Bolsa, mercados y cotizaciones

Alemania, el único mercado donde el inversor puede ponerse 'corto' en euros

  • A través de ETFs inversos, el préstamo de acciones o la venta de futuros
  • Otros más complejos incluyen las opciones y los CFDs, mucho más arriesgados
El mercado bajista.

España, junto a Italia, Francia y Bélgica, ha prohibido las posiciones bajistas hasta dentro de una semana, si no hay prórroga. El Dax, el EuroStoxx y el FTSE 100 londinense sí lo permiten y su desplome fue similar hasta los mínimos de marzo: el índice alemán cayó un 37,8%, el Ibex, un 38,2%.

Es imposible ponerse corto en la bolsa española tras la prohibición decretada por la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores) que vence el próximo viernes, 17 de abril. Tampoco está permitido en Italia, Bélgica y Francia, que se refugiaron también bajo el paraguas de ESMA (el regulador europeo), pero queda un mercado en euros donde sí existe la opción todavía, Alemania, y también puede tomar posiciones bajistas en Reino Unido, que son, por cierto, los dos mayores mercados del continente. "La gente que quiera aprovechar los cortos puede irse a otro tipo de activos, como el Dax alemán o el EuroStoxx. Son instrumentos que, de momento, no tienen ningún tipo de restricción" y que permiten replicar el comportamiento del Ibex en cierta manera, asegura Joaquín Robles, analista de XTB, uno de los brókeres que ofrece las herramientas para poder hacerlo.

Operar en corto tiene mala fama, es cierto, pero si quiere calmar su conciencia sepa que en la proporción en la que pueda hacerlo el pequeño inversor no genera el suficiente ruido en mercado como para marcar la tendencia de un índice. Dicho esto, ¿quiere sacar unos euros porque piensa que el mercado, tras el rebote de estas semanas, puede volver a caer? Debe saber que es más complejo y arriesgado que operar en largo, sobre todo, por el tipo de producto. Existen, comúnmente, cinco instrumentos financieros que son los más utilizados y que ofrecen los brókeres nacionales. El más común de todos ellos es el préstamo de acciones. Un sujeto A presta sus acciones a un sujeto B que quiere operar en corto y por las que pagará a A un tipo de interés. El sujeto B las venderá en mercado y cuando hayan caído las recomprará por un precio inferior. De ahí obtiene su beneficio. Una vez cumplido el periodo de tiempo por el que se alquilaron los títulos las devolverá al Sujeto A que recuperará sus títulos.

También puede comprar un ETF inverso sobre algún índice o sector. Ganará dinero si el índice al que está indexado el fondo cae. Lyxor es la casa que ofrece este producto en España, y también BBVA, según recoge BME. iShares (de Blackrock) o Vanguard, son los dos mayores proveedores de fondos indexados a nivel mundial. El germen de estos productos surgió tras el crash de 1987 y comenzaron a utilizarse en EEUU en otra crisis, la de 1993. "Están haciendo de 2020 un año un poco menos horroroso", reconocen en MarketWatch. El diario financiero estadounidense asegura que el tipo de interés que se cobra por tomar prestado estos productos para ponerse corto se ha disparado un 40% en las primeras semanas de la corrección ante el aumento de la demanda por parte de los inversores.

Una tercera opción para entrar a la baja en el mercado es la venta de futuros de índices o acciones. Consiste en comprar un contrato con un vencimiento concreto que se debe ejecutar se cumpla o no la previsión del inversor una vez se agote el plazo. Son tan conocidos que los futuros de los índices se consultan diariamente antes de la apertura de los mercados para saber cómo va a ser la sesión.

Mayor riesgo

Las opciones y warrants son instrumentos financieros para posicionarse a la baja, pero su riesgo es más elevado. Consiste en comprar un derecho por tramos u horquillas de x puntos, pongamos por caso, sobre un índice. También se utilizan para cubrir el riesgo de una cartera. "La CNMV también ha prohibido la exposición (neta) de las carteras en corto", asegura Armando Platero, responsable de Comunicación de DeGiro en nuestro país. Esto implica que si un inversor tuviera abierta de antes una estrategia long/short (largo/corto) con una opción al alza (llamada call) y otra a la baja (put) debe vender primero la put y luego la call para evitar caer en una posición neta bajista.

Por último, están los CFDs o contratos por diferencias, cada vez más restringidos en Europa para el inversor particular. Nueve de cada diez clientes pierden todo su dinero y lo más arriesgado es que ofrecen apalancamiento, con lo que la pérdida puede superar al dinero invertido.

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