Energía

Repsol explora unirse al fondo danés CIP para producir hidrógeno en España pese al choque fiscal con el Gobierno

  • Analiza la viabilidad técnica y económica para entrar en el Proyecto Catalina
  • El fondo sondea a la petrolera y a otras firmas como Fertiberia
  • Repsol estudia otras inversiones en España, supeditadas a la estabilidad fiscal
Imagen corporativa de Repsol

Repsol está analizando aliarse con CIP (Copenhagen Infrastructure Partners) para producir hidrógeno verde en España. La compañía que dirige Josu Jon Imaz estudia entrar como socio en el Proyecto Catalina que promueve el fondo danés y que contempla el desarrollo de una planta de hidrógeno verde en la localidad de Andorra, en Teruel, según indican diversas fuentes financieras.

La instalación, tendrá una capacidad inicial de 500 megavatios (MW) para generar más de 50.000 toneladas anuales, emerge como una de las mayores iniciativas de hidrógeno en Europa. CIP quiere incorporar inversores y está testando el apetito de Repsol y de otras firmas, al tiempo que mantiene conversaciones con grandes consumidores de electricidad ('offtakers') en la zona mediterránea para firmar acuerdos.

CIP ha declinado hacer comentarios. Repsol señala que "analiza proyectos de manera continua para detectar oportunidades en distintos ámbitos; en hidrógeno, la prioridad de la estrategia de Repsol es el desarrollo de los electrolizadores, ya anunciados, en el entorno de los complejos industriales".

CIP, la mayor gestora de fondos de inversión en energías renovables, anunció hace dos años un acuerdo de colaboración con Enagás Renovable, Naturgy, Fertiberia y Vestas para desarrollar el Proyecto Catalina, que contempla una inversión de 1.847 millones de euros. La iniciativa comprende cuatro parques eólicos y nueve parques fotovoltaicos con una capacidad de 1,1 GW y una producción de energía estimada de 2.906.040 MWh anuales para alimentar la planta de hidrógeno a la que estarán conectados por una subestación. El hidrógeno producido se transportará mediante una tubería de 221 kilómetros de longitud para el suministro a grandes consumidores industriales de la zona mediterránea, incluyendo una planta de amoníaco verde de nueva construcción y última generación en Sagunto, que tendrá una capacidad anual de 247.000 toneladas y será desarrollada y operada por Fertiberia, así como para instalaciones de refino y empresas azulejeras.

El plan de CIP es iniciar la construcción de la primera fase de la planta de hidrógeno en Andorra en 2025, con el objetivo de que esté operativa en 2027. El proyecto, no obstante, contempla fases posteriores que podrían ampliar la capacidad hasta los 2.000 MW. Técnicas Reunidas y Wood han sido contratadas para desarrollar la ingeniería y diseño.

Por el momento, de acuerdo con fuentes conocedoras, Enagás Renovable, que está controlada por Enagás y participada por el fondo francés Ardian y por Pontegadea, el vehículo de inversión de Amancio Ortega, es la única empresa del consorcio inicial que ha entrado, con una posición minoritaria, en el capital de la sociedad que desarrolla la infraestructura. El fondo danés quiere dar entrada a nuevos socios para financiar el proyecto y Repsol emerge como un candidato idóneo. Al fin y al cabo, la planta de Andorra pretende suministrar energía a grandes consumidores industriales de la zona mediterránea, donde la petrolera se erige en uno de los más relevantes debido a, entre otras instalaciones, su refinería en Tarragona.

Otros inversores

La operación se halla en una fase inicial y, por el momento, Repsol está estudiando la viabilidad técnica y económica del proyecto, según fuentes al tanto del proceso. Sobre la mesa está que la compañía que preside Antonio Brufau tome una posición en el capital de la sociedad promotora relevante, pero minoritaria. La inversión dependerá del porcentaje final si se concreta la transacción, pero en el mercado apuntan a una valoración próxima a los 300 millones de euros. De igual modo, CIP está sondeando a otros potenciales inversores. Entre ellos figura Fertiberia, que ya forma parte del acuerdo de colaboración inicial.

Repsol anunció el pasado mes de febrero, en el marco de su Plan Estratégico 2024-2027 que invertirá en el periodo entre 16.000 y 19.000 millones de euros en el mundo. De esta horquilla, el grupo estima que el 60% (entre 9.600 y 11.400 millones) corresponderán a la Península Ibérica. Ahora bien, su apuesta inversora en España está condicionada "a la evolución del marco regulatorio y fiscal en España". La empresa aseguró que entre 2.000 y 3.000 millones están supeditados a la estabilidad jurídica y fiscal. Estas cifras superan ampliamente los 1.500 millones que en noviembre pasado apuntó Brufau. Entonces, el presidente de la multinacional advirtió de que "si tenemos un impuesto para producir hidrógeno que no tienen Francia o Portugal pues seguramente nuestra decisión será irnos a Portugal o Francia". Un aviso encuadrado en las críticas de la petrolera y de otros grupos energéticos españoles al impuesto extraordinario instaurado por el Gobierno.

La posible inversión en el Proyecto Catalina se suma a otras iniciativas en hidrógeno anunciadas por Repsol, que es el mayor productor y consumidor de hidrógeno en España. Actualmente, la compañía produce en sus complejos industriales unas 360.000 toneladas de hidrógeno al año, lo que representa casi el 60% de la demanda nacional.

CIP busca acuerdos con grandes grupos industriales y energéticos para vender la energía

El pasado mes de octubre, Repsol comenzó a producir hidrógeno renovable en el centro industrial de Petronor (Muskiz, Vizcaya). El electrolizador, de 2,5 MW, tiene capacidad para generar 350 toneladas anuales para uso industrial principalmente en la refinería, como materia prima para fabricar productos con menor huella de carbono. Petronor contará en los próximos años con otros dos electrolizadores de 10 MW y 100 MW de capacidad. Este último, de gran escala, ha sido reconocido por la Comisión Europea como proyecto estratégico y de interés común europeo (IPCEI).

Repsol instalará otros electrolizadores como palanca de descarbonización en las inmediaciones de sus otros cuatro grandes centros industriales en España: el ubicado en Cartagena tendrá una capacidad de 100 MW; el de Tarragona, 150 MW, el de Puertollano, 30 MW, y el de A Coruña, 30 MW.

Al margen de su entrada como socio en el Proyecto Catalina, Repsol se revela también como un potencial comprador de la energía producida por la planta. Con ello conseguiría una fuente adicional para su refinería de Tarragona. Con el electrolizador que tiene proyectado en la localidad catalana, para el que prevé invertir 300 millones de euros, cubrirá el 24% de las necesidades de esta instalación. Entre los posibles 'offtakers' figuran igualmente grupos como Naturgy, Fertiberia, Dow, BP, Covestro, o UBE.

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