Empresas y finanzas

Guerra judicial por el litio de Cáceres: la segunda mina más grande de Europa, en el aire

  • 1.000 empleos y una proyección de negocio de 7.000 millones
  • La alcaldía: "Es imposible hacer este proyecto, sería ruinoso"

El litio, material clave para la transición al coche eléctrico, está desatando la discordia en Cáceres. La concesión de la mina San José de Valdeflores, que aspira a convertirse en la segunda mayor de toda Europa con una extracción de 20.000 toneladas anuales, ha derivado en un conflicto legal entre las empresas involucradas y las autoridades locales.

La Junta de Extremadura ha denegado los permisos (ya expedidos) señalando que es un proyecto que dañará a la ciudad social y medioambientalmente. El consorcio que había logrado la concesión (y gastado decenas de millones de euros), formado en un 75% por la australiana Infinity Lithium y en un 25% por Sacyr, ha recurrido la decisión ante los tribunales y la batalla legal ya ha empezado.

Se trata de un proyecto que plantea una inversión de más de 530 millones de euros y que tiene una proyección de negocio de 7.600 millones de euros, además de que crearía más de 1.000 empleos. Unas previsiones que podrían mejorar por la creciente influencia del litio en la economía mundial. Recientemente, la Unión Europea ha declarado a este material como recurso estratégico, en consecuencia, está incentivando los proyectos de extracción. Con la transición al coche eléctrico en su punto álgido, tener litio dentro de tus fronteras es una ventaja para ahorrar costes y evitar las rutas logísticas que llevan hasta Asia.

La polémica con la mina, cuyos sondeos llevan en marcha seis años, se debe a que se encuentra a escasos dos kilómetros del centro de la ciudad y está considerada como zona de ocio. En resumen, se trata de un paraje turístico que las autoridades quieren proteger. Situada en la Sierra de Mosca, esta ubicación, que ahora es un mirador, ya había sido sede de una mina, especialmente centrada en estaño.

Recientemente, Infinity Lithium ha hecho público un cambio radical en el proyecto de Valdeflores, convirtiendo la mina en subterránea (no a cielo abierto como era en un principio) lo que provocará que "se minimice la dispersión de polvo, se anule el impacto acústico y que no tenga impacto visual", lo que creen que a priori arreglaría las reservas que muestran autoridades locales.

Desde el Ayuntamiento de Cáceres explican que no entienden la insistencia en mantener vivo un proyecto que creen que no tiene más recorrido. José Ramón Bello, concejal de Urbanismo y Patrimonio, explica a El Economista que "este proyecto sigue muerto, es imposible hacer esta plataforma en esa zona, es un riesgo para las personas que viven en las cercanías".

Bello explica que el arbolado y las reservas de aves con las que cuenta deben ser protegidas y que, por lo tanto "no pueden realizarse trabajos extractivos. Una mina cambiaría por completo toda la estructura forestal". Además cree que "sería ruinosa para el turismo, está demasiado cerca de la ciudad y es una de las zonas más visitadas como mirador". De hecho, el concejal recuerda que la ciudad de Liverpool perdió su estatus de patrimonio de la Humanidad por el desarrollo urbanístico e industrial y cree que este proyecto puede hacer que a Cáceres también le quiten esta distinción.

David Valls, director de Infinity Lithium en España, cree que el proyecto saldrá adelante y opina que las críticas del ayuntamiento y el fin de la concesión se deben a motivaciones políticas y no a intereses sociales, económicos o medioambientales. "No hay motivos, no hay informes que sustenten el daño a nivel medioambiental, que va a ser mínimo y no va a haber impacto visual".

El directivo defiende que "tenemos certeza de nuestros derechos, se nos concedió la concesión y no ha cambiado ningún argumento técnico ni medioambiental desde entonces". Cree que uno de los principales elementos que han provocado este conflicto son las múltiples elecciones municipales y autonómicas en la región (tres desde que empezó la licitación), que han puesto a la mina en el centro del debate y "se han tomado posiciones respecto al proyecto no analizando su impacto, sino por sus estrategias políticas".

"Con su postura le quitan a los ciudadanos la oportunidad de vivir un desarrollo industrial vertiginoso"

Sin embargo, opina que el retraso que se está produciendo es malo para Cáceres y para toda Extremadura. "La ciudad tiene una oportunidad única, tiene la segunda mayor mina de Europa y pueden ser pioneros en la cadena de valor del coche eléctrico". Por lo tanto "tomar la postura que están tomando es quitar la oportunidad a sus ciudadanos de vivir un desarrollo industrial vertiginoso".

En ese sentido, destaca que han preparado los cambios en el proyecto para que, si el litigio judicial que mantienen con la junta se resuelve a su favor, estén listos para ponerse manos a la obra rápidamente. Entre ellos, convertir la mina en subterránea, cambio con el que creen que el Ayuntamiento "no tiene argumentos para estar en contra". En cualquier caso, apuesta por aumentar el diálogo con las administraciones para implementar cambios en el proyecto.

De momento, la mina de San José de Valdeflores queda pendiente de lo que decidan los tribunales. Toda Europa está pendiente de si la segunda mina de Litio más grande del continente se convierte en una realidad, o si la justicia dará la razón a la Junta de Extremadura y esta aventura de seis años acaba en nada.

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