Energía

El sector energético centra sus inversiones en la transición

  • China y EEUU fueron los países que más dinero destinaron a esta cuestión. Alemania, Reino Unido, Francia y España también se situaron el el 'top 10' de los mayores inversores en sostenibilidad a nivel mundial
Madrid

El sector energético tiene muy claro que el futuro está en las tecnologías limpias. Hablamos de una tendencia común que ha cobrado especial relevancia en un momento en el que la urgente independencia energética se sitúa en el centro de debate mundial y, concretamente, europeo. El año pasado, la inversión global en la transición energética alcanzó los 755.000 millones de dólares, un nuevo récord, gracias a la creciente ambición climática y la acción política de países de todo el mundo, según el informe Energy Transition Investment Trends 2022, publicado por la firma de investigación BloombergNEF (BNEF).

La inversión aumentó en casi todos los sectores cubiertos por el informe, incluida la energía renovable, el almacenamiento de energía, el transporte electrificado, el calor electrificado, la energía nuclear, el hidrógeno y los materiales sostenibles. Solo la captura y almacenamiento de carbono (CCS) registró una caída en la inversión, aunque se anunciaron muchos proyectos nuevos en el año.

La energía renovable (eólica, solar y otras renovables) sigue siendo el sector más grande en lo que a inversión se refiere, pues alcanzó el récord de 366.000 millones de dólares comprometidos en 2021 (6,5 % más que en 2020). El transporte electrificado, que incluye el gasto en vehículos eléctricos e infraestructura asociada, fue el segundo sector más grande con una inversión de 273.000 millones de dólares. Según el estudio, el sector se disparó un 77 % en 2021 y, de acuerdo con las tendencias actuales debería superar a la inversión en energía renovable este año.

Los siguientes sectores de mayor gasto fueron calor electrificado, con 53.000 millones de dólares, y la energía nuclear, con 31.000 millones de dólares. El hidrógeno, la captura y el almacenamiento de carbono y los materiales sostenibles formaron el resto, por un total de 24.000 mil millones de dólares.

Países que más invierten

Por países, China fue, otro año más, el país que más invirtió en transición energética. Comprometió 266.000 millones en 2021, lo que supone un aumento del 60% con respecto a 2020. Asimismo, Estados Unidos también renovó su título como el segundo país que más invirtió, alcanzando un total de 114.000 millones de dólares en 2021, un 17% más que el año anterior.

Los países europeos invirtieron en total 219.000 millones de dólares en 2021, de los cuales 154.000 millones correspondieron a los miembros de la UE. Esto situaría a la UE como bloque en segundo lugar, detrás de China, y por delante de Estados Unidos.

De este modo, los países del Viejo Continente también se hicieron un hueco en el top 10, con Alemania, Reino Unido, Francia y España superando los 10.000 millones de dólares en gastos de bajas emisiones de carbono el año pasado.

Japón, por su parte, bajó del cuarto al sexto puesto de la lista, ya que sus niveles de inversión se redujeron ligeramente, lo que dio ventaja a Reino Unido y a Francia, que ganaron un puesto. India y Corea del Sur también se encontraron entre los 10 primeros, en detrimento de Noruega y los Países Bajos.

Regiones que más invierten

Asia-Pacífico fue la región más grande en cuanto a inversión, con 368.000 millones de dólares, y la región con el mayor crecimiento en 2021 (38%). El transporte electrificado fue el mayor impulsor, ya que supuso más del doble de los flujos de inversión en 2021, pero la inversión en energías renovables también aumentó.

La apuesta por la transición energética en Europa, Oriente Medio y África /EMEA) creció un 16% en 2021, alcanzando los 236.000 millones de dólares en total. La inversión en energías renovables se mantuvo estable, pero el gasto en transporte eléctrico se disparó un 46%.

En América, la inversión en transición creció un 21% hasta alcanzar los 150.000 millones de dólares. Al igual que en la región de Europa, Medio Oriente y África, la inversión en renovables se mantuvo estable, pero en el caso de los vehículos eléctricos creció un 84%.

