Infraestructuras y Servicios

El futuro de Villar Mir sin OHLA: relanza Energía con 1 GW y recibe interés por la argelina Fertial

  • Cuenta con 600 MW solares y eólicos y más de 350 MW de una hidroeléctrica en Andalucía
  • Tras vender el 5% de Ferroglobe, activos de VME y el 7% de OHLA, baja su deuda a 200 millones
Juan Miguel Villar Mir, presidente de honor y fundador de Grupo Villar Mir (GVM).

Grupo Villar Mir (GVM) ha culminado su salida de OHLA, la constructora que Juan Miguel Villar Mir creó como OHL en 1999 y de la que fue máximo accionista hasta hace apenas tres años. Es la última pieza desgajada de su holding, del que antes cayeron Fertiberia, Torre Espacio, Abertis, Colonial o Torre Caleido.

La compañía acota ahora sus negocios al 43,7% que conserva en Ferroglobe, el 100% de Inmobiliaria Espacio, el 49% de Fertial y el 100% de Villar Mir Energía (VME). Bajo el mando de Juan Villar-Mir y Javier López Madrid, primogénito y yerno, respectivamente, del fundador, el grupo ha logrado rebajar la deuda en cerca de 800 millones de euros en los últimos cinco años y afronta el futuro con los objetivos de reducir aún más el pasivo, situado todavía en el entorno de los 200 millones, y de potenciar sus tres divisiones: siderurgia, inmobiliario y energía.

El grupo familiar refinancia la deuda con Tyrus tras bajar su importe en más de 800 millones

Tyrus Capital emerge como el acreedor de prácticamente toda su deuda. El fondo monegasco ha ejecutado este mes de marzo la participación del 7,1% de GVM en OHLA, un paquete del que presumiblemente se irá desprendiendo. Llegó a tener más de 400 millones de deuda del grupo en sus manos y ahora, tras recortarla en alrededor de 25 millones con la ejecución de OHLA, la limita al entorno de los 200 millones.

Además de OHLA, en el último año, el holding familiar también se ha desprendido de un 5% de Ferroglobe y una parte de los activos de energía. En la compañía de ferroaleaciones, que cotiza en el Nasdaq y está pilotada por López Madrid, como presidente, y Marco Levi, como consejero delegado, el objetivo es rebajar su deuda tras la refinanciación de 2021 y colocar a la empresa en disposición de repartir dividendos, con el consecuente alivio para GVM. El 43,7% que controla tiene un valor en bolsa hoy de más de 330 millones de euros, aunque hace apenas un año se aproximaba a los 700 millones.

Mientras, el grupo conserva el 100% de VME, aunque en agosto acordó la venta a F2i y Crédito Agricole de una cartera de 483 megavatios (MW) eólicos en España, de los que 53 MW están en operación. Asimismo, acordó con las mismas firmas el traspaso del 40% de la comercializadora EVM y otorgó una opción de compra por el 60% restante, aunque por ahora esta última parte está paralizada. Villar Mir ha obtenido más de 200 millones.

Pide 210 millones en el arbitraje por la venta del 49% de Fertial, visto para resolución en abril

Dentro de sus limitaciones, GVM apuesta decididamente por el negocio de Energía y cuenta para ello con una cartera de activos cercana a 1 GW. En concreto, suma proyectos solares y eólicos en desarrollo de entre 550 y 600 MW en España. Además, tiene la concesión de una central hidroeléctrica de bombeo con una potencia de 356 MW en Vélez de Benaudalla y El Pinar (Granada). La compañía aguarda a recibir la declaración de impacto ambiental para entrar en fase de ready to build. Dada la magnitud del proyecto, VME dará entrada previsiblemente a un socio. Asimismo, la compañía trabaja en aumentar su cartera con distintos proyectos, entre los que se incluye el autoconsumo -impulsa un proyecto en Galicia- e hidrógeno.

En inmobiliario, GVM cuenta con Promociones y Propiedades Inmobiliarias Espacio (Priesa), con presencia en España o Estados Unidos. Estudia opciones para mejorar su rendimiento y elevar su valor.

La fotografía de GVM es hoy muy distinta a la de hace apenas cuatro años. Aún afronta una situación comprometida, pero ahora lo que tiene vale más que lo que debe. Para resolver definitivamente su aún elevado endeudamiento, López Madrid, quien lidera en primera persona la reestructuración de la compañía, cuenta, ante todo, con la baza de Fertial, firma argelina especializada en la producción de fertilizantes y de amoníaco. El grupo enfrenta el final del conflicto que dirime en la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI) de París con la empresa estatal de Argelia Sonatrach. La aspiración es obtener, fruto de este proceso, hasta 210 millones de euros por el 49% que Villar Mir controla de Fertial.

No obstante, el contexto actual, marcado por la guerra de Ucrania, ha propiciado que el atractivo de Fertial se haya multiplicado y son varias las firmas que se han acercado para mostrar su interés en comprar la participación, entre los que figuran fondos soberanos y grupos industriales. El presupuesto que maneja Fertial para 2023 es alcanzar un resultado bruto de explotación (ebitda) de entre 150 y 180 millones de euros. Así, un múltiplo conservador de cinco veces para la compraventa elevaría el precio de la participación de GVM por encima de los 300 millones.

El laudo arbitral

GVM y ETRHB Haddad, el tercer accionista de Fertial con un 17%, acordaron en marzo de 2019 la venta de sus participaciones (el 66%) a Sonatrach, que a través de Asmidal ostenta el 34%. El precio que pactaron por el 49% de Villar Mir ascendía a 129,1 millones. Sin embargo, tras dos años de bloqueo del Estado argelino, Villar Mir abrió en 2021 un arbitraje en París en el que reclama a Sonatrach que cumpla el acuerdo.

En este tiempo, ha habido intentos de llegar a un acuerdo amistoso sin que hasta la fecha haya sido posible. El próximo 28 de abril está fijado para que el tribunal arbitral emita el laudo, si bien podría demorarse unas semanas. Villar Mir reclama 145 millones por la venta más el valor neto del contrato de gestión que ejerce. A ello, se suman los intereses que GVM ha tenido que pagar a Tyrus por la deuda en este tiempo -del 10% anual, aproximadamente-. La cifra demandada se eleva hasta los 205-210 millones.

De lograr una resolución favorable, Villar Mir tendría capacidad para eliminar el grueso de su deuda con Tyrus -también pagaría 11 millones pendientes a OHLA-. El fondo, que ha respaldado las últimas ampliaciones de capital de OHLA y Ferroglobe, ha alargado de nuevo el vencimiento de sus créditos. Ahora bien, si el laudo resulta desestimatorio o reconoce una cantidad muy inferior a la pretendida por GVM, se abriría la puerta a acometer una venta de Fertial a alguno de los interesados por un precio superior, siempre que consiguiera evitar nuevas trabas por parte del Gobierno argelino.

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