Energía

¿Por qué Francia apuesta más por las nucleares y España no?

  • El Gobierno español rechaza la idea de dar a la energía atómica y al gas natural la 'etiqueta verde'
Madrid

En plena campaña electoral, el presidente francés Emmanuel Macron mantiene su apuesta por la energía nuclear. "Reiniciaremos la construcción de reactores nucleares en nuestro país y seguiremos desarrollando las energías renovables", explicaba este martes. El plan de Francia para la reindustrialización (France 30) pasa por invertir 1.000 millones de euros en la construcción de pequeños reactores nucleares, conocidos como Small Modular Reactors (SMRs), que se caracterizan por sus pequeñas potencias, su diseño modular y por unos periodos de licenciamiento y construcción más cortos.

Con 56 reactores operativos, el territorio galo obtiene más del 70% de su electricidad de la nuclear, lo que la proporciona una independencia energética tremendamente ventajosa en un periodo de escalada de precios, tensiones e incertidumbre geopolítica. Asimismo, se trata de un tipo de energía barata y que no genera emisiones a la atmósfera, lo que acelera notablemente el plan de descarbonización del país. Pero también es altamente peligrosa. Un accidente en estas centrales -ya sea provocado por factores climatológicos, envejecimiento o por problemas en la gestión de la propia industria- tiene consecuencias devastadoras, y desastres como el de Fukushima o Chernóbil son prueba de ello.

Por este motivo, España, al igual que muchos países europeos, ha iniciado procesos de desmantelamiento de este tipo de centrales. El Gobierno español sigue apoyándose en el Plan Nacional Integral de Energía y Clima 2021-2030 (PINEC) que pretende cerrar de forma escalonada los siete reactores nucleares que todavía se encuentran operativos, entre el año 2027 y 2035. Su objetivo es reducir más de un 30% los niveles de emisiones actuales y establecer las bases para lograr el objetivo último de descarbonizar totalmente la economía y ser un país neutro de carbono en 2050. Para 2030, busca reducir a la mitad la potencia nuclear instalada cerrando 4 gigavatios (GW).

División en Glasgow

La discusión sobre la energía nuclear también encontró espacio en la Conferencia de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático de 2021 (COP26) que se celebró en Glasgow. En este punto, se abrió debate entre los partidarios de legitimar y reabrir la nucleares con motivo de cumplir los objetivos de descarbonización, encabezado por Francia, y los detractores de incluir la nuclear en la taxonomía de finanzas verdes de la Unión Europea, liderados por Alemania.

Si esta energía recibiese la consideración de favorable en esta lista, la industria recibiría fondos públicos. En contra de esta posibilidad, la ministra de Medio Ambiente de Alemania argumentó que se trata de una energía muy peligrosa, lenta en la creación de infraestructuras y que no cumple los requisitos de sostenibilidad.

Bruselas también está estudiando incluir en esa clasificación al gas natural. Hablamos de un combustible fósil que, aunque emite menos gases de efecto invernadero que el petróleo o el carbón al producir energía, sigue siendo perjudicial para el medio ambiente. Mientras Francia presiona para que la nuclear se haga con la etiqueta verde y reciba ayudas económicas, Alemania también luchará para que el gas natural reciba la misma consideración. Por su parte, el Gobierno español ha señalado que no respalda ni la inclusión de la energía nuclear ni la del gas natural en la lista de energías renovables, con independencia de que se puedan seguir acometiendo inversiones.

Energía nuclear en la UE

Cada vez son más los países que apuestan por la continuidad de sus centrales nucleares. De hecho, algunos, como es el caso de Estados Unidos, cuentan con autorizaciones para operar 60 e incluso 80 años y para construir nuevas plantas. Actualmente, hay 443 reactores operativos en toda la esfera que generan 10% de la electricidad mundial y que, concretamente, se ubican en 35 países. Los últimos datos (de diciembre de 2020) del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de Naciones Unidas, revelan que por aquel entonces había 54 unidades en construcción en 20 países entre los que se encuentran Francia, China, India, Rusia, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos o Finlandia.

En la Unión Europea, 13 de los 27 Estados miembros disponen de centrales nucleares. Los 107 reactores en operación dentro del Viejo Continente generan anualmente cerca del 26% de la electricidad consumida en el conjunto de la UE. Entre ellos, destaca Francia. Le siguen Eslovaquia, con un 53% de su electricidad de origen nuclear; Ucrania, con un 51%, y Hungría, con un 48% del total.

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