Empresas y finanzas

Alianzas, ofertas y planes... el secretismo que rodea a la puja para competir con Renfe

  • Fomento calcula que la liberalización del AVE movilizará 1.500 millones
  • SNCF, Ilsa, Globalvia y Talgo solicitarán capacidad a Adif y todavía se buscan socios
  • Ferrovial, CAF, Acciona y Flixbus han abandonado la carrera y otras firmas lo valoran
Adif se abre a nuevos operadores

Las empresas interesadas en competir con Renfe en la alta velocidad están esperando hasta el último minuto para presentar su oferta a la subasta de capacidad organizada por Adif. El fin de plazo es este jueves 31 de octubre a medianoche y el secretismo es casi absoluto.

A excepción de los planes de Renfe, que pujará por el paquete A, el más grande de la licitación, las compañías se niegan a desvelar algún detalle de sus ofertas, si irán solos o acompañados o, incluso, si finalmente acudirán. Una información que no tiene por qué conocerse en el corto plazo ya que Adif ha explicado que sólo puede informar del número de propuestas recibidas en cada paquete y que en ningún caso puede decir quién las ha presentado.

"Son adjudicaciones a unos 10 años, no hay visibilidad sobre los cánones y la inversión requerida es importante. El riesgo es alto y puede que varias firmas, como hizo Acciona, se descuelguen en el último momento", explican fuentes del sector.

En cuanto a las inversiones que tendrán que realizar los operadores para aumentar la productividad, poner más oferta en el mercado ferroviario y empezar a competir, Fomento estima que ésta alcanzará los 1.500 millones de euros en los primeros años tras la adjudicación de la capacidad, que está prevista para marzo de 2020.

Cada tren de alta velocidad puede costar entre 20 y 30 millones, según la CNMC

Según explican fuentes de Adif, estos 1.500 millones incluyen sobre todo la compra de material rodante para empezar a operar, ya que actualmente en el mercado no hay tantos trenes de alta velocidad disponibles para cubrir el aumento de la oferta previsto por el gestor, que es del 60 por ciento. Así, cada convoy de AVE puede costar entre 20 y 30 millones de euros en función del fabricante que se contrate y puede tardar hasta tres años en estar operativo.

Aunque la adquisición de material rodante es el principal gasto que van a tener que enfrentar los futuros competidores de Renfe (el mercado del alquiler está muy limitado), las empresas también van a tener que invertir en el mantenimiento de los trenes, lo que incluye la construcción de talleres, en contratar personal y en poner en marcha una operativa, incluida la comercial.

"La liberalización es buena para Adif, que podrá sacar partido de los 50.000 millones invertidos, y para Renfe"

"Tenemos grandes expectativas. Creemos en la liberalización del mercado ferroviario. Va a ser bueno para el país, para luchar contra el CO2, para Adif y para Renfe. El gestor ferroviario podrá sacar partido de los 50.000 millones de euros que ya ha invertido en la red de alta velocidad y Renfe podrá demostrar su potencial para competir", aseguró José Luis Ábalos, ministro de Fomento, en funciones en un evento organizado por Expansión.

Baile de ofertas y alianzas

Pese a que tanto desde Adif como desde Fomento tienen "buenas sensaciones" respecto a la puja, a la que nadie se ha presentado todavía, ninguno ha querido dar datos sobre la concurrencia prevista. Hasta el momento, sólo está claro que el operador francés SNCF, Ilsa, Globalvía y Talgo (con Trilantic) van a presentar ofertas mañana, aunque no han querido especificar el paquete por el que pujarán, si el B o el C, y si irán solos o acompañados. En el caso de Talgo concreto, la empresa se niega a confirmar oficialmente su participación en el proceso ya que aseguran que todavía puede pasar cualquier cosa.

En este sentido, parece que Globalvia tiene ya cerrado un acuerdo con los empresas para presentar una oferta se niega a desvelar sus nombres. "Es el secreto mejor guardado", aseguran fuentes del sector. Por su parte, está claro que no van a participar en esta ronda de financiación ni CAF, ni Acciona, ni Flixbus. La última en confirmar que no acudirá finalmente a la puja ha sido Ferrovial, que tiene todos los permisos y la capacidad financiera para entrar. En el aire está el futuro de Virgin, que mostró interés pero no tiene licencias y no se le conoce socio, y el otros operadores estatales, como la alemana Deutsche Bahn.

En cuanto a las alianzas, fuentes de Ilsa aseguran que hace dos días estaba "a punto" de cerrar un acuerdo con un socio para presentar una oferta a la puja organizada por Adif pero no ha querido especificar la operación ha llegado a buen puerto. Ilsa, que se le ha relacionado con Trenitalia, podría presentar una oferta en solitario y luego incorporar un socio pero, en su caso, la solvencia de su plan de negocio podría quedar cuestionado.

El sector está pendiente de la finalización de la Y Vasca para poder pujar por el corredor

Alsa y Globalia, que aspiran a formar parte de un consocio como socios minoritarios, todavía están negociando con distintas firmas. Ambas compañías aseguran que no han firmado nada todavía.

Más capacidad en el futuro

Además de la inversión que van a realizar los operadores, incluido Renfe, que tiene que elevar su oferta ferroviaria hasta un 30% para cubrir toda la capacidad incluida en el paquete A, Adif va a poner en marcha una serie de proyectos para eliminar cuellos de botella en las estaciones y unir Atocha y Chamartín para poder elevan mucho más capacidad y abrir otro proceso de liberalización. La terminación de las obras de AVE en varios de España también supondrá un alza de capacidad. El corredor que más interés ha despertado entre distintas empresas es que el conecta Madrid con el País Vasco con la finalización de la Y vasca.

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