Energía

La AIE carga contra las petroleras: arriesgan su negocio con inversiones que ya no son "seguras ni sólidas"

Fatih Birol, Director ejecutivo de Agencia Internacional de la Energía

La Agencia Internacional de Energía (AIE) ha cargado duramente contra algunas petroleras que están haciendo vastas inversiones en un entorno incierto y hostil para el mercado de crudo. Se prevé que la demanda de petróleo caiga casi a la mitad para el año 2050 si los gobiernos cumplen con sus promesas climáticas. De modo que las inversiones en petróleo y gas ya no son "seguras o sólidas" ni para los países ni para los consumidores.

Fatih Birol, el jefe del organismo supervisor de energía de los países desarrollados, señaló que la crisis energética desencadenada por la invasión de Ucrania por parte de Rusia, junto a las crecientes tensiones en Oriente Medio y las temperaturas récord de este año, demuestran el riesgo de seguir dependiendo de los combustibles fósiles. Estas declaraciones se producen al mismo tiempo que la AIE publica su informe anual "Perspectivas del Mercado Mundial de Energía".

Birol se ha mantenido firme en su advertencia para poner fin a las inversiones en petróleo y gas, a pesar de la creciente hostilidad por parte de muchos productores del sector, desde ejecutivos de energía en Estados Unidos hasta el cartel de la OPEP.

El gas y el petróleo no son seguros

"Mirando al mundo hoy o mañana, nadie puede convencerme de que el petróleo y el gas representan opciones energéticas seguras y sólidas para países y consumidores en todo el mundo", declaró Birol, según recoge el diario Financial Times.

Estos comentarios de Birol se producen después del segundo acuerdo de compra en el mercado de petróleo de gran envergadura este mes, con Chevron acordando la adquisición de Hess por 53.000 millones de dólares este lunes, un movimiento que se ha producido tras la compra de Pioneer por ExxonMobil. Esto representa una clara apuesta de dos de los mayores productores occidentales de petróleo y gas en pos de los combustibles fósiles.

Mike Wirth, el director ejecutivo de Chevron, criticó directamente a la AIE por predecir que la demanda de combustibles fósiles alcanzaría su punto máximo antes del final de esta década, afirmando que no cree que esto sea "en absoluto correcto".

Ante las preguntas realizadas sobre estos acuerdos, Birol señaló que las "inversiones a gran escala en combustibles fósiles" no solo representan un "riesgo para nuestro clima, sino que también tienen algunos riesgos para las propias empresas, ya que el mundo puede no necesitar un aumento en la producción de petróleo".

La AIE ha señalado en su informe que los riesgos derivados de la sobreinversión en combustibles fósiles han "evolucionado" a medida que los gobiernos buscan fortalecer la seguridad energética tras la guerra en Ucrania, incluyendo un aumento en la inversión en gas natural licuado para reemplazar los flujos de Rusia.

Como publicó el propio Financial Times en septiembre, el informe de la AIE para 2023 es la primera previsión anual que proyecta que la demanda global de petróleo, gas natural y carbón alcanzará su punto máximo antes de 2030.

Según las últimas previsiones de la AIE, basadas en las políticas y propuestas gubernamentales, se espera que la demanda de petróleo caiga a 92,5 millones de barriles diarios para 2030 y a 54,8 millones de barriles diarios para 2050 si se cumplen todas las promesas anunciadas por los gobiernos. Hay que recordar que la demanda de petróleo superó los 100 millones de barriles diarios por primera vez en 2019.

Sin embargo, las previsiones de la AIE también pintan un panorama más preocupante para el medio ambiente si los gobiernos no cumplen con sus promesas y se aferran a las políticas existentes, mostrando que la demanda de petróleo apenas caería para 2050, disminuyendo a tan solo 97.4 millones de barriles diarios.

La OPEP pronosticó a principios de este mes que la demanda de petróleo aumentaría a 116 millones de barriles diarios para 2045, lo que refleja la marcada diferencia de opiniones entre los productores y la AIE.

Así será la energía en 2050

Si se cumplen todas las promesas gubernamentales, la AIE cree que la participación de los combustibles fósiles "sin restricciones" en el suministro de energía global en 2050 representará solo el 32%, en comparación con el 80% en 2022. Las energías renovables, la biomasa, la energía nuclear, y la generación de carbón y gas con captura y almacenamiento de emisiones de carbono representarían el 66% de la generación de energía global.

La organización elogió el progreso y la inversión en energía limpia que han puesto a las energías renovables en camino a liderar esta transición. Sin embargo, las políticas gubernamentales deben ser mucho más ambiciosas para limitar el calentamiento global.

Las emisiones globales todavía se mantienen lo suficientemente altas como para elevar la temperatura global promedio en unos 2,4 grados Celsius durante este siglo, lo que, según la AIE, conducirá a "impactos muy generalizados y graves debido al cambio climático".

La posibilidad de superar el objetivo de 1.5 grados Celsius haría que la próxima conferencia climática COP28 en los Emiratos Árabes Unidos sea "quizás tan importante" como la reunión de 2015 en la que se acordó dicho objetivo, señaló Birol. Bajo el escenario "neto cero" (net zero) más ambicioso de la AIE, que permitiría mantener el límite de 1.5 grados Celsius, los combustibles fósiles sin restricciones representarían solo el 12% de la demanda global.

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