Bolsa, mercados y cotizaciones

El economista que una vez dijo que la inflación estaba muerta ahora cree que está muy viva

  • Espera "ráfagas" de inflación similares a las de los años 50 y 60
Roger Bootle. Foto: Bloomberg.

Dos décadas después de declarar la muerte de la inflación, el economista Roger Bootle está viendo signos de su renacimiento. Por ejemplo, en el precio de los coches usados o en la madera, según los distintos países salen, a su ritmo, de la pandemia de coronavirus. Y esas subidas han impulsado los tipos de los préstamos en los mercados financieros, presagiando una caída del ahorro y una vuelta al gasto. Unas señales que todavía no preocupan a los bancos centrales, pero que están haciendo sonar alertas entre los economistas.

Y entre ellos se encuentra Bootle, fundador de Capital Economics y autor del libro "La muerte de la inflación: sobrevivir y prosperar en la era cero", en 1996. En aquel momento, su argumento era que la era de las fuertes subidas de precios -y los altos tipos de interés que conllevan- habían llegado a su fin de forma casi permanente.

Y aunque aún no ve un regreso a esa era de la inflación de doble dígito, en una entrevista con Bloomberg, Bootle aseguró que el mundo está a punto de llegar a un momento de inflexión.

"Es el comienzo de un cambio radical, tengo que decirlo. Eso no quiere decir que vayamos a volver a las fuertes condiciones inflacionarias de los años 70 y principios de los 80. Pero al menos, creo estamos al final del período criptodeflacionario en el que hemos estado durante los últimos años", aseguró. "El peligro de deflación ha pasado, y los riesgos definitivamente se han inclinado en la otra dirección. Cuánto subirá la inflación y por cuánto tiempo, eso es discutible. Pero no tengo muchas dudas de que ha habido un cambio radical".

En su opinión, hay varios factores que influyen este cambio. Por un lado: "Hay tres cosas a tener en cuenta. La primera está en el lado de la oferta: factores de coste y factores institucionales. Luego, la globalización, el hundimiento de los sindicatos y la intensificación de la competencia, todas esas cosas que pensé que actuaban un poco como un shock del petróleo inverso, provocando una serie de shocks de precios a la baja. Pero la marea ha cambiado y ahora los riesgos son al revés".

"Los bancos centrales creen que no va a subir tanto, al menos no de manera sostenida"

De cara a los próximos años, su preocupación es "el énfasis ambiental y, en particular, el impulso hacia el cero neto" de emisiones, lo que va a obligar a realizar muchos cambios de hábitos y productos y a revisar muchas cadenas de producción y suministro, con el subsiguiente aumento de precios. A eso hay que añadir la gran cantidad de gente que ha ahorrado durante la pandemia y a la que le 'quema' el dinero en los bolsillos, especialmente tras los grandes paquetes de estímulo: "Cuando miras los factores de demanda, es bastante sorprendente. Estamos entrando en un período en el que la demanda será fuerte. Tenemos esta demanda reprimida debido al covid, y hay gente con mucho dinero ahorrado que ahora va a gastar.

Respecto a los políticos y líderes institucionales, cree que el problema no es tanto la complacencia sino un exceso de optimismo. "Hay dos razones para ello. Una es que [los políticos y banqueros centrales] creen que no va a subir tanto, al menos no de manera sostenida. Y dos, que si lo hace, van a poder contenerla cuando sea necesario", dice Bootle.

En su opinión, los bancos centrales deberían actuar cuanto antes y poner la venda antes de la herida. "Debido a los peligros, deberían empezar a subir las tasas de interés antes, con pequeñas subidas de forma sigilosa, para que los tipos se asienten en cifras más o menos normales antes de que se vean a subirlos de golpe cuando sea ya tarde".

Los 70 no volverán

Aun así, Bootle no cree que se vayan a volver a ver las subidas de precios de un 20% anual que se vieron en los años 70. "No, la comparación con la década de 1970 no es buena. Si miras la historia a largo plazo de la inflación -y yo he analizado los datos del Reino Unido, que se remontan al siglo XIII- nunca ves un período sostenido de inflación como la que tuvimos en la década de 1970. Lo que ves son ráfagas de inflación, generalmente seguidas de tasas mucho más bajas o incluso deflación."

Como ya han dicho otros economistas, la mejor comparación es con los años de la guerra de Corea más que con la de Vietnam. "La década de 1970 fue especial. En primer lugar, se inició con un nivel base de inflación bastante alto ya de entrada. Y luego aparecieron varios 'shocks' en el precio del petróleo. La configuración de la política monetaria y fiscal fue extremadamente laxa. Y todo esto en un contexto institucional propicio para la inflación: sindicatos muy poderosos, empresas poderosas, una gran cantidad de empresas públicas, etc. Una comparación más adecuada es con los años 50 y 60, antes del despegue inflacionario."

La situación en los años 50 y 60 fue de una subida larvada que se aceleró al final sin que los bancos centrales hicieran nada por miedo a cortar la creación de empleo. La pregunta es si volverán a errar hacia el empleo después de la crisis pandémica, aun a costa de calentar la inflación a medio plazo, o si habrá alguna otra solución.

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