Bolsa, mercados y cotizaciones

NH y Meliá serán las hoteleras que más tarde recuperarán los beneficios previos a la crisis

  • Marriot, Hilton y Hyatt superarán las ganancias de 2019 en más de un 10% ya en 2022
Los títulos de Meliá caen un 48% en 2020
Madrid.

La crisis por el Gran Confinamiento supone un escenario inédito para todos los sectores económicos, pero especialmente apocalíptico para el turismo. Los datos registrados por los hoteles entre mediados de marzo y junio no cabían en ningún modelo de previsión: más del 70% cerrados en Europa y América Latina, un 17% en América del Norte, un 36% en Asia... Unos números que explican que los estados más expuestos a esta industria, como España -cerca de un 15% del PIB y de un 25% del empleo-, ofrezcan las peores estimaciones de contracción de la actividad y proyecten una recuperación más lenta; y también que entre los grandes grupos cotizados los dos nacionales, Meliá y NH, sean los que más tarde vayan a recuperar los beneficios previos a la pandemia.

Las previsiones del consenso de mercado que reúne FactSet apuntan a que las ganancias brutas (ebitda) seguirán en 2022 un 20% por debajo de 2019 en el caso de Meliá y un 23% en el de NH, tras desplomarse un 85% y un 61% este 2020. La única gran hotelera cotizada que tampoco completará la recuperación en los dos próximos años será la francesa Accor, que se quedará a cerca de un 10%, mientras que los grupos estadounidenses y británicos sí lo harán, con Marriot, Hilton y Hyatt superando el ebitda de 2019 en más de un 10% ya en 2022.

Así cotizan las principales firmas del sector

Estas estimaciones y la incertidumbre sobre los plazos del restablecimiento de la movilidad nacional e internacional difuminan enormemente la visibilidad del negocio de Meliá y NH y su evolución en bolsa, donde Meliá llegó a desplomarse más de un 60% desde que el 19 de febrero el coronavirus infectó los mercados europeos, hasta hacer suelo el 18 de marzo, y NH un 55%, hasta registrar mínimos el 23 de marzo.

Desde esos niveles de pánico, ambos grupos recuperan algo más de un 40%, alentados por una mejora progresiva de la situación desde mayo, con un 47% de los hoteles abiertos en China, una tasa de ocupación del 40% en Estados Unidos y del 15% en Europa. "Desde principios de junio, hemos visto algunas señales más alentadoras, pero está claro que una gran mayoría de los hoteles aún están cerrados en el Viejo Continente y muestran tasas de ocupación entre 5% y 25% en los principales destinos", advierte el equipo de expertos de Deutsche Bank.

"Es muy temprano para hablar sobre el tipo de recuperación que se dará -continúa desde la firma de inversión del banco alemán- pero están surgiendo algunas reservas en los sistemas y las aerolíneas pronostican que el 40% al 50% de sus aviones estarán activos en los próximos meses".

Malos augurios

Hasta ahí, las pinceladas de esperanza, porque las previsiones de rentabilidad del sector hotelero, concretamente del europeo, cuestionan cualquier acto de fe. El RevPar (rentabilidad por habitación) de la industria retrocedió en la Gran Crisis Financiera de 2008 un 15% y tardó cinco años en recuperarse. Ahora, se espera un hundimiento del 50%, para el que no existe V ni plan de estímulos suficientes.

La exposición geográfica también es crucial. En 2019, Meliá consiguió un 50% de su facturación en España y casi un 20% en el resto de Unión Europea. NH obtuvo un 25% de sus ingresos en el mercado doméstico, y un 22, 19 y un 18% en la región de Benelux, Alemania e Italia, respectivamente.

Multiplicador del PIB

La ciclicidad del comportamiento histórico del RevPar hotelero lo convierte en un fiable multiplicador del PIB, con una relación de hasta tres veces en situaciones normales y hasta cinco en crisis, según calculan en Deutsche Bank. Según esta ecuación y las últimas previsiones del FMI para España, la caída esperada del 12,8% de la actividad económica significa un desplome de la rentabilidad por habitación de, efectivamente, el 50%. Mientras, el rebote del 6,3% proyectado para el PIB del país implica una recuperación del RevPar de entre el 20 y el 25%.

"Las entradas de turistas extranjeros [a España] descendieron un 64,3% en marzo y un 100% en abril, a resultas del cierre de fronteras y alojamientos. El país permaneció prácticamente cerrado al turismo internacional también en mayo, aunque a partir de mediados de mes empezó a permitirse la entrada de viajeros por causa de fuerza mayor, siempre que se sometieran a una cuarentena de catorce días. En junio, la reapertura del país se ha acelerado. A partir del día 15 han comenzado a llegar turistas alemanes a las Islas Baleares, y desde el día 21 se abrieron las fronteras con los países del espacio Schengen, con la excepción de Portugal, en cuyo caso la reapertura no tendrá lugar hasta el 1 de julio", resume el Banco de España.

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