Internacional

Pistoletazo de salida a las elecciones de EEUU: Carolina del Norte abre ya las urnas para los votantes más impacientes

  • Las solicitudes del primer día triplican al acumulado final de 2016
Un buzón-urna para recoger votos por correo para las elecciones de EEUU. Foto: Reuters.

El momento ha llegado: desde este viernes ya empiezan a emitirse los primeros votos para las elecciones estadounidenses. El estado más madrugador ha sido Carolina del Norte, uno de los territorios más disputados y decisivos de cara al resultado final. Desde este viernes y en los próximos días, más de 640.000 personas recibirán sus papeletas para el voto por correo, una cifra histórica que ha pulverizado todos los registros y que apunta a una movilización sin precedentes y al miedo a votar en persona en medio de la pandemia de Covid-19.

En EEUU, el voto por correo tiene múltiples regulaciones y algunos estados exigen una justificación de que el votante no estará en su lugar de residencia el día oficial de las elecciones, en este caso el 3 de noviembre. La gran mayoría, sin embargo, sí permite a todo el mundo solicitar esta forma de voto sin restricciones, y el número de solicitudes se ha disparado a niveles históricos.

En Carolina del Norte, las solicitudes en este primer día ya triplican a las recibidas durante toda la campaña de 2016, y son 16 veces superiores a las registradas en el mismo día de hace cuatro años. En algunos condados, las solicitudes suponen ya más del 15% de todos los votantes empadronados allí, y en tres de los cuatro condados más demócratas del estado, los votantes que ya están recibiendo sus papeletas suponen casi un 25% de la participación registrada en las últimas presidenciales. A este ritmo, no sería ninguna locura que más de dos millones de personas votaran por correo allí, casi un 40% de los 4,7 millones de votos registrados en 2016.

El entusiasmo es claramente mayor entre los militantes demócratas, que suponen un 53% de todas las peticiones en este primer día. Los republicanos suponen un 16% y el 31% restante son personas que no declaran su apoyo político de forma abierta. La enorme diferencia partidista viene en parte explicada por los numerosos ataques del presidente, Donald Trump, contra el voto por correo, al que acusa sin pruebas históricas de fomentar el fraude y ser fácilmente manipulable, pese a que algunos estados llevan ya años celebrando elecciones enteramente por correo sin apenas problemas.

Una teoría es que el presidente estaría intentando crear esta brecha para arrasar en los votos en urna y luego intentar deslegitimar o anular los números del voto por correo, en el que arrasarían los demócratas. El problema para los republicanos es que la mayoría de estados mezclan las papeletas en correo con las de votantes en urna, como ocurre en España, por lo que es imposible diferenciarlas. Ante este hecho, el presidente ha dado media vuelta en los últimos días y ha lanzado campañas para fomentar el voto por correo en los estados, como Carolina del Norte, donde todos los votos se cuentan a la vez.

El pasado miércoles, por ejemplo, Trump animó a sus seguidores a pedir el voto por correo "y luego ir a votar al colegio electoral por si lo han rechazado por problemas formales". El Gobierno estatal tuvo que recordar que votar dos veces es ilegal y que una vez pedido el voto por correo ya no se puede votar en urna, aunque la papeleta haya sido rechazada por errores. Además, "incitar a votar dos veces", como pudo haber hecho el presidente, es un delito penado con hasta 10 años de cárcel. Por si fuera poco, el presidente insistió en que sus seguidores tenían que "firmar la papeleta". El Gobierno del estado también tuvo que salir a recordar que lo que hay que firmar son los documentos legales, no el voto, porque eso lo anularía.

Crisis en Correos

El aumento de las peticiones tempranas también se debe, en parte, a la crisis del Servicio Postal de EEUU después de que Trump nombrara a un empresario sin experiencia en el sector, donante suyo, como presidente de la entidad pública, y este acometiera una reorganización que provocó grandes retrasos en la entrega del correo. Trump también vetó un aumento de los fondos públicos para ayudar a la entidad a gestionar la avalancha de papeletas, argumentando en una entrevista que "sin ese dinero ya no puede haber voto por correo universal". El consejo del nuevo presidente del Servicio Postal a los ciudadanos fue "pedir los votos por correo pronto y mandarlos cuanto antes", lo que parece estar ocurriendo. Además, muchos pueden entregar sus papeletas rellenas en mano en edificios de la administración local, como ayuntamientos, juzgados, centros de votación u oficinas de gestión electoral.

Después de Carolina del Norte, los siguientes estados en abrir las urnas lo harán en la semana del 14 al 19. Entre ellos, territorios decisivos como Pensilvania, Wisconsin y Michigan, el trío que le dio la victoria a Trump y donde el demócrata Joe Biden ahora lidera en los sondeos pero con algo menos de margen que en la media nacional, que sigue estable en unos 7,5 puntos a favor de Biden.

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