Economía

Los escenarios para el Brexit y May: la premier puede sobrevivir a un rechazo pero a costa de complicar más la crisis política

  • Bruselas ya trabaja con el escenario de prolongar el Artículo 50
  • Juncker ofrece garantías por escrito sobre el acuerdo en la frontera irlandesa
  • May defenderá hoy que rechazar su plan es "traicionar a los votantes"
La primera ministra británica, Theresa May.

Todo puede ocurrir esta semana en Reino Unido con la votación clave en el Parlamento británico de mañana para aprobar el acuerdo de salida que ha negociado durante meses la primera ministra Theresa May. La premier, tras retrasar el día de votación, tiene pocas posibilidades de sacar adelante su propuesta y la Unión Europea ya prepara un plan de contingencia para retrasar al menos hasta julio el Brexit.

May y su acuerdo de Brexit han llegado al final de un callejón sin salida. La premier solo juega con la posibilidad de que sea aprobado por el pánico a entrar en un Brexit desordenado que desate un caos económico. Pese a que toda la presión está sobre los diputados británicos, la victoria de May es remota. Ni mucho menos tiene atados los 320 votos para conseguir una mayoría simple.

Desde Bruselas, ya se espera que al Gobierno británico no le queden más opciones que solicitar formalmente una ampliación del plazo de salida, fijado en el 29 de marzo. El presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, trabaja con la idea de convocar una cumbre de líderes para ampliar el plazo del artículo 50 del Tratado de Lisboa.

Según The Guardian, la comisión maneja una extensión "técnica" hasta julio como primer paso para darle a May un tiempo adicional para trabajar en una mayoría. El ministro de exteriores de España, Josep Borrell, admite que podrían prorrogarse los plazos del Brexit si hay consenso entre los socios comunitarios pero no más allá de las elecciones europeas, que se celebran en mayo.

Pese a que es el escenario central para Bruselas a la Comisión Europea le desagrada llegar a él con las elecciones europeas de mayo, en mitad del calendario electoral. En la capital de la Unión ya se contaba con que Reino Unido estaría fuera del club, con lo que en el Europarlamento habría una nueva distribución de escaños sin representantes británicos.

Bruselas ha rechazado dar nuevas concesiones para que May logre convencer a los diputados díscolos de su partido, pero ha enviado una carta, firmada por Juncker y Tusk al Gobierno británico en la que plasma una serie de garantías sobre el llamado backstop, el plan de salvaguarda previsto para la frontera entre la región británica de Irlanda del Norte y la vecina república de Irlanda.

Bruselas se pliega en dar más garantías sobre el acuerdo en la frontera de Irlanda

La misiva subraya que el plan de contingencia para la frontera irlandesa no es la solución preferida por la UE para evitar una frontera estricta entre el Úlster e Irlanda, que no socava los acuerdos del Viernes Santo y que no representa un intento de la UE por anexionarse Irlanda del Norte. La carta no va mucho más allá del acuerdo firmado del Brexit pero supone un último empujón desde Bruselas para salvarlo y dejar de embarrarlo. 

Los negociadores europeos creen que la declaración política sobre la frontera en Irlanda no será suficiente para convencer al Partido Unionista de Irlanda del Norte, que sostiene a May en el Gobierno, pero que ha anunciado que no apoyará el acuerdo de Brexit.

Si May pierde la votación, la primera ministra está obligada a regresar a la cámara tres días después para exponer una nueva hoja de ruta. Los diputados podrán debatir y enmendar esa propuesta, lo que significa arrebatar al Gobierno el Brexit. El Parlamento británico pactaría sus propias condiciones para salir de la Unión Europea. Este camino implicaría abrir unas nuevas negociaciones con Bruselas, según piensan los negociadores europeos.

Todos los implicados tienen en cuenta que el rechazo parlamentario será un duro golpe para May, pero no implicará su caída, como ya ha demostrado la líder conservadora tras varios varapalos de la Cámara y aguantar una moción de censura de su propio partido.

¿Moción de censura de Corbyn?

Lo que está menos claro es que pasaría si la presenta el partido laborista. Jeremy Corbyn, líder del partido, está esperando el momento adecuado para presentarla y hay muchas posibilidades de que se produzca después de que May pierda la votación mañana por amplía mayoría. El político de izquierda asegura que defenderá un aplazamiento de la salida de Reino Unido de la UE para que haya más tiempo para negociar en el caso de que sea necesario convocar elecciones anticipadas. Pero la realidad es que Corbyn, hoy por hoy, no cuenta con los apoyos necesarios.

Pero el movimiento laborista dependerá sobre todo de la magnitud de la derrota. Una votación ajustada sería nuevo crédito para May para afrontar una segunda ronda de negociaciones, pero una amplía derrota podría ser el final del camino de May.

"Todos tenemos el deber de implementar el resultado del referéndum", defenderá esta tarde May

La premier hará un último llamamiento en un discurso esta tarde, en Stoke-on-Trent, en uno de los bastiones pro Brexit. May apelará a que el rechazo del Brexit será una traición a los millones de votantes que optaron por abandonar el bloque en 2016, según ha adelantado su propio gabinete.

"¿Qué pasaría si nos encontramos en una situación en la que el Parlamento intentara sacar del Reino Unido de la UE en oposición a la mayoría?", incorpora el texto. Si hay un rechazo, "la fe de la gente en el proceso democrático y sus políticos sufrirían un daño catastrófico", dirá May. "Todos tenemos el deber de implementar el resultado del referéndum".

En el callejón sin salida, el segundo referéndum todavía no está puesto encima de la mesa, pese al creciente apoyo popular. Pero a partir del miércoles, si se confirma la derrota se abre todas las posibilidades. Aunque May apueste intentar sacar de Bruselas nuevas de negociaciones, no se descarta que convoque elecciones para intentar recuperar fuerza dentro del Parlamento y su partido. Esta situación abriría la posibilidad de que los conservadores se rompan entre Brexiters y Remainers.

Ninguno de los dos partidos mayoritarios está a favor de repetir la consulta pese al creciente apoyo popular, pero en un escenario de nuevas elecciones ganará aún más visibilidad. El aborto del Brexit no está contemplado en ningún caso, pero siempre está en el horizonte tras la sentencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea que permite a Reino Unido revocar de forma unilateral la notificación con la que inició el proceso de salida de la UE en marzo de 2017.

WhatsAppWhatsApp
FacebookFacebook
TwitterTwitter
Google+Google plus
Linkedinlinkedin
emailemail
imprimirprint
comentariosforum2
Publicidad
Otras noticias
Contenido patrocinado
forum Comentarios 2
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.

plenilunio
A Favor
En Contra

Que decepción los ingleses, tan gallitos ellos.

Y ahora..., resulta que tienen que suplicar una prórroga para ver si GANAN EL PARTIDO.

Puntuación 3
#1
Antonio
A Favor
En Contra

La UE tiene pánico a que se marche RU de la UE, verdadero pánico.

Puntuación 0
#2