Empresas y finanzas

Horta-Osório, el banquero que se separó de los Botín para llegar a lo más alto de las finanzas

  • Será presidente de Credit Suisse tras abandonar la dirección de Lloyds
Antonio Horta-Osório. Foto: Efe

Antonio Horta-Osório siempre soñó con llegar a lo más alto y ser el mejor en todo lo que hace. Y puede que ya lo haya conseguido. Este banquero portugués presidirá Credit Suisse, tras una década al frente del británico Lloyds. Su futuro se aleja de nuevo del Santander, grupo en el que desarrolló buena parte de su carrera profesional y en el que muchos le consideraban como un auténtico delfín de Emilio Botín, con el que mantuvo una magnífica afinidad y relación. También con su hija Ana, hoy máxima responsable del grupo cántabro.

Hay quien decía de él que era "el niño mimado de don Emilio", al que conoció con 29 años y le aupó hasta la dirección de las filiales más importantes del conglomerado español, las de Brasil y el Reino Unido.

Calculador y obsesivo con el trabajo deja la City londinense, después de haber logrado lo que muy pocos han conseguido, a pesar incluso de casi perder la vida en el intento: devolver las ayudas del rescate de la pasada crisis financiera. En 2017 el Gobierno británico finalizó la privatización de Lloyds con unas ganancias cercanas a los 1.000 millones. El Reino Unido llegó a poseer el 43% de las acciones de la entidad, a la que había inyectado más de 20.000 millones de euros.

Estas plusvalías para el erario público se consiguieron gracias a la hoja de ruta diseñada por Horta-Osório una vez se recuperó de la grave crisis de estrés que sufrió en los primeros meses al frente del banco, en 2011. Su mente y su cuerpo colapsaron en el verano de ese año y tuvo que ser ingresado de urgencia, a los pocos meses de ser fichado por el Ejecutivo conservador de David Cameron. Algunos analistas y la prensa general llegaron a insinuar, por aquel entonces, que no iba a poder sobrevivir. Pero, tras varias semanas durmiendo 16 horas al día y meses de terapia y recuperación, volvió al duro trabajo para sacar adelante Lloyds y cumplir con la promesa de devolver todas las ayudas.

Con la tenacidad de antes, pero con un mayor sosiego, lanzó un plan para sanear por completo la entidad. Entre las medidas que puso en marcha destacaron una venta rápida de los activos tóxicos que tenía en balance sin asumir pérdidas adicionales y el repliegue de la actividad a las islas británicas. Estas iniciativas tuvieron éxito y poco a poco Lloyds fue cautivando a clientes e inversores. Así, el Gobierno pudo ir deshaciéndose de su participación de control hasta su salida definitiva del capital, al tiempo que la cotización iba escalando posiciones.

Estrategia a seguir en España

La estrategia de éxito de ventas diarias del Reino Unido llevada a cabo con los títulos de Lloyds es hoy contemplada por el Ejecutivo español para el caso de Bankia, una vez culmine su proceso de integración en CaixaBank, con el objetivo de que se recupere lo máximo posible de los 24.000 millones depositados en el grupo nacionalizado.

Toda esta difícil empresa fue posible gracias a que el banquero portugués, conocido como el Mourinho de las finanzas, aprovechó la oportunidad que le brindó el Gobierno británico en el momento más convulso de la pasada crisis. Se separó de los Botín, tras 20 años a su lado, consciente de que en ningún momento podría escalar hasta lo más alto de la cúpula del Santander. Sabía que Ana sería la sucesora de Emilio. Y así fue. Su salida del grupo cántabro rompió las relaciones que tenía con ambos, pero con el tiempo, según ha reconocido públicamente en alguna ocasión, volvió a recuperarla.

Desafíos

Hoy, a sus 56 años de edad, da un nuevo salto, en una época también convulsa. Deja la City en medio de la incertidumbre que genera el Bréxit y, sobre todo, la pandemia del coronavirus. Llegará a la sede de Credit Suisse, una entidad con un enfoque diferente, más centrado en el negocio de la inversión que a la actividad de los particulares, pero con grandes desafíos por delante. En los últimos meses, el mercado ha apuntado a una fusión de esta entidad con su rival directo, el también suizo UBS, aunque algunos analistas consideran que esta operación tiene pocos visos de materializarse.

Horta-Osório anunció su marcha de Lloyds este verano, tras el estallido del Covid. Y muchos en Londres y en Madrid anticipaban que regresaría al Santander, para ser el fiel escudero de Botín, tras el fiasco del fichaje de Andrea Orcel para ser consejero delegado. Pero en el proyecto vital del ejecutivo luso no estaba el banco español y la intención de la presidenta del grupo cántabro era mantener a su lado a José Antonio Álvarez, que ha demostrado como ninguno lealtad absoluta.

En su nuevo destino tendrá que lidiar, como lo ha hecho en el pasado, con relevantes retos: un sector financiero con escasa o nula rentabilidad, una economía mundial que tardará en reactivarse por los efectos de la pandemia y una volatilidad de los mercados que se mantendrá.

Con este panorama, el banquero pondrá todo su empeño y esfuerzo para que Credit Suisse salga airoso de este trance, como lo ha hecho siempre, al más puro estilo de Rafa Nadal en sus partidos de tenis, uno de los deportes que admira y práctica desde hace tiempo.

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AROUND THE WORLD
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Hay vida mas allá del clan Botín.

Puntuación 9
#1
XBiS
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ya le podría haber dejado el banco don Emilio...

Puntuación 7
#2
Be digital
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En el Santander tienen a NADAL , que son unos vendedores de humos natos !!!

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#3
Italo Calvino
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Se trata de un directivo de gran experiencia. Yo no descartaría que en el futuro volviese a alguna entidad española.

Puntuación 0
#4