Empresas y finanzas

EDP redujo un 22% su beneficio hasta junio: 315 millones

  • En términos recurrentes ganó un 8% más, hasta los 509 millones
  • La empresa confirma sus expectativas para todo 2020
  • La Covid le resta 100 millones al resultado bruto operativo
Banderolas con el logotipo de EDP. Foto: Reuters.

Energías de Portugal (EDP) obtuvo un beneficio de 315 millones de euros durante el primer semestre del año, un 22% menos que en el mismo período de 2019, por la reducción del consumo de electricidad provocado por la pandemia. La empresa confirma sus objetivos para 2020, incluido el pago de 0,19 euros por título.

El principal impacto negativo para la compañía ha sido la reducción de la demanda por culpa de la Covid-19. La energía comercializada en la península se redujo un 7% durante, mientras que el consumo en Brasil -su otro, gran mercado de referencia- bajó un 8%. Además se contabilizó costes extraordinarios por la decisión de cerrar las centrales de carbón en la península -menos Aboño, en Asturias-, lo que le ha provocado costes extraordinarios de 89 millones después de impuestos.

A pesar de ello, la empresa ha confirmado que cumplirá los objetivos previstos para el ejercicio 2020, en la presentación de los resultados a los analistas: un resultado bruto operativo (ebitda) de unos 3.600 millones, un beneficio en términos recurrentes de 850 a 900 millones y el reparto de un dividendo de 0,19 euros por título.

Su primer ejecutivo en funciones, Miguel Stilwell, ha señalado durante la conferencia con los analistas que el impacto de la pandemia lo ha calculado en unos 100 millones sobre el ebitda.

Así, considerando ese impacto, el ebitda bajó un 3%, hasta los 1.871 millones. En términos recurrentes el beneficio subió un 8%, hasta los 509 millones. Influyeron la recuperación de la hidraulicidad en la Península Ibérica y la gestión del riesgo para minimizar la devaluación del 20% del real brasileño con relación al euro, los menores ingresos por rotación de activos y un 9% menos de producción eólica.

La capacidad instalada total de la firma dirigida interinamente por Miguel Stilwell se situó en 26,7 GW, un 2 % por debajo de la de hace un año, de la que un 74 % corresponde a renovables. En el ámbito de las energías limpias, instaló 1 GW adicional de centrales eólicas y solares en EEUU, Europa y Brasil. La nueva subsidiaria de eólica marina con Engie, Ocean Winds, aportó 145 millones, tras una revisión del valor de los activos.

La deuda aumentó un 2 % respecto a diciembre de 2019, hasta los 14.083 millones. El flujo de caja creció un 51%, hasta los 1.000 millones, y las inversiones crecieron un 36%, con la gran mayoría centrada en renovables. La ratio de deuda/ebitda se situó en 3,7, por debajo del 4,1 de hace un año.

La compañía anunció a mediados de julio que había alcanzado un acuerdo con Macquarie para la compra de los activos de la española Viesgo, en una operación valorada en 2.700 millones y que le permitirá duplicar su negocio de distribución.

Parte de la financiación de la operación procede de una ampliación de capital de 1.020 millones de euros que fue suscrita en su totalidad en agosto.

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