Empresas y finanzas

Jordi Gual, en su despedida de CaixaBank: "2021 será mucho mejor"

  • Gortázar descarta una subida abrupta de la mora, cuyo pico se dará este año
Jordi Gual y Gonzalo Gortázar

El presidente de CaixaBank, Jordi Gual, se ha despedido en el día de hoy en el cargo con un mensaje de esperanza, sin obviar la incertidumbre existente y de agradecimiento a todos los trabajadores de la entidad. Además, ha indicado que "el banco ha estado a la altura de las circunstancias" durante la pandemia. Gual dejará el puesto con motivo de la absorción de Bankia, que se cerrará en marzo previsiblemente, y será reemplazado por José Ignacio Goirigolzarri (máximo responsable del grupo nacionalizado).

Gual, en la presentación de resultados de 2020, ha hecho un repaso por las distintas medidas adoptadas por CaixaBank desde el inicio de la crisis sanitaria, como moratorias y adelanto de pensiones y concesión de líneas ICO, y ha asegurado que el nuevo grupo seguirá apoyando a los clientes y a la sociedad debido a la posición de fortaleza y las "oportunidades" que generará la integración de Bankia.

El presidente ha destacado el buen comportamiento de la entidad el año pasado y estimó que "2021 será mejor" por la recuperación de la economía, a pesar de que la situación del coronavirus sigue siendo parecida debido a la tercera ola. Pero confió en "un rebote significativo y una recuperación de los sectores más afectados" en la segunda parte del ejercicio por el proceso de vacunación. Asimismo, ha remarcado la importancia de las ayudas europeas y que estos fondos serán una parte fundamental de la reactivación. Por ello, ha apremiado a que los organismos públicos a que definan la estrategia de reparto y que lleven a cabo reformas, como la de las pensiones y del marco laboral, entre otras.

En este contexto, y con la inestabilidad aún presente, el banco no espera un repunte abrupto de la morosidad y la "herida" no será tan grande como lo previsto inicialmente. Según el consejero delegado, Gonzalo Gortázar, "habrá una subida", pero no importante y que el pico de los impagos se producirá este mismo año. S&P había estimado que este máximo se alcanzara en 2022.

Por ello, Gortázar ha confiado en que CaixaBank tendrá que reducir su volumen de provisiones con respecto a 2020 y por tanto habrá un impacto menor, aunque no ha escondido el reto al que se enfrenta el mundo empresarial. Además, ha hecho hincapié en que parte de buena posición después de que los impagos hayan disminuido al 3,3%, frente a menos del 5% previsto inicialmente y que ha día de hoy solo el 2% de los créditos con moratoria han incurrido en retrasos de pago.

No más fusiones

El consejero delegado no ha querido informar sobre el ajuste de red ni plantilla de la nueva CaixaBank ni tampoco la configuración del equipo directivo, aunque sí ha aclarado que la entidad se mantendrá en las zonas rurales y que no cerrará las oficinas en los municipios donde no hay competidos, en su compromiso de inclusión financiera". Son 300 localidades, incluyendo las 10 que aporta Bankia.

Por otro lado, ha descartado que se esté pensando en una nueva integración. "Tenemos ya el tamaño suficiente", ha señalado. Del mismo modo, ha descartado que el banco vaya a cobrar por los depósitos a particulares para aliviar el lastre de los tipos negativos, a diferencia de lo que ha empezado a realizar BBVA.

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