Internacional

Italia quiere imitar a Wuhan y construir un hospital en tan solo seis días

  • El Gobierno italiano se plantea imitar la proeza de Wuhan y disponer de un nuevo centro con 500 camas
Foto: Reuters.

El avance del coronavirus en España está provocando una situación de excepcionalidad nunca antes conocida por otras epidemias o pandemias. La rapidez y virulencia con la que se propaga el Covid-19 amenaza con colapsar todos los sistemas sanitarios por los que pasa, pero ya se han visto hazañas más propias de la ciencia ficción que han dado resultados. Coronavirus, última hora, en directo: Primer día laboral en estado de alarma.

Hace dos meses, en el epicentro de la hoy pandemia, Wuhan, el Gobierno chino ordenó la construcción de un hospital de emrgencia. Las previsiones de la obra eran tenerlo terminado en poco más de una semana y desde España se observaba con asombro, y también estupor, la dedicación y decisión con la que los trabajadores chinos comenzaron, piedra a piedra, a levantar una solución ante el aluvión de casos que sufrían entonces.

El coronavirus hizo turismo con las personas que viajan por todo el planeta y tuvo especial interés por Italia. Allí la pandemia cogió por sorpresa a las autoridades, no se supo dimensionar la magnitud de la tragedia y el patógeno campó a sus anchas por la zona norte del país. Hoy es el país de Europa con más infectados (y el segundo del mundo) y las necesidades sanitarias son acuciantes. La situación italiana, según cuentan desde el país, lleva a los sanitarios a decidir quién será atendido, porque los recursos escasean.

El pasado jueves, el Gobierno italiano copió la idea de Wuhan y se plantea construir un hospital. Como en los chistes, si los chinos lo hicieron en poco más de una semana, Italia calcula que lo podrá levantar en seis días. Pero, ¿es posible? Constructoras españolas aseguran que sí y, además, dan las claves por si Madrid o cualquier otra zona que haya superado el umbral de infectados quieren lanzarse a esta aventura. El objetivo italiano es que ese centro acoja 500 puestos de unidades intensivas.

El secreto, dicen, está en la construcción modular, es decir, levantar un edificio gracias a módulos prefabricados, transportados y ensamblados por grúas. "Además de la rapidez, la seguridad es una de las ventajas de la construcción en módulos, respecto a la construcción convencional, ya que los distintos elementos prefabricados están perfectamente diseñados para su ensamblaje. Otra de las ventajas que tiene este tipo de construcciones es la productividad, que permite realizar en muy poco tiempo construcciones que, de otro modo, necesitarían mucho más", explican desde la empresa Sarens.

Esta compañía no es nueva en este tipo de construcciones relámpagos. En Nueva Caledonia, la compañía participó en la construcción de unidades de refinación de níquel compuesta por 15 módulos, con pesos que variaban entre las 2.000 y 3.750 toneladas, y con medidas de hasta 27 metros de largo, 30 de ancho y 60 de alto. Otro ejemplo reciente de construcción modular se realizó en la industria minera en Brasil. Sarens fue responsable del pesaje, transporte e instalación de más de 100 módulos, siendo el más pesado de 1.275 toneladas. "Lo sucedido en China es de una celeridad extraordinaria, pero si querían cumplir con los plazos, no había una alternativa mejor a la construcción por módulos, tanto desde el punto de vista operativo, como desde el de seguridad", aseguran.

Disponer de 500 camas de UCI en seis días sería una de las soluciones más rápidas para el colapso que día a día, acecha o golpea a los hospitales españoles. Italia ya se ha dado cuenta y ha dado los primeros pasos para llevar a cabo esta obra y la realidad es que lo que pasa en el país transalpino, antes o después, acaba cruzando el Mediterráneo hasta las fronteras españolas.

Este modelo de construcción permite la extensión posterior de la capacidad del hospital: se pueden añadir nuevos módulos una vez edificado

Pero además, esta forma de construcción tiene otras ventajas que para una emergencia sanitaria como la que se vive hoy en día es capital: la capacidad de ir añadiendo espacio para camas sin tener que modificar la estructura primaria. "Si fuera necesario ampliar el hospital para un correcto funcionamiento, esto podría hacerse simplemente añadiendo los módulos correspondientes al uso necesario, bien sea para procesos, oficinas, camas, etc. En cuanto a los tamaños de los módulos y a su manejo, básicamente no hay limitación", explican desde Sarens.

Sin embargo, para ser precisos, los seis días de los que hablan el Gobierno y técnicos italianos se refiere solo a la fase de construcción pura, es decir, al levantamiento del hospital. "Después de una fase de ingeniería, que suele ser más extensa que la de un proyecto de construcción tradicional, se empieza la obra civil con el movimiento de tierra. Esta fase no se puede modularizar, y para asegurar que el proceso sea el más rápido posible, la única solución es aumentar la capacidad de extracción y transporte de material. Todo el mundo se acuerda de esta fase de construcción en la clínica de Wuhan con estas imágenes mostrando decenas de excavadoras y volquetas. La gran ventaja de la construcción modular en esta secuencia es que se pueden construir los módulos al mismo tiempo que el terreno se va preparando", explica el director de ventas de esta empresa, Dimitri Laurent.

Para embarcarse en un proyecto como el de la contrucción de un hospital hay que tener claro cuáles son las necesidades. Un hospital de campaña, aunque más modesto en espacio, es una fórmula más rápida y mucho más batara. Desde esta empresa reconocen que de proponerse una obra como la de Wuhan y como la que se plantea Italia hay que tener claro que no se trata de una obra provisional. "La construcción modular no es para obras temporales. La calidad de una construcción modular comparado a una construcción tradicional suele ser incluso de mayor calidad" , reconoce Laurent.

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