Infraestructuras y Servicios

Atitlan y Stoneshield dan por rota la negociación para entrar en OHLA y José Elías gana enteros

  • Centeno, Morenés y Pepa piden exclusividad y una penalización de 10 millones si no se cumple
  • La constructora recibe cartas de minoritarios para que impidan la dilución en el capital
  • Los Amodio negocian incorporar a su ampliación al dueño de Audax
Roberto Centeno, presidente de Atitlan, y Luis Amodio, presidente de OHLA.

La oferta de Atitlan y Stoneshield para entrar en el capital de OHLA se tambalea y, entretanto, la vía para que José Elías, accionista de Audax, Atrys y La Sirena, se sume a la ampliación de capital promovida por los hermanos mexicanos Luis y Mauricio Amodio cobra fuerza, según indican fuentes al tanto del proceso de capitalización de la constructora española.

De acuerdo con fuentes conocedoras, la constructora, por un lado, y Atitlan y Stoneshield, por otro, han dejado en punto muerto las negociaciones. A las 16:00 horas de este martes, Atitlan remitió un escrito dirigido al consejo de administración de OHLA en el que solicitó formalmente la exclusividad para su oferta, no vinculante, y la inclusión de una penalización de 10 millones de euros a pagar por la constructora en caso de que durante el periodo, de dos meses, solicitado para realizar la 'due diligence' de la compañía negociara otras propuestas.

OHLA había programado una reunión para las 21:00 horas con el presidente de Atitlan, Roberto Centeno (yerno de Juan Roig, presidente de Mercadona), y los responsables de Stoneshield, liderada por Felipe Morenés, hijo de Ana Botín, y Juan Pepa. Sin embargo, a raíz del escrito, la constructora canceló la reunión, toda vez que el consejo de administración debía analizar los últimos planteamientos de Atitlan y Stoneshield y no había tiempo material para convocarlo.

OHLA propuso posponer el encuentro y celebrarlo este miércoles, pero Atitlan y Stoneshield se negaron rotundamente, con lo que las negociaciones, al menos ayer por la noche, se daban por rotas. La tensión es máxima entre las partes, pero por ahora la oferta de Centeno, Morenés y Pepa no se ha retirado, precisaron fuentes cercanas al proceso.

El planteamiento de Atitlan y Stoneshield contempla una inyección de 75 millones de euros a través de una ampliación de capital sin derecho de suscripción preferente para los actuales accionistas. Al cierre de la sesión bursátil del martes, la capitalización de OHLA alcanzaba los 194,4 millones de euros. De este modo, se repartirían la participación adquirida -evitando así tener que lanzar una oferta pública de adquisición (opa)- y se erigirían en los mayores accionistas de la compañía, entrando en los órganos de gobierno y relevando a los Amodio, que situarían su posición por debajo del 20%, de la gestión ejecutiva (Luis es presidente y Mauricio vicepresidente, sin que se haya nombrado un consejero delegado tras la salida de José Antonio Fernández Gallar en junio de 2023).

La oferta también recoge que con posterioridad se acometería otro aumento de capital de 75 millones con suscripción preferente que los nuevos inversores cubrirían en la proporción a la participación que tomaran en el primero.

El pasado viernes, 3 de julio, a petición de la constructora, Atitlan y Stoneshield aceptaron alargar una semana, hasta el viernes 12, la validez de su oferta, trasladada oficialmente el 26 de junio. Ya entonces, las firmas exigieron la exclusividad para abrir un proceso en el que evaluar todos los números de OHLA ('due diligence'). Esto llevaría alrededor de dos meses y a su término decidirían si presentan una oferta vinculante o no.

Así, la demanda de exclusividad por parte de Atitlan y Stoneshield es rechazada por la cúpula de OHLA, según fuentes próximas a las negociaciones, si bien el consejo de administración no se ha pronunciado oficialmente. Al tratarse de una propuesta no vinculante, considera que firmar la exclusividad podría tener efectos negativos sobre otras opciones para entrar en el capital que la compañía tiene sobre la mesa y que está analizando.

El consejo de OHLA ha recibido cartas de inversores minoritarios en las que expresan sus quejas por los efectos dilutivos de la oferta de Atitlan y Stoneshield

Las urgencias de la compañía son máximas, por lo que el riesgo de cerrarse a una sola opción sin garantía de éxito no es baladí. A ello se une ahora, además, la petición de una penalización de 10 millones de euros si se negocian en paralelo otras ofertas, una condición que el grupo, en su situación financiera, difícilmente podrá admitir, si bien todo dependerá de lo que decida el consejo de administración.

