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Bruselas obligará a incrementar las inspecciones contra los falsos becarios

  • Prepara una directiva para que la Administración vigile y sancione a las empresas
  • Se deberá habilitar un canal para que los empleados en prácticas denuncien abusos
  • Los sindicatos entrarán a defender sus derechos
Una oficina con trabajadores. | iStock
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La Comisión Europea prepara una nueva directiva para mejorar las condiciones de los becarios y evitar que se disfracen puestos de trabajo como prácticas, que los Estados deberán incorporar a su derecho nacional como máximo en dos años desde su aprobación. Bruselas exigirá a las Administraciones que incrementen "los controles e inspecciones" para evitar que las compañías utilicen a los becarios como auténticos trabajadores. Para ello, exige a las autoridades que dispongan de personal y recursos técnicos suficientes para llevar a cabo estas inspecciones y que impongan sanciones a las empresas que incumplan las nuevas condiciones para los becarios que marca la directiva.

El Gobierno negoció con los sindicatos en la anterior legislatura un Estatuto del Becario para mejorar las condiciones de estos trabajadores en prácticas. Sin embargo, tras las elecciones, no llegó a ver la luz. Ahora tendrá que incorporar las nuevas exigencias de Europa.

Igualdad salarial

Los becarios no podrán recibir un trato menos favorable, ni en condiciones de trabajo ni en remuneración, que el de los empleados de la empresa, a menos que ese trato diferente esté justificado por motivos objetivos como que hace tareas diferentes, tienen menos responsabilidad o son tareas de aprendizaje y entrenamiento.

Empleados encubiertos

La mayor parte de la propuesto de directiva se centra en controlar y evitar las relaciones laborales regulares disfrazadas de prácticas. El control para destaparlas cae en la Administración, en el caso español, en la Inspección de Trabajo, que tendrá que evaluar si hay realmente un componente de formación, si la duración de las prácticas se ha alargado demasiado en el tiempo, si las tareas que realiza son equivalentes a las de un empleado regular, si la empresa a exigido experiencia previa antes de contratarlo y si hay un número muy alto de becarios en la compañía.

Para ello, la inspección pedirá a la compañía que le remita información sobre el número de periodos de prácticas, la duración de las mismas, las condiciones de trabajo y salarios, la descripción del aprendizaje y la formación y los anuncios de vacantes para las prácticas. Los Estados tendrán que limitar el tiempo que un becario puede hacer prácticas con el mismo empleador.

Sindicatos y canal de denuncias

El Gobierno deberá poner a disposición de los becarios un canal de denuncia para que estos puedan reportar la discriminación sufrida en la empresa o que el trato no se corresponde con el de la directiva. Además, los sindicatos podrán iniciar procedimientos administrativos y judiciales para defender los derechos de estos aprendices.

Derecho a reparación

Las personas en prácticas tendrán acceso a una resolución de conflictos y derecho a reparación, incluida la económica, en caso de que se vulneren sus derechos. De hecho, la norma prohíbe que se despida a un becario por ejercer los derechos que le otorga la directiva europea. En el caso de que sea despedido, el empresario tendrá que proporcionarle las causas fundamentadas.

Reducir los 'ninis'

Europa busca bajar a través de las prácticas el número de personas entre 15 y 29 años que ni estudia ni trabaja (nini), que en 2019 era del 12,6% de esta población, para que se sitúe en 2030 en el 9%.

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