Empresas y finanzas

Ence pierde 25,4 millones en el primer semestre, casi lo mismo que ganó un año antes

  • El negocio de celulosa retrocede un 86,7% con relación a 2019 por los bajos precios
  • El resultado bruto de la división de energía sube un 4,7%
Biofábrica de Ence en Pontevedra. Foto: Archivo.

Ence perdió 25,4 millones de euros durante los primeros seis meses del año, casi la misma cantidad -25 millones- que ingresó en el mismo período de 2019, por el menor precio de la celulosa, tras un trimestre marcado por la fase aguda de la pandemia.

De acuerdo con la información remitida a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, la facturación de la empresa presidida por Ignacio de Colmenares se redujo un 6,3%, hasta 362 millones, pero el resultado bruto operativo (ebitda) cayó un 61,3%, hasta los 35 millones, con un desplome del 86,7% en el negocio de celulosa -se queda en 8,9 millones-, tras un segundo trimestre en el que los márgenes bajaron desde el 18% de hace un año hasta el 3%.

La razón de este descenso reside en el descenso del 29% en el precio medio de venta de la celulosa, que aún no se han recuperado de la fuerte bajada experimentada el año pasado, en un período marcado por la pandemia. La actividad de la compañía fue considerada esencial durante la fase más dura del estado de emergencia.

Por otro lado, las coberturas para mitigar la volatilidad del negocio le restaron 9,5 millones y tuvo más pérdidas en la venta de madera a terceros, la dotación de programas sociales y otros gastos no ordinarios, arrojando un saldo negativo de 24,3 millones en el semestre.

El resultado de la energía sube

El ebitda de la rama de energía, por el contrario, subió un 4,7%, por la entrada en operación de nuevas instalaciones de biomasa, hasta los 26,9 millones, pero el aumento de las amortizaciones, de los gastos financieros y otros apuntes contables le empujaron hasta los 2,9 millones de números rojos.

El flujo de caja libre fue negativo en 20,8 millones y la deuda cerró el período en 540 millones, un 5,3% más elevada, sin vencimientos a corto plazo.

Con el objetivo de maximizar la liquidez y asegurar la resiliencia del negocio, la empresa ha ampliado sus líneas de financiación a largo plazo en 137 millones, ha negociado el aplazamiento a 2021 de 37 millones y ha aumentado el uso de las líneas de factoring y confirming disponibles.

Con ello, la caja disponible a cierre del semestre mejoró un 51%, hasta los 342 millones. De este importe, 234 millones correspondían al negocio de celulosa y 108 millones al energía renovable.

comentariosforum0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
forum Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.