Inversión sostenible y ESG

Iberdrola: una cuarta parte de su ebitda ya es verde

Ignacio Sánchez Galán, presidente de Iberdrola, en la Junta de 2019. Foto: Txetxu Berruezo

No son días fáciles para Iberdrola en lo que respecta a la parte final del acrónimo que resume los criterios ESG (ambientales, sociales y de gobernanza, por sus siglas en inglés), con el presidente del grupo, Ignacio Sánchez Galán, imputado por los supuestos encargos de espionaje al excomisario José Manuel Villarejo. En un informe de esta semana, el equipo de análisis de Bankinter reconocía que la involucración de los directivos de la eléctrica en este caso "podría afectar a su presencia en las carteras ESG". Más artículos sobre sostenibilidad en elEconomista Inversión sostenible y ESG.

Lo cierto es que, a día de hoy, la compañía es una de las pocas empresas del Ibex 35 que reciben una triple A en sostenibilidad por parte de MSCI (solo la obtienen, además de ella, BBVA, Inditex, Naturgy y REE), y se coloca, además, en la séptima posición del ranking ESG de elEconomista. Esta clasificación se construye en base a un algoritmo que combina las notas ESG de S&P Global y de Sustainalytics, compañía de Morningstar (ambos abarcan los tres pilares, ambiental, social y de gobernanza, y tienen un mayor peso en el cálculo).

El ranking ESG de elEconomista tiene en cuenta, además, las puntuaciones que reciben las empresas por parte de CDP (que puntúa el compromiso en relación con el cambio climático), así como el ESG Disclosure Score de Bloomberg (que mide la divulgación de datos extrafinancieros) y la nota de ISS (Institutional Shareholder Services, que califica únicamente la gobernanza). En este último apartado, la máxima nota posible es un 1 sobre 10, e Iberdrola no la obtiene, se queda en un 2.

Un líder en renovables

De los tres pilares de la sostenibilidad, el que más ha marcado la trayectoria de Iberdrola a lo largo de los últimos años ha sido la E, el ambiental. Cuando Sánchez Galán fue nombrado consejero delegado de Iberdrola en 2001, el negocio de la compañía era casi puramente doméstico, y la internacionalización fue una de sus dos grandes apuestas (hoy, la empresa genera más del 60% de su resultado bruto de explotación fuera de España). 

La otra gran apuesta de Galán, que en 2006 fue nombrado presidente, fueron las renovables, que actualmente son un auténtico sello distintivo del grupo, hasta el punto de que por ellas se sustituyó el azul -color corporativo de la casa hasta entonces- por el verde. Aquello se convirtió en una especie de batalla personal, y Galán ha reconocido en varias ocasiones que ese cambio cromático en el logo y en la imagen de Iberdrola fue una de las cosas más difíciles de conseguir.

Tomando 2001 como punto de partida, en estos 20 años la compañía prácticamente ha cuadruplicado su capacidad instalada renovable: hoy supera los 35.000 megavatios verdes, frente a los 9.400 de entonces. Prevé casi duplicar esa potencia instalada hasta 2025, año en el que alcanzará los 60.000 megavatios instalados. A 2030, rondará los 100.000.

A cierre de 2020, un 25% de su ebitda procedió ya de las energías limpias. La eólica terrestre y la hidroeléctrica fueron las que más aportaron, aunque también está creciendo en el offshore, los molinos en alta mar, instalados donde el viento sopla con más fuerza. Iberdrola es líder eólico mundial, con más de 19.800 megavatios instalados. De ellos, unos 1.300 corresponden precisamente al offshore, con los parques de Wikinger, East Anglia One y West of Duddon Sands, que triplicará con la construcción de 2.600 megavatios más. Según Ángel Pérez, de Renta 4, la compañía "está muy bien posicionada, ya que se ha hecho con carteras de proyectos de offshore en Japón, Suecia, Irlanda...".

El mayor emisor de bonos verdes

En 2021, la compañía cuenta con 32.000 millones de euros en financiación verde o sostenible, y se mantiene como el mayor emisor privado de bonos verdes del mundo. El pasado 2 de febrero, marcaba un récord de financiación a nivel mundial al emitir el mayor bono híbrido verde de la historia, por 2.000 millones de euros. Con este hito, la eléctrica cumplía, con el año recién empezado, con su objetivo de realizar operaciones híbridas en 2021 por importe de 2.000 millones.

Por otro lado, el pasado mes de abril, el grupo suscribió una línea de crédito multidivisa y sostenible por 2.500 millones de euros, y lanzó el mayor programa de pagarés sostenibles para una empresa española, por 5.000 millones de euros, ligado a indicadores ESG.

Iberdrola, que hace casi un año se convirtió, temporalmente, en la empresa más grande por capitalización del Ibex al adelantar a Inditex, se anota un 32% desde su mínimo del crash del Covid, lo que sitúa actualmente su valor bursátil en el entorno de los 66.800 millones de euros.

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