Economía

Por qué la banca española rebaja la rentabilidad de los depósitos mientras Europa la sube en pleno alza de tipos del BCE

  • Carbó: "La banca española tiene una liquidez que todavía es muy potente"
  • De Cos: "En comparación con otros episodios, la traslación de los tipos es lenta"
  • Talavera: "Estas diferencias entre países causan fragmentación financiera"
Foto de iStock

La remuneración media de los nuevos depósitos de la banca española se mantiene a años luz de los tipos ofrecidos por los grandes países de Europa. Desde que el Banco Central Europeo (BCE) comenzó a subir los tipos de interés oficiales, la banca española apenas ha incrementado el interés que ofrece a los españoles por sus depósitos. Para colmo, en el mes de enero, la remuneración de estos productos bancarios ha caído unos cuantos puntos básicos. Un movimiento que parece puntual, según los expertos, pero que contrasta con las subidas del euríbor y de otros tipos de interés del mercado, y sobre todo con lo observado en otros países de Europa, donde la remuneración de los depósitos volvió a incrementarse ese mes: Spain is different una vez más.

Desde que julio de 2022, los tipos de interés oficiales en la zona euro han subido en 300 puntos básicos, lo que ha llevado a la tasa de depósito del BCE a situarse en el 2,5%. Este es el interés que reciben los bancos de la Eurozona por depositar su liquidez en el banco central. En el mismo periodo de tiempo, los bancos españoles han incrementado la remuneración de los nuevos depósitos hasta un año en 34 puntos básicos, una décima parte de la subida de los tipos oficiales.

Además, contra todo pronóstico, en el mes de enero la banca española redujo la remuneración media de estos depósitos a plazos hasta el 0,37% en comparación con el 0,42% de diciembre, frente al movimiento generalizado de la banca europea, que elevó algo más la remuneración hasta el 1,53% (media de la Eurozona).

La realidad es que, mientras los responsables políticos del BCE se preparan para subir de nuevo los tipos de interés 50 puntos básicos en su reunión de marzo, los bancos españoles están pagando a sus clientes por sus ahorros menos que las entidades en otros países de la zona euro. En comparación, el tipo para los ahorros de las familias francesas subió en enero al 2,34% desde el 2,13%, mientras que los bancos holandeses pagaron el 2,03%, los alemanes subieron unos puntos básicos hasta el 1,68% y los italianos aumentaron sus depósitos en ocho puntos básicos hasta el 2,08%. ¿Qué está pasando con los bancos españoles? ¿Por qué no trasladan con la misma intensidad la subida de tipos a los depósitos?

Según datos del banco de inversión Jefferies, los bancos españoles y portugueses son los que presentan una menor transmisión (la beta) de los tipos a los depósitos, mientras que los tipos de interés sí se han filtrado en mayor medida al crédito. Mientras que los depósitos apenas aumentan su remuneración en España, el crédito con garantía hipotecaria total (hipoteca media) se ha disparado hasta alcanzar el 3,10%, frente el 1% de media que era el coste de 2021. Esta dinámica podría ayudar a explicar el reciente frenesí con las letras del Tesoro en España, con los particulares buscando rendimientos cercanos al 3% en un plazo de 12 meses ante la baja remuneración de las entidades.

Santiago Carbó, Catedrático de Economía de la Universidad de Valencia y director de Estudios Financieros de Funcas, explica en declaraciones a elEconomista.es que "la transmisión de la política monetaria no es inmediata. Suele ocurrir más rápido en los activos (de los bancos), pero en los depósitos tradicionalmente es un poco más lenta porque la liquidez no desaparece de un día para otro. Si finalmente no se transmitiera habría una disfuncionalidad, pero creo que más pronto que tarde comenzará a transmitirse. La cuestión es que ahora nos ha sorprendido porque hacía tiempo que no había un cambio de tipos de interés como el actual, de modo que nos ha pillado un poco verdes sobre cómo reaccionan los mercados con las subidas de tipos, pero tradicionalmente es así".

