que el beneficio previsto para 2022 y 2023 cotiza en bolsa por debajo de las diez veces. Sin embargo, existe el riesgo de que se pueda frenar la demanda de dispositivos móviles y ordenadores portátiles que alcanzó cotas elevadas en 2020, a raíz del confinamiento y la extensión del teletrabajo.

Aun así, los cambios que ha traído la pandemia en lo referente a la movilidad y el trabajo en remoto parece que permanecerán, lo que es un punto a favor de Micron. El precio de las acciones de Micron se revaloriza un 5% en lo que va de ejercicio después de anotarse una subida del 40% en 2020. El pasado 21 de marzo estableció un máximo histórico en los 88,2 dólares.

Deutsche Telekom

La compañía alemana es uno de los mayores operadores de telecomunicaciones del planeta, y ofrece una amplia gama de servicios telefónicos de línea fija, servicios de comunicaciones móviles y acceso de Internet y servicios de tecnología informática y telecomunicaciones para empresas. Sirve a unos 230 millones de clientes en Alemania, Europa central y los Estados Unidos.

Y precisamente, su negocio al otro lado del Atlántico es lo que ha motivado su incoporación al índice Eco30 Stoxx. La firma alemana posee una participación del 43,3% en T-Mobile US, lo que la convierte en una empresa tan americana como europea.

Lo más interesante es que ha mostrado su interés por aumentar su posición en T-Mobile, según informaba Bloomberg a finales de mayo. El año pasado, a la compañía germana le fue otorgado el derecho de comprar alrededor del 8% de las acciones de la estadounidense que estaban en manos de SoftBank, algo que todavía no habría hecho efectivo.

El beneficio neto de Deutsche Telekom aumentará un 46% entre 2019 y 2022, hasta alcanzar los 5.600 millones de euros. Por otro lado, su acción, que cotiza en la zona de los 17,7 euros, está en su nivel más alto desde mayo de 2017.

Stellantis

La compañía es el fruto de la fusión de Fiat Chrysler y el Grupo PSA (Peugeot, Citroën, Opel), que tuvo lugar a comienzos de este año. La unión de estos actores históricos de la automoción se enmarca en la necesidad de competir en un futuro centrado en la movilidad de vehículos conectados, electrificados, compartidos y autónomos. La combinación entre ambos aprovechará la fuerza de Fiat Chrysler en el mercado norteamericano con los camiones y los SUV, y aprovechará la posición de Peugeot en Europa en el ámbito de los coches de pasajeros.

Con Stellantis, el índice Eco30 Stoxx pretende comprar crecimiento y subirse a la recuperación del consumo tras el freno desencadenado por la pandemia. El punto de partida es que, eléctricos o no, seguirán vendiéndose automóviles en todo el planeta.

Ante las últimas acusaciones de fraude lanzadas por la Justicia francesa contra Peugeot y Citroën por la comercialización de vehículos impulsados con diésel entre 2009 y 2015, "es poco probable que Stellantis y Renault se enfrenten a cargos sustanciales en una nueva investigación francesa sobre el uso de dispositivos para engañar a las emisiones de diésel", indican desde Bloomberg, "pero el caso sigue siendo un inconveniente mientras los fabricantes de automóviles intentan reinventarse". A pesar de ello, la confianza de los inversores en Stellantis sigue intacta, y el preci de sus acciones alcanzó un máximo histórico el 8 de junio en los 17,47 euros.

Taylor Wimpey

La firma británica se dedica a la construcción de viviendas, desde apartamentos a residencias unifamiliares, y opera en el Reino Unido y en España. Solo en 2020, la empresa finalizó alrededor de 9.800 casas. Su origen está en la fusión de las constructoras George Wimpey y Taylor Woodrow allá por 2007.

En el escenario actual, la compañía se incorpora al índice Eco30 Stoxx para aprovechar que el ciclo económico está algo más rezagado en el Reino Unido, a diferencia de EEUU, donde ya ha terminado. En 2022, se prevé que recupere el beneficio neto que declaró en 2019, en torno a los 770 millones de euros. Además, destaca su generación de efectivo y su ausencia de deuda. En bolsa, la acción de Taylor Wimpey estableció un máximo anual en abril en los 191,7 dólares.

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