Aunque el consejo no se reunió el pasado viernes, desde OHLA se les requirió, asimismo, que introdujeran cambios para moderar la dilución que su propuesta provocaría en los actuales accionistas, entre los que figuran los hermanos Luis y Mauricio Amodio, que tienen el 25,96% tras haber inyectado en 2020 y 2021 más de 87 millones de euros, y los inversores minoritarios, que son mayoría (ningún inversor al margen de los mexicanos poseen en la actualidad más del 3% en el accionariado) y que arrastran importantes pérdidas en bolsa. Tras esta petición, no ha habido ningún cambio al respecto.

De acuerdo con las mismas fuentes, en los últimos días, el consejo de administración de la constructora ha recibido cartas de inversores minoritarios en las que expresan sus quejas por los efectos dilutivos de la oferta de Atitlan y Stoneshield y piden que se priorice la propuesta presentada hace tres semanas por la compañía para realizar una ampliación de capital de 100 millones de euros con derecho de suscripción preferente. La dilución que implica la propuesta, según fuentes conocedoras, preocupa al consejo de administración de OHLA, incluidos los vocales independientes. Asimismo, agregan, el efecto de la operación sobre los minoritarios puede atraer la atención de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV).

Llegados a este punto, y sin que se cierre completamente la vía Atitlan-Stoneshield, el objetivo de los Amodio es sumar apoyos para llevar a cabo el aumento de capital de 100 millones que el consejo de administración aprobó hace tres semanas para someterlo a la votación de los accionistas en una junta extraordinaria -que no llegó a convocar-. Los empresarios mexicanos se comprometieron a suscribir completamente su participación, con lo que aportarían casi 26 millones de euros más.

En el mismo comunicado remitido a la CNMV el 26 de junio, OHLA informó de que había recibido una oferta de Inmobiliaria Coapa Larca (INV) para inyectar 25 millones de euros en una ampliación de capital con derecho de suscripción preferente. Esta sociedad es propiedad del mexicano Andrés Holzer, que en el pasado fue socio de los Amodio.

Con ello, OHLA contaría con 51 millones de euros garantizados para el aumento de capital. La extrema atomización del accionariado de la constructora propicia que la suscripción de los 49 millones restantes sea una incógnita. Ante el riesgo de no poder completarla, además de Holzer, los Amodio llevan meses tratando de sumar inversores nuevos. Atitlan, de hecho, fue una de las primeras opciones que 'tocaron', pero su oferta, aunque no se consideró hostil, se desvincula del plan de los empresarios mexicanos.

Fuentes de máxima solvencia, aseguraban este martes que las negociaciones iniciadas semanas atrás con el empresario José Elías para que entre en el capital avanzan satisfactoriamente. Aunque los detalles de su posible entrada no han trascendido formalmente, el plan discurriría porque inyectara igualmente 25 millones. Al menos hasta la semana pasada también seguían vivas las conversaciones con la empresa portuguesa RCP, que en el pasado se postuló para 'rescatar' Abengoa. Y podría haber más opciones, porque en las últimas horas, de acuerdo con las fuentes consultadas, OHLA habría recibido el acercamiento de nuevos inversores interesados en participar en la operación.

En este escenario, los Amodio anteponen la entrada de socios con perfiles más industriales. En este punto, Atitlan y Stoneshield les generan más recelos al entender que su proyecto para OHLA no sería de largo plazo, indican fuentes próximas al proceso.

Asegurar el éxito de la ampliación de capital es la prioridad de los Amodio. Con los 100 millones, OHLA busca dotarse de capacidad para hacer frente a su deuda. El grupo tiene un bono de más de 400 millones de euros, cuyo primer vencimiento, por más de 200 millones, está fijado para marzo de 2025 -el segundo, por otros 200 millones, para marzo de 2026-. Para su amortización, la compañía cuenta también con la liberación, por parte de la banca, de al menos 100 millones de euros que tiene en un depósito indisponible como garantía de avales y con un plan de desinversiones que incluye un hospital en Montreal (Canadá), cuya venta ya se ha pactado por 55 millones, y el 50% del Centro Canalejas de Madrid. Asimismo, tiene a la venta su filial de servicios Ingesan, si bien esta operación está dirigida a repagar el crédito puente de 40 millones de euros que OHLA firmó el año pasado con sus bancos acreedores, con el aval del Instituto de Crédito Oficial (ICO), y que vence el próximo mes de noviembre.

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