Empresas y finanzas

IAG abre la puerta a suspender hasta 19.000 empleos si se agrava la crisis

  • Firmó un acuerdo con el 64% de la plantilla de British Airways para hace ajustes temporales
  • Gasta 205 millones semanales pero descarta otra ampliación de capital
Avión de BA.

IAG se prepara para afrontar una crisis mucho más larga y profunda de lo previsto. La tercera ola del coronavirus, que amenaza con volver a parar el tráfico aéreo, ha llevado al grupo a buscar más liquidez en el mercado y continuar con los planes de ajuste, principalmente laborales, para blindar su solvencia mientras da por perdido el primer semestre del año.

El holding, que gasta unos 205 millones de euros a la semana, ha asegurado en más de una ocasión que tiene la capacidad de emprender "una reestructuración adicional y crear una base de costes más flexible y variable" si la demanda sigue siendo débil y la crisis se complica. Algo que ya está pasando (se registran caídas del 65% en el número de vuelos y crecen las restricciones) y que se puede extender hasta finales de año por los retrasos en las campañas de vacunación, entre otras cosas.

"British Airways ha mejorado significativamente la flexibilidad para variar los costes de los empleados en caso de que la demanda de viajes aéreos permanezca deprimida"

Una de las vías que IAG tiene para reducir los gastos es metiendo la tijera en los costes de personal de British Airways. Y es que, tras pactar y ejecutar la salida de unos 10.000 trabajadores, la compañía llegó a un acuerdo para que 19.000 de los 28.000 empleados incluyeran en sus contratos cláusulas de despido temporal, lo que permite a la aerolínea suspender al personal hasta seis semanas al año sin paga, o de reducción de las horas de trabajo y la retribución. En este punto, cabe recordar que la compañía amenazó con ajustes más severos si no se firmaban las cláusulas.

"British Airways ha mejorado significativamente la flexibilidad para variar los costes de los empleados en caso de que la demanda de viajes aéreos permanezca deprimida", aseguró el holding aéreo en la presentación de los resultados del tercer trimestre, periodo en el que perdió más de 5.500 millones tras volar con los aviones medio vacíos.

La compañía británica, que ha reducido un 30% los costes salariales, todavía no ha tenido que activar estas cláusulas (lay off o short time) porque, entre otras cosas, el Gobierno de Reino Unido ha ampliado hasta el 30 de abril la vigencia del esquema de ayudas para pagar los salarios de los trabajadores (The Coronavirus Job Retention Scheme), que permite a las empresas afectadas por la pandemia el 80% del salario habitual de un empleado por las horas no trabajadas, hasta un máximo de 2.500 libras al mes.

"Son acuerdos temporales para aumentar la flexibilidad, lo que podría significar que algunos empleados podrían trabajar menos horas durante un período corto de tiempo"

Así, en el caso de que esta ayuda no se vuelva a prorrogar y de que la demanda del sector aéreo se mantenga débil, British Airways podrá aplicar ajustes temporales de empleo y sueldo a parte de su plantilla. En este punto, la compañía británica asegura que las suspensiones no son la primera opción y que se trataría de limitar en el tiempo. "Son acuerdos temporales, no permanentes, para aumentar la flexibilidad, lo que podría significar que algunos empleados podrían trabajar menos horas durante un período corto de tiempo en algunas circunstancias. Este solo sería el caso después de que se hubieran explorado primero otras medidas voluntarias y después de haberlo discutido con los sindicatos", explica la compañía a este diario.

Los ajustes no se llevarán a cabo solo en British Airways si se agrava la sangría del sector y se retrasa aún más la recuperación, tal y como se está viendo. "Estamos haciendo más para reducir la base de costes y hacernos más valiosos en caso de una mayor debilidad de la demanda en el futuro. Continuaremos con nuestro proceso de reestructuración en los diferentes operadores del grupo", aseguró Luis Gallego, consejero delegado de IAG, durante la presentación ante analistas de los resultados del tercer trimestre.

Así, además de seguir reduciendo flota y retrasando las entregas de los aviones para adaptar la estructura de las aerolíneas al nuevo tamaño del sector, la compañía ya advirtió de que también podría llevar a cabo ajustes de personal en Vueling e Iberia si no se renovaban los Ertes por fuerza mayor en unas condiciones que beneficiaran a la empresa y los trabajadores. De momento, el Gobierno de España ha ampliado el mecanismo hasta mayo de 2021, lo que, junto con otras medidas (no renovación de temporales), permite a las aerolíneas reducir un 35% los costes salariales. En este punto, las aerolíneas españolas buscan tener un sistema a largo plazo que les permita ir recuperando trabajadores conforme se reactive la demanda para evitar despidos y poner en peligro la solvencia. Los ajustes han permitido al grupo reducir sus gastos semanales de los 400 a los 205 millones en un momento sin casi ingresos.

El holding ha situado en el segundo semestre la reactivación del sector y sigue reforzando su liquidez

En este punto, el holding ha situado en el segundo semestre la reactivación del sector y sigue reforzando su liquidez, aunque descarta una nueva ampliación. La compañía terminó noviembre con una caja de 8.000 millones, 1.300 millones menos que la anunciada en octubre, tras cerrar la ampliación de capital de 2.741 millones de euros.

British Airways anunció la última semana del año que estaba ultimando un préstamo de 2.000 millones de libras garantizado por el Ejecutivo británico a través del UK Export Finance. Su matriz, IAG, aseguró en esta línea que "está explorando otras iniciativas de deuda para mejorar aún más su liquidez" ante el recrudecimiento de la crisis, mientras que Iberia señala que tiene caja para superar el año si la cosa no se tuerce más.

"Nuestro escenario central recoge una recuperación que empieza a partir del verano y no termina hasta 2024. Para ese escenario, la compañía dispone de la liquidez suficiente y, además, está manteniendo contacto con entidades financieras y mirando alternativas en clave de contingencias. Si la cosa no empeora, estamos cubiertos, aunque tenemos escenarios peores y para eso estamos analizando las contingencias de acceso al mercado de capitales en general", aseguró Javier Sánchez-Prieto, presidente de Iberia, en una entrevista con este diario.

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