Empresas y finanzas

Sacyr y Gavio-Ardian litigan por dos autopistas en Italia de 4.500 millones

  • Los jueces descalifican a ASTM en la A21 y allanan el camino para la española
  • El grupo español ha recurrido la adjudicación a la italiana del lote de la A12 y la A10
Manuel Manrique, presidente de Sacyr.

Sacyr y sus socios italianos y ASTM, la sociedad transalpina controlada por la familia Gavio y el fondo de infraestructuras francés Ardian, han llevado a los tribunales los concursos de dos macroproyectos de autopistas en Italia, con una valoración conjunta de más de 4.500 millones de euros.

El grupo español, que participó en los procesos a través de SIS, de la que tiene el 49% -el 51% está controlado por Fininc-, mantiene sus opciones de engordar su cartera con alguno de estos contratos en el país, uno de sus principales focos de crecimiento en el mundo.

En el caso del proceso de la A21 y la A5, el grupo ASTM fue descalificado de la licitación en la fase de precalificación, pero interpuso un recurso judicial

A finales del año pasado, el Ministerio de Infraestructuras Transportes de Italia resolvió a favor de ASTM los concursos relativos a las obras de mejora y ampliación y la explotación de la A21 Turín-Alexandria-Piacenza, la A5 Turín-Ivrea-Quincinetto, la carretera de enlace A4/A5 Ivrea-Santhià y el Sistema de Autopistas de Circunvalación de Turín (Satt), por un lado, y de la A12 Sestri Levante-Livorno, la A11/ A12 Viareggio-Lucca y el ramal A15 a La Spezia y la A10 Savona-Ventimiglia (Autostrada dei Fiori), por otro. Sin embargo, ambas adjudicaciones se han judicializado por distintos motivos y los tribunales deberán decidir.

En el caso del proceso de la A21 y la A5, el grupo ASTM fue descalificado de la licitación en la fase de precalificación, pero interpuso un recurso judicial y pudo participar en el concurso, condicionado en todo caso a la decisión que adoptará el tribunal. A finales de noviembre, el Ministerio eligió la propuesta de la sociedad de los Gavio y Ardian, pero la adjudicación estaba sujeta a la resolución judicial y, además, fue recurrida por el otro grupo en liza, SIS. La semana pasada se conoció la sentencia que rechaza el recurso de ASTM y confirma así la descalificación de su oferta. Esto allana el camino para que el consorcio participado por Sacyr se haga con este contrato. No obstante, la compañía italiana recurrirá la sentencia al Consejo de Estado, por lo que el proceso se dilatará.

En cuanto al concurso de la A12 y la A-10, SIS también ha recurrido la contratación de ASTM por parte del Ministerio de Infraestructuras y Transportes, por lo que la adjudicación final deberá aguardar a su resolución.

El nuevo operador tendrá que pagar una compensación a Gavio por las obras realizadas y no amortizadas

SIS y ASTM presentaron sus ofertas por ambos concursos el pasado verano. Los dos lotes están integrados por autopistas al norte del país cuya concesión ya ha vencido o está cerca de hacerlo. Se trata de vías que estaban gestionadas hasta ahora por ASTM y la relicitación contempla obras de mejora y ampliación y la explotación por 12 años.

La A21, la A5 y el resto de carreteras incluidas en el primer lote finalizaron su concesión entre 2016 y 2017 y han sido relicitadas en un único lote a instancias de la Comisión Europea. El valor del concurso alcanza los 2.022 millones. Incluye tanto la explotación de las autopistas como el diseño y ejecución de las obras con las que se mejorarán los tramos de las carreteras, con una inversión de 895 millones. Asimismo, el nuevo operador tendrá que pagar una compensación a Gavio por las obras realizadas y no amortizadas, que se estima en un máximo de 305,6 millones.

En el lote de la A12 y la A10 su vencimiento se sitúa entre 2019 y 2021. La valoración del proyecto alcanza los 2.523,6 millones. Las estimaciones oficiales fijan en 1.143 millones la inversión para obras y en un máximo de 421 millones las compensaciones para Gavio.

Sacyr tiene en Italia la concesión de la autopista Pedemontana-Veneta, un proyecto valorado en más de 2.600 millones de euros

Sacyr tiene en Italia la concesión de la autopista Pedemontana-Veneta, un proyecto valorado en más de 2.600 millones de euros y que reportará una cartera durante su vida superior a los 10.000 millones. A finales de 2019, SIS se hizo también con la relicitación del contrato para la mejora y explotación durante 25 años de la autopista italiana A3, entre Nápoles y Salerno. El contrato incluye inversiones en obras por 390 millones y la cartera prevista ascenderá a 2.700 millones. Asimismo, hace tres años SIS ganó la autopista Roma-Latina, pero la impugnación de Salini Impregilo -ahora Webuild- propició la cancelación de la adjudicación.

Al margen de autopistas, Italia tiene en marcha concursos para construir y explotar hospitales, como los de Turín y Novara. Para financiar su crecimiento en Italia, Sacyr cuenta con el respaldo del fondo Circuitus Capital, participado por la firma española.

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