Empresas y finanzas

Mediaset no logra una salida pactada con Vivendi para salvar la fusión en Holanda

  • El grupo francés asegura que la cadena "no se puso de acuerdo en la propuesta"

El futuro de la fusión de Mediaset está en manos de los tribunales. La dueña de Telecinco no ha logrado llegar a un acuerdo con Vivendi para zanjar la disputa judicial que mantienen ambas empresas tras el anuncio de la compañía controlada por Berlusconi para absorber su filial española y trasladar su matriz a Holanda.

"Mediaset anuncia que, a pensar de los intensos esfuerzos desplegados, el intento de conciliación promovido por el Tribunal de Milán (…) ha fracasado", asegura la compañía en un Hecho Relevante enviado a la CNMV. Así, la justicia italiana ahora tiene en un mano decidir si suspende definitivamente los acuerdos adoptados en la Junta de General de Accionista del pasado 4 de septiembre en la que se aprobó la fusión de las firmas de España e Italia sin el voto de Simon Fiduciaria, el vehículo a través de que Vivendi posee el 19,9% de sus derechos de voto. El grupo francés es el segundo accionista de la cadena italiana con el 28,8% de las acciones.

En España la operación también está paralizada después de que un juzgado suspendiera cautelarmente los acuerdos de la junta porque la fusión sólo beneficia a los Berlusconi y no asegura los derechos de los accionistas minoritarios.

En este sentido, Mediaset sigue adelante con el cambio de parte de los estatutos sociales de la futura sociedad holandesa, MFE, tal y como les propuso el tribunal italiano, "con el fin de alinear aún más algunos aspectos específicos de gobierno corporativo con las mejores prácticas actuales". Las modificaciones se votarán en una junta extraordinaria convocada para el 10 de enero en la que, a diferencia de la del 4 de septiembre, sí que podrá votar Simon Fiduciaria, que tiene el 19,9% de los derechos de voto de Vivendi. Con este gesto, los Berlusconi tratan de inclinar la balanza a su favor ante la justicia italiana, que parece dispuesta a anular la fusión.

El viernes por la mañana, la cúpula de Mediaset Italia se reunió de forma extraordinaria para tratar de definir una oferta de última hora con la que cerrar un acuerdo con Vivendi antes de terminara el plazo dado por el juez y así salvar la fusión. Reuters publicó que es acuerdo estaba cerca porque la cadena italiana parecía dispuesta a mejorar la oferta a Vivendi por sus acciones con el pago de un bonus aunque en ningún caso se planteó subir el precio por acción. Mediaset estaba dispuesta a pagar 2,7 euros por título y el grupo de medios francés pedía al menos 3,25 euros, lo que ya supone una rebaja respecto de los 3,7 euros iniciales.

"Las conversaciones se han estancado porque, a pesar de los mejores esfuerzos de Vivendi, ¡Mediaset no pudo ponerse de acuerdo sobre lo que querían proponer!", informan fuentes del grupo de la familia Bolleré.

Vivendi considera que el proyecto de fusión y los Estatutos Sociales que contempla MEF responden al interés exclusivo de Finninvest (Berlusconi) y va en detrimento del interés del resto de accionistas, para los que hay un perjuicio en términos de Gobierno Corporativo y en términos económicos. Además, la re-domiciliación a los Países Bajos no es en modo alguno necesaria para cumplir ninguno de los objetivos empresariales que Mediaset alude que se pretenden alcanzar.

"Vivendi ha recibido señales muy diferentes de Mediaset en los últimos días sobre su disposición a resolver la disputa. Vivendi está y siempre ha estado disponible para encontrar una solución acordada de buena fe y todavía espera que Mediaset presente una propuesta justa relacionada con la venta de las acciones de Vivendi y con garantías para el pleno respeto de los derechos de los accionistas minoritarios y los derechos básicos. principios de gobierno corporativo ".

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