Infraestructuras y Servicios

El legado empresarial de Villar Mir que pilotarán sus hijos y su yerno ya sin el "patrón"

Juan Villar-Mir de Fuentes y Juan Miguel Villar Mir, en la junta en la que el primogénito asumió la presidencia de OHL.

Juan Miguel Villar Mir dejó de presidir OHL en 2016 y Grupo Villar Mir (GVM) en 2021. Su primogénito, Juan Villar-Mir de Fuentes, fue su sustituto, si bien en estos años, el patrón, como le llamaban sus hijos, no ha dejado de estar, hasta hace muy poco, al tanto de los negocios.

Villar Mir siempre se caracterizó por tener todos los números en la cabeza, y así lo hizo hasta prácticamente el final, si bien en los últimos años el día a día lo pilotaban su yerno, Javier López Madrid, marido de su hija Silvia Villar-Mir, y Juan Villar-Mir, cada uno desde vertientes distintas. Juan, Silvia y Álvaro, el tercer hijo de Villar Mir y Silvia de Fuentes, se reparten el capital de GVM a través de sus sociedades.

Los últimos años han estado caracterizados por el agresivo adelgazamiento del grupo debido al estrangulamiento al que el grupo se ha visto sometido por su deuda, vendida en su mayoría al fondo oportunista Tyrus con unos intereses leoninos. Del perímetro de GVM han salido las participaciones en Abertis y Colonial, Torre Espacio, Fertiberia, una parte relevante de Ferroglobe y OHL, la constructora que fundó Villar Mir y que nunca habría querido vender -en 2023 transfirió a Tyrus su último 7% de la compañía ya rebautizada como OHLA tras tomar el mando los mexicanos Luis y Mauricio Amodio en 2021-.

En la actualidad, GVM trata de salir del túnel y es propietario del 40,7% del fabricante de ferroaleaciones Ferroglobe, cotizada en Estados Unidos y con un valor a los precios de mercado actual cercano a los 400 millones de euros, de Inmobiliaria Espacio, por la que el grupo negocia la venta a Aedas, y de su negocio energético, que abarca activos de energías renovables y una comercializadora (Energya).

También controla el 49% de la argelina Fertial, especializada en la producción de fertilizantes y de amoníaco, si bien hay un laudo que obliga al Gobierno de Argelia a pagar a GVM más de 129 millones de euros para hacerse con dicha participación.

Esta última operación se revela, de hecho, imperiosa para poder despejar las mayores incertidumbres sobre el grupo y amortizar una buena parte de la deuda, bajándola de cerca de 250 millones a alrededor de 100 millones.

Con este cobro, con la posible venta de la inmobiliaria Priesa y con los dividendos anunciados de Ferroglobe, GVM tiene la pretensión de conservar su papel en el fabricante de ferroaleaciones y de impulsar las actividades de energía. En este ramo, cuenta con una cartera de activos cercana a 1 GW (600 MW de desarrollos solares y eólicos en España y una central hidroeléctrica de bombeo de 356 MW en Granada).

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