Economía

Descartada la pausa del BCE, ¿y ahora qué? Lagarde está a dos pasos de alcanzar el techo de los tipos de interés

  • El mercado comienza a señalar el techo de los tipos para la reunión de julio
  • Los expertos abogan por dos alzas más de 25 puntos básicos
  • Las expectativas de inflación todavía no acompañan a este escenario
La presidenta del BCE, Christine Lagarde. Bloomberg

Los indicadores del mercado sobre los tipos de interés del BCE comienzan a descontar que la pausa llegará más pronto que tarde. Lagarde dijo ayer que habría más subidas, pero no llegó a concretar Entre los analistas hay un gran consenso alrededor de que se produzcan dos subidas más de 25 puntos básicos para las reuniones de junio y julio. Sin embargo, las previsiones de inflación no terminan de acompañar este escenario.

Por primera vez desde que comenzó a dispararse las expectativas de inflación en febrero de 2022, el mercado ha tenido una reacción tranquila a la reunión del BCE y a las intenciones de su presidenta, Christine Lagarde. La banquera gala descartó ayer una pausa en la subida de tipos y los indicadores más sensibles a las expectativas en las tasas de interés apenas han sobrerreaccionado. Empezaba a ser una costumbre que el mercado ignorase las palabras de Lagarde y terminaran pidiendo más agresividad ante las previsiones de una inflación dura de doblegar. Ya en la anterior reunión de marzo, el mercado empezó a pedir un ritmo inferior en las subidas, mientras se desataba las primeras turbulencias por la crisis bancaria en EEUU. En esta ocasión, Lagarde ha cumplido con el guion previsto, pero no ha terminado de despejar los siguientes pasos de la institución monetaria, más allá de confirmar que habrá más subidas de tipos. ¿Serán una, dos o tres?

La mayoría de los indicadores más sensible a las palabras de Lagarde y a las decisiones del BCE, apenas han modificado su rumbo y apuntan a que el final del ciclo de subida está muy cerca. El modelo basado en swaps financieros, que utilizan los inversores para cubrir sus posiciones ante los movimientos de tipos, solo anticipa una subida clara de otros 25 puntos básicos, de aquí al final de año. El OIS (Overnight Indexed Swap) basa su pronóstico en la tasa de depósito del BCE, que actualmente se sitúa en el 3,25% frente al tipo de interés financiación que alcanza el 3,75%, y apunta a que el techo para esta referencia de intereses oficiales tocará techo en la reunión de julio y en este nivel comenzará la pausa.

Parece difícil de explicar que los halcones BCE se conforme con este pronóstico, teniendo en cuenta que la inflación se mantiene al 7% y la subyacente al 5,6%. "Aunque los datos recientes han confirmado que la inflación es más persistente de lo esperado, el débil crecimiento del crédito y los últimos resultados de la Encuesta de Préstamos Bancarios han indicado que las subidas de tipos hasta ahora están dejando claras huellas en la financiación de la economía", argumentan desde ING.

La crisis bancaria en EEUU, que se ha llevado por delante a Credit Suisse y ha zarandeado a Deutsche Bank, está jugando a favor para que se frene el ritmo de subidas en los tipos de interés. El mercado crediticio está contrayéndose a un ritmo vertiginoso que terminará notándose en la economía real.

Otros indicadores, como los futuros del euríbor, también reflejan que el techo de los tipos está muy cerca. El euríbor y el tipo principal de financiación del BCE van de la mano. La curva de contratos de vencimientos del euríbor no llega a superar el 3,7%, lo que significa que el mercado no descuenta ninguna subida más. No obstante, el indicador IOS suele ser uno de los más seguidos por los analistas y por el propio banco central.

"Pronosticamos el fin de las subidas de tipos de interés para el verano, pero no esperamos que al final esto sea suficiente para llevar la inflación al 2% de manera sostenible", apuntan los analistas de Commerzbank. Las expectativas de inflación no terminan de acompañar a los anteriores indicadores. Los inversores utilizan derivados con vencimiento a cinco años sobre la inflación para detectar si los precios bajan en el futuro del 2%. Este indicador se mantiene lejos del objetivo del BCE pese a que a raíz de la reciente crisis bancaria se ha distanciado de máximos.

"Este ciclo de ajuste será todavía un poco más largo, y terminará alrededor del nivel del 4%, con nuestras previsiones de crecimiento e inflación", dicen desde Danske Bank, pero "es probable que los mercados tarden un tiempo en apreciar por completo la tasa terminal". La propia Lagarde manifestó ayer que la inflación estaba demasiado alta para plantearse una pausa, como ha anunciado la Reserva Federal.

Sin embargo, la mayoría de las casas de análisis también abogan por dos subidas más de 25 puntos básicos para llevar a la tasa de depósitos al 3,75%. El 68% de las firmas que siguen a la institución financiera abogan por este escenario. "Si bien las renovadas preocupaciones bancarias podrían conducir a un final más temprano del ciclo de ajuste, todavía vemos riesgos sesgados hacia una tasa terminal más alta dado el crecimiento resistente, las subidas salariales sólidas y una inflación subyacente resistente", comentan los analistas de Goldman Sachs, tras la reunión de ayer.

Para los expertos, el elevado nivel de inflación es la principal fuente de preocupación para no cerrar de forma definitiva la mayor subida de tipos de la historia del BCE. "Está claro que el BCE seguirá subiendo los tipos", resumen desde Nomura. "Las presiones inflacionistas subyacentes siguen siendo demasiado fuertes, la tasa anual de inflación de servicios de abril ha seguido acelerándose y, además, el crecimiento de los salarios sigue siendo motivo de preocupación, como subrayó Lagarde, los riesgos para las perspectivas de la inflación subyacente siguen siendo alcistas.

Precisamente hoy, el BCE ha publicado las previsiones de su panel de economistas. Aunque a largo plazo los expertos señalan en la encuesta del organismo que las expectativas de inflación permanecen ancladas al 2%, se mantendrá por encima del objetivo hasta 2025. Deutsche Bank mantiene su previsión de que los tipos alcanzarán su techo en el 3,75%, pero admiten riesgos para que el tipo terminal alcance el 4%. "Los datos futuros deben confirmar que la transmisión de la política monetaria se está fortaleciendo si el ciclo de alzas del BCE se detiene en 3,75%", indican y señalan a la inflación subyacente y al mercado laboral como los indicadores que se tienen que ver debilitados para que se confirme el techo de los tipos.

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