Empresas y finanzas

Ryanair despedirá a 3.000 empleados, cerrará bases y retrasa la recuperación a 2022

  • Negocia con Boeing aplazar dos años los pedidos y perderá 100 millones a junio
  • O'Leary se baja un 50% el sueldo hasta marzo de 2021 y prevé "12 meses muy difíciles"
  • La compañía espera volver a operar en julio al 50% de su capacidad
Avion de Ryanair

Ryanair se prepara para reducir drásticamente su tamaño y así hacer frente a la crisis de la demanda que seguirá a la pandemia del coronavirus. La compañía de bajo coste irlandesa ha puesto en marcha un proceso para recortar 3.000 puestos de trabajo y reducir un 20% los salarios de sus empleados durante los próximos años, para asegurar la supervivencia y competitividad de la compañía a largo plazo. El ajuste también incluye el cierre de bases hasta que el tráfico se recupere.

"El nuevo panorama en nuestra industria significa menos empleo para nuestras tripulaciones. Nuestra mejor estimación es que no recuperaremos los niveles preCovid-19 hasta el verano de 2022, como muy pronto"

"Volveremos a una industria aérea muy cambiada y la confianza de los pasajeros tardará un tiempo en regresar. Los próximos 12 meses serán muy difíciles. El nuevo panorama en la industria significa menos empleo para nuestras tripulaciones. Nuestra mejor estimación es que el volumen de pasajeros no volverá a los niveles anteriores de Covid-19 hasta el verano de 2022 como muy pronto", asegura Eddie Wilson, consejero delegado de Ryanair, en una carta enviada a los trabajadores de toda Europa. En la misiva el directivo recuerda que la cúpula se ha bajado el salario un 50% durante los meses de abril y mayo y que Michael O'Leary ha aceptado extender el ajuste hasta marzo de 2021.

La low cost, que cerró 2019 con 16.840 trabajadores, planea así operar con una flota más pequeña que la que tenía en enero (475 aviones) durante los dos próximos años y ya está negociando con Boeing retrasar la entrega de aviones al menos 24 meses. En este contexto, hay que tener en cuenta que Ryanair ya contaba con no recibir ningún 737 MAX durante el año y retrasar la jubilaciones de algunas unidades. En esta situación lo normal es que cambie de estrategia y acelere su retirada, tal y como están haciendo otras aerolíneas.

"Planeamos operar menos aeronaves en 2020 y, posiblemente, en el verano de 2021 y más allá, a medida que nos adaptamos a una demanda más débil. Ryanair ahora está revisando sus planes de crecimiento y los pedidos de aviones por lo que estamos negociando tanto con Boeing como con los arrendadores A320 de Laudamotion reducir el número de entregas de aviones previstas", asegura la Wilson en la misiva enviada a los trabajadores.

El retraso de los pedidos y la reducción de la flota y la plantilla persigue un doble objetivo: minimizar los compromisos de capital para salvaguardar la liquidez (la firma no está pidiendo ayudas) y adaptar el tamaño de la compañía a un mercado "distorsionado por el coronavirus", que tendrá una lenta recuperación. Así, una vez las aerolíneas puedan volver a volar (no será antes de julio), Ryanair calcula que operará con un 40 o 50% de su capacidad normal de verano en función de la evolución de la demanda.

Obligará el uso de mascarillas y prohibirá los pagos en efectivo en los vuelos

En este punto, de cara a la vuelta a la operativa, la low cost irlandesa señala que los tripulantes tendrán que llevar mascarilla durante todo el vuelo y limitará los contactos con los pasajeros, prohibiendo los pagos en efectivo en la venta a bordo y eliminando el control físico de acceso a los aviones. La firma rechaza totalmente la idea de limitar la ocupación de la aeronaves para respetar la distancia social porque asegura que no es efectivo.

"Ryanair espera transportar no más del 50% de su objetivo de tráfico original de 44,6 millones en el segundo trimestre"

El contexto al que se enfrenta el sector aéreo es tan incierto que la firma no puede realizar una estimación sobre el impacto del Covid en sus cuenta de 2020-2021, pero ha señalado que espera perder 100 millones de euros en su primer trimestre, que empieza en abril, al transportar menos 150.000 pasajeros y tener el grueso de la flota parada. En este punto, Ryanair prevé operar menos del 1% de su programa de vuelo en abril, mayo y junio de 2020.

"Si bien se espera un cierto retorno a los servicios de vuelo en el segundo trimestre (julio-septiembre), Ryanair espera transportar no más del 50% de su objetivo de tráfico original de 44,6 millones en el segundo trimestre", explica. La previsión para todo su año fiscal (que termina en marzo de 2021) es de 100 millones de pasajeros, un 35% menos.

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