Bolsa, mercados y cotizaciones

Ally revive Detroit con el crédito para comprar coches

  • La entidad estadounidense es el antiguo brazo financiero de General Motors
  • Hoy es un banco digital con 135.000 millones de dólares en depósitos
  • Sus beneficio se asemejará al de 2019 en el año 2022
Ally patrocina las carreras de automóviles Nascar en EEUU.
Madrid

El banco norteamericano, todo digital, recuperará en buena medida el beneficio previo a la pandemia en 2022 y su activo está infravalorado por los analistas. Es una de las entidades que podría retomar la recompra de acciones este año. | Todo sobre el fondo asesorado por elEconomista, Tressis Cartera Eco30.

¿Vivió Detroit su edad de oro en los años cincuenta del siglo pasado? "La historia sostiene que los lucrativos contratos negociados por el Sindicato de Trabajadores del Automóvil dieron como resultado subidas de sueldo y mejoraron prestaciones, como pensiones y salud", cuenta Daniel J. Clark en un artículo publicado en Smithsonian Magazine el año pasado.

Según la creencia popular, de este modo habría surgido una especie de élite obrera y blanca que entró en la clase media y compró casas, coches y electrodomésticos; pero parece que no fue tan idílico como lo pintan. "La industria del automóvil en la década de 1950 era una industria con grandes altibajos, y cada buena fase para los trabajadores -1950, 1953, 1955- era seguida por un tramo duro que liquidaba cualquier avance precario que hubieran conseguido", relata este historiador experto en los empleados del automóvil de Detroit.

De allí viene Ally Financial, el banco digital que en su día fue el brazo financiero de General Motors hasta que se cruzó por en medio la Gran Recesión y el Gobierno de EEUU inyectó 17.200 millones de dólares para rescatarlo en 2008, de los cuales en 2014 había devuelto 15.300 millones, el año de su salida a bolsa bajo el nombre actual. El Tesoro estadounidense retuvo un 17% de Ally, que vendió en 2015 por valor de 1.300 millones de dólares.

"Ofrecemos productos de financiación, arrendamiento y protección para vehículos nuevos y usados a través de aproximadamente 18.000 concesionarios de automóviles en todo el país", anuncia Ally en su página web. En el tercer trimestre de 2020, los servicios financieros que prestó a los concesionarios le hicieron ganar 644 millones de dólares antes de impuestos, un 33% más que en el mismo trimestre de 2019.

Ally es también un banco comercial online que alberga 134.900 millones de dólares en depósitos y cuenta con 8,5 millones de clientes. Su beneficio neto en 2019 alcanzó los 1.543 millones de euros, el mejor desde la crisis de hace doce años, pero caerá casi un 60% en 2020, hasta los 654 millones. Si todo marcha según las previsiones del consenso de analistas que recoge FactSet, en 2022 podría ganar 1.400 millones.

En comparación con las entidades financieras de EEUU, el precio valor en libros de Ally es de 0,8 veces, según las estimaciones del consenso para 2021, lo que significa que el mercado no reconoce todo su activo. El valor contable de la entidad está en línea con el de Bank of New York Mellon, pero es inferior al de Goldman Sachs o Morgan Stanley.

El beneficio de 2021 del banco estadounidense, que forma parte del fondo Tressis Cartera Eco30, asesorado por este periódico, cotiza en bolsa en las 9,2 veces; y el margen financiero "puede aumentar en 2021 debido a los tipos constantes de los nuevos préstamos y a los menores costos de los depósitos", señalan en Bloomberg. A todo esto se une que Ally Financial es una de las entidades que podría reanudar la recompra de acciones en el primer trimestre del nuevo año.

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