Empresas y finanzas

Solo el 40% de directivos prevé recuperar el 100% de empleos en Erte

  • El teletrabajo, la medida más adoptada frente al COVID-19
  • La mitad de los empresarios reducirá costes ante la crisis
  • El 75% de los directivos cree que sus ventas caerán este año respecto al anterior
Foto: Dreamstime
Madrid

Solo un 44% de los empresarios prevé reincorporar al 100% de los trabajadores afectados por un Erte, de modo que 6 de cada 10 empresarios ya admite que su plantilla se verá reducida tras la pandemia. Una fórmula a la que han accedido un 50% de los encuestados.

Además, la mitad considera que deberá reducir sus costes o reestructurar su negocio para poder seguir operando por culpa del impacto del COVID19. Unas malas perspectivas que están provocando que los directivos aceleren la implementación de nuevas medidas de contingencia para reimpulsar sus negocios, demostrando el dinamismo y agilidad del mid-market español también a la hora de enfrentarse a los efectos económicos de la pandemia.

Este es uno de los principales hallazgos de una edición especial del `Global Business Pulse´ de la firma de servicios profesionales Grant Thornton, que analiza el impacto de la pandemia en el tejido empresarial basado en una encuesta a más de 5.000 ejecutivos de 35 países de todo el mundo, 400 de ellos en España.

Los empresarios tienen claro que necesitarán tomar medidas de alcance para poder seguir operando y que, además de recortes y restructuración financiera, se verán obligados a buscar nuevas fórmulas de financiación tanto privadas como públicas.

Concretamente un 20% reconoce que baraja un plan futuro en este sentido, aunque todavía existe un núcleo importante de directivos (27%) que se ven con capacidad suficiente para seguir operando, haciendo uso de recursos propios. Una cifra que se encuentra 4 puntos por debajo de la media europea y global (31%).

La evolución de la pandemia ha generado una respuesta rápida en estos primeros meses de impacto entre los empresarios en España. En concreto, casi 7 de cada 10 directivos aseguran haber implantado ya el teletrabajo o la jornada flexible. Esa es de hecho la medida más predominante de las adoptadas hasta ahora para hacer frente al coronavirus, seguida de cerca por los ajustes en la estrategia de negocio (58%) y por la revisión de presupuestos y planes de inversión (55%). Los directivos españoles se han visto obligados también a recurrir a los ajustes temporales o permanentes de personal (27%), en línea de lo reconocido por la media europea (26%) y en mejor posición que otros países como Italia (28%) o Reino Unido (34%).

Financiación y flujo de caja

La gestión de efectivo también ha sido y sigue siendo crítica y, en general, las empresas españolas han preferido acudir a ayudas de la Administración en lugar de a financiación externa. Entre las compañías encuestadas por Grant Thornton, la principal medida para garantizar el cash flow fue recurrir a algún tipo de apoyo público a su alcance (42%), seguido de la solicitud de ventajas fiscales (34%) y la conversión de efectivo inactivo en capital de trabajo (33%). Un 32% pidió descuentos en los suministros y casi 3 de cada 10 empresarios en España optaron por la vía de la negociación con los propios clientes para intentar adelantar los pagos.

Destaca en este punto el escaso apoyo que los directivos españoles han buscado en la financiación a través de inversores externos. Sólo 2 de cada 10 encuestados reconocen haberlo hecho durante la época de pandemia, muy lejos del 15% de la media europea y a 11 puntos de los alemanes o a 8 de los franceses.

"En un contexto en que, en especial durante el confinamiento, los flujos de efectivo han sido un grave problema para las empresas, resulta positivo comprobar que la mayoría han optado por llevar a cabo múltiples estrategias a la vez para mantener unos buenos niveles de liquidez", apunta Ramón Galcerán, presidente de Grant Thornton. "También cabe destacar que las medidas de apoyo financiero introducidas por el gobierno han sido un refuerzo clave para el mid-market español, aunque las empresas deben tomar consciencia de que no van a durar para siempre, y que es imperativo empezar a trabajar para ser más resilientes". 

Principales ayudas solicitadas

Sobre a qué medidas de apoyo gubernamental se han acogido más los directivos españoles en esta pandemia, encabezan la clasificación la presentación de expedientes de regulación de empleo temporal (33%), seguidos de las facilidades para desarrollar la reducción de jornada y las ayudas para implantar el teletrabajo, ambas con un 26%. La solicitud de algún tipo de apoyo en cuanto al crédito y el aplazamiento del pago de las obligaciones fiscales también destacan como unas de las principales acciones adoptadas, ya que casi 3 de cada 10 empresarios declaran haberse acogido a estas opciones. Por su parte, los directivos que afirman no haberse beneficiado de ninguna de las medidas emprendidas por el gobierno se sitúa además en un considerable 24%. 

Medidas tomadas

Preguntados sobre qué medidas han empezado a plantear de cara a la relativa vuelta a la normalidad tras el confinamiento, los directivos españoles han sido mucho más previsores que los de los países de nuestro entorno. El porcentaje que ya ha previsto distintas medidas supera 9 puntos a la media europea, y al de Alemania, Francia o Italia. De entre esas medidas planteadas con antelación, destacan las relativas a reforzar la seguridad de los centros de trabajo (56%) y las orientadas a dotar a sus empresas de los recursos financieros necesarios para seguir operando con normalidad (50%). En este sentido, Ramón Galcerán apunta a que "es una muy buena noticia que nuestros empresarios lideren la clasificación europea de los más concienciados en materia de prevención, incluso durante una segunda ola de contagios. También es importante que tengan presente que la gestión de la liquidez va a seguir siendo crítica, sobre todo a medida que se vayan retirando medidas de choque como los créditos ICO. La agilidad y la resiliencia serán fundamentales para la supervivencia en los próximos meses. Las empresas deberán seguir abiertas a seguir haciendo las cosas de manera diferente, e incorporar nuevas prácticas para garantizar la supervivencia y el crecimiento después de la pandemia".

El informe también revela que las empresas españolas están claramente inclinadas a cambiar sus estrategias después del COVID-19 porque la pandemia ha hecho aflorar áreas de mejora. Tras la crisis, el 58% buscará implementar más tecnología y acelerar su transformación digital, el 51% mejorará sus protocolos para la gestión de crisis, y el 49% tenderá hacia una mayor flexibilidad organizativa.

En este sentido, los españoles están mucho más convencidos de que la recuperación vendrá de la mano de la transformación digital que la media europea (36%) o que sus homólogos en Francia, Alemania o Italia. "En tiempos de crisis la innovación se dispara, y muchas empresas han experimentado cambios muy rápidos durante la pandemia, ya que la lucha por la supervivencia ha eliminado las barreras que enfrentaban sus procesos de transformación. La tecnología ha demostrado ser primordial durante el confinamiento para permitir que las empresas siguieran conectadas y para abrir nuevas oportunidades comerciales. Pero atravesamos un momento crítico para que las organizaciones decidan cómo quieren que sean sus negocios y sus equipos de cara al futuro", ha señalado Carlos Fernández, consultor y experto económico de Grant Thornton.

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