Joaquín Maudos, Catedrático de Economía de la Universidad de Valencia y director adjunto del Ivie, también explica en declaraciones a elEconomista.es que "la subida de tipos pasivos es cuestión de tiempo porque cuando suben los tipos de referencia en el mercado (y los de intervención del BCE), eso se traslada a resto de tipos bancarios. La subida llegará cuando desaparezca el exceso de liquidez y poco a poco va a ir desapareciendo cuando lleguen los vencimientos de los préstamos que hay que devolver al BCE".

Exceso de liquidez de la banca

No obstante, en el caso específico de las entidades a nivel nacional, Carbó asegura que, "aunque la banca española tiene una liquidez muy potente y todavía no ha comenzado la disputa por los depósitos, en algún momento lo hará, sobre todo cuando esta liquidez comience a desaparecer". Los bancos españoles estuvieron entre los que hicieron un mayor uso de las subastas de liquidez a largo plazo (las llamadas TLTRO) que ofreció el BCE durante lo peor de la pandemia. Aunque han comenzado a devolver esas subastas, aún cuentan con un amplio exceso de liquidez que le permite operar sin necesidad de luchar por los ahorros de los españoles.

Pablo Hernández de Cos, gobernador del Banco de España, coincide con Carbó en la explicación de esta lenta transmisión. En un discurso pronunciado este martes, el banquero español ha explicado que, "en comparación con los episodios anteriores de subidas del euribor, como los iniciados en 2005 y en 2010, la traslación de los tipos está siendo más lenta, en especial para los depósitos. En comparativa europea, el patrón en las principales economías sigue en términos generales este comportamiento rezagado respecto de episodios anteriores, si bien en el caso español la traslación durante 2022 se ha situado por debajo de la media, en particular, de nuevo, para los depósitos. La particularidad del punto de partida de este episodio, con tipos de mercado por debajo de cero y el exceso de liquidez acumulado por las entidades de depósito, estaría contribuyendo a este fenómeno".

Joaquín Maudos insiste en este punto y asegura que, a día de hoy, "la banca española no tiene problemas de liquidez, sino todo lo contrario. Por ese motivo, no está presionada a subir el tipo de interés pasivo para captar depósitos. Pero conforme ese exceso de liquidez vaya desapareciendo al ir devolviendo los préstamos concedidos en el pasado por el BCE a través de las TLTROs, la subida de tipos se irá trasladando poco a poco a los depósitos". "Hasta ahora solo unos pocos bancos han subido tipos pasivos, pero ya hay alguno en España que llega al 2,5% en un depósito a 12 meses", sentencia.

En cuanto a la caída de la remuneración en el último dato de los depósitos, Carbó cree que no puede tomarse como un movimiento que vaya a marcar una tendencia: "El tema de enero es muy puntual y podría ser por diversos factores. Es cierto que no es lo normal, pero habría que comprobar la estructura de los depósitos. En teoría deberían ir a más, no a menos, cuando los tipos de interés están subiendo como ahora".

Los prestamistas españoles, como el Santander, están inundados de fondos y no tienen ninguna presión inmediata para ofrecer más para atraer el ahorro. "Lo que realmente funciona en una economía es la competencia, nosotros estamos en mercados muy competitivos y nos estamos ajustando a cada mercado", afirmó recientemente la presidenta del Santander, Ana Botín, sobre en una entrevista a Bloomberg TV. Sin embargo, hay otros analistas que aseguran que es, precisamente, la falta de competencia (muchos bancos diferentes luchando por financiación) la que permite que las entidades no ofrezcan apenas remuneración por los depósitos.

Cabe esperar que las nuevas subidas de tipos acabarán calando y las entidades que operan en España se verán en la tesitura de ampliar sus remuneraciones a los clientes. Pamela Zuluaga y Laurence Jones, analistas de Credit Suisse, elevaban recientemente el precio objetivo a 12 meses de Santander de 4,5 a 4,7 euros (el banco ha elevado el payout al 50%), pero avisaban de que un riesgo para los ingresos del banco era precisamente "unas betas de depósitos más altas de lo previsto".

Maudos tampoco cree que la cifra de enero pueda marcar una tendencia realmente, "un mes dice poco respecto a la evolución de los tipos. Apenas cambia nada de un mes a otro y sigue habiendo liquidez excedentaria que no presiona a