Empresas y finanzas

Renfe pierde 183 millones y la mitad de los pasajeros por la pandemia del covid

  • Abril y mayo registran 11 millones de viajeros y números rojos de 117 millones
  • La compañía revisa su plan estratégico por la crisis y recorta los gastos
Tren de Renfe (Alvia)

La pandemia del coronavirus está dejando una profunda huella en las cuentas de Renfe que va a tardar años en borrar. "Hemos de asumir que las cosas no van a volver a ser como eran en febrero o en 2019", ha asegurado Isaías Táboas, presidente del operador ferroviario, en un vídeo interno en el que ha aprovechado para alertar de "la magnitud del problema económico que la empresa afronta" y que ya se ha traducido en un plan de ajuste.

Una magnitud que las últimas cuentas publicadas reflejan por si mismas: 183 millones de euros de pérdidas entre enero y mayo, de las que 117 millones se han registrado sólo en dos meses de pandemia, y un 47% menos de pasajeros.

"Hemos de asumir que las cosas no van a volver a ser como eran en febrero o en 2019"

En concreto, Renfe ha cerrado los cinco primeros meses del año con 117,59 millones de pasajeros, 102 millones menos que en el mismo periodo de 2019. La cifra muestra lo parado que ha estado el transporte en abril y mayo por las restricciones a la movilidad y el freno de la economía ya que apenas ha movido 11,4 millones personas frente a las 88,6 millones del mismo periodo del año pasado.

Sólo en abril transportó cuatro millones de viajeros y en mayo 7,6 millones por el inicio de la desescalada. Aún así, por aquel entonces los servicios de Larga Distancia y AVE seguían limitados al 15% de su capacidad por lo que la demanda ha sido casi nula llevando a la compañía a dejar de ingresar "420 millones durante el estado de alarma", ha señalado Táboas.

La filial de viajeros, el motor del grupo, registra unos 'números rojos' de 146 millones

La menor actividad comercial y la caída de la venta de billetes de Cercanías se ha traducido en un descenso del 27% de los ingresos de la filial de viajeros a los 1.076 millones de euros (401 millones menos), mientras que los gastos han retrocedido un 17,5% (227,6 millones menos). El ebit (resultado de explotación) registrado ha sido negativo en 131 millones, frente al dato positivo de 40 millones del mismo periodo del año pasado, y el resultado neto de la filial ha arrojado unas pérdidas de 145,9 millones frente al beneficio de 23 millones de los cinco primeros meses de 2019.

Renfe tenía previsto que 2020 fuera un buen año lo que para el periodo enero-mayo había presupuestado unos ingresos de 1.500 millones y un tráfico de pasajeros de 233 millones, el doble del actual.

La filial de mercancías pierde un 22% de su actividad hasta mayo pese a ser servicio esencial

Pese a que el tráfico de mercancías ha sido considerado servicio esencial durante el estado de alarma, la filial también se ha visto golpeada por la pandemia. No hay que olvidar que la demanda se ha enfriado, lo que ha hecho que la actividad caiga un 22%. Así, la división de mercancías, que lleva años en pérdidas, ha ingresado 71,6 millones entre enero y mayo, un 22,3% menos, y ha registrado un ebit negativo de 19 millones. Los números rojos alcanzan los 20 millones, el doble que un año antes. El objetivo del grupo era mejorar la facturación y reducir las pérdidas a la mitad.

El negocio de fabricación y mantenimiento también ha caído por la paralización de la flota de alta velocidad y larga distancia y parte de la Cercanías y media distancia, que han dejado de realizar el mantenimiento de primer nivel. En concreto, ha facturado un 19,7% menos y ha perdido 20,5 millones, cuatro veces más.

En su conjunto, el grupo ha registrado pérdidas de 183 millones, como ya se ha señalado, frente al beneficio de 12 millones de 2019. Los ingresos han caído un 26% a los 1.228,6 millones, los gastos se han reducido un 16% por las menores circulaciones y el ebit ha sido negativo en 171 millones.

"Tenemos por delante un futuro complicado que nos obliga a repensar la manera en la que estábamos haciendo las cosas"

Con estos datos sobre la mesa y la perspectiva de que el tráfico de pasajeros no se recuperará hasta 2023, Renfe se ha visto obligado a revisar su plan estratégico para "hacer frente al complicado futuro" que espera tras la crisis. "Tenemos por delante un futuro complicado que nos obliga a repensar la manera en la que estábamos haciendo las cosas", ha asegurado Táboas en el vídeo, que también ha destacado medidas de ajuste en la plantilla más allá de la anunciada reducción de la retribución variable.

Con la revisión del plan estratégico, que incluía la internacionalización de la compañía, el lanzamiento del AVE de bajo coste y un crecimiento del 30%, la compañía pretende "adaptarse a las nuevas circunstancias y buscar nuevos caminos para el crecimiento de la empresa", ha llegado a señalar Táboas.

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