Asia-Pacífico representa ahora el 49% de la inversión mundial en transición energética. EMEA ocupa el segundo lugar, con un 31%, y América se queda atrás con un 20%.

Inversión empresarial 

En 2021 Iberdrola firmó nuevas operaciones verdes o sostenibles por un total de 13.100 millones de euros, para un total de 35.800 millones de euros entre financiación verde y sostenible. En febrero de 2021, la compañía emitió el mayor bono híbrido verde de la historia, por valor de 2.000 millones de euros. Con él cumplió en tan solo un mes el objetivo de híbridos fijado para dicho ejercicio de emitir operaciones híbridas por importe de 2.000 millones de euros. El bono registró una demanda en el mercado de 9.000 millones de euros, lo que supuso una sobre suscripción de más de 4 veces la oferta. Los fondos obtenidos se destinarán a financiar los parques eólicos marinos Saint-Brieuc, en Francia, y Baltic Eagle, en Alemania.

Desde su primera operación verde, Iberdrola ha completado con éxito un total de doce emisiones públicas de bonos verdes, a las que cabría añadir otros bonos verdes emitidos desde subsidiarias. Así, en noviembre de 2017 Avangrid (filial de Iberdrola en EEUU) emitió su primer bono verde, por importe de 600 millones de dólares estadounidenses, y en mayo de 2019 volvió a hacer lo propio, esta vez por un importe de 750 millones de dólares estadounidenses, a los que se suman otros 750 millones en abril de 2020.

Endesa presentó una actualización de su plan estratégico para el periodo 2022-2024 así como, por segundo año consecutivo, una visión de lo que será la compañía a final de la década, en 2030, periodo en el que la inversión crece un 22% respecto a la estimada en 2020 hasta los 31.000 millones de euros. La inversión prevista para el desarrollo de potencia renovable será de 3.100 millones, que permitirá  la puesta en operación de 4 gigavatios de nueva potencia limpia: el 90% corresponderá a plantas solares y el resto, a parques eólicos. De esta forma, la empresa alcanzará los 12.300 MW solares, eólicos e hidráulicos a final del plan, creciendo un 48% respecto a los 8.300 MW con que concluyó 2021.

La energética dirigida por José Bogas anunció además el final de toda su producción eléctrica a partir de tecnologías emisoras en 2040, algo que la convertirá en una compañía con el 100% de su producción ligada a fuentes renovables. 

Naturgy, por su parte, apuesta por 6 ejes de actuación  (generación eléctrica renovable, gases renovables, digitalización, eficiencia energética, transición justa...) con inversiones y proyectos que llegan hasta los 14.000 millones de euros. Pero todos contribuirán a favorecer la transición energética y la economía local, ya que muchos de ellos están vinculados a la transición justa y a favorecer a la denominada "España vaciada", donde la economía circular con el biometano y el hidrógeno cobran especial protagonismo, así como el impulso a las energías renovables y de tecnologías de almacenamiento.

En el caso de Repsol, ha sido la primera compañía de petróleo y gas del mundo en emitir un bono verde certificado, instrumento financiero de deuda por el que se destinan los fondos obtenidos a proyectos que aporten un claro beneficio medioambiental. Con los 500 millones de euros captados, la compañía española espera reducir en 1,2 millones de toneladas al año las emisiones de CO2, concentrando el esfuerzo inversor en España y Portugal.

Repsol se comprometió además a invertir en los proyectos identificados y certificados como sostenibles la totalidad de los fondos, destinando el 55% para refinanciar proyectos ya en marcha desde 2014 y el resto a financiar otros nuevos que deben iniciarse hasta tres años después de la emisión. En caso de que algún proyecto fuese cancelado, la financiación se redirigirá a otros programas que cumplan los requisitos.

comentariosicon-menu0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
arrow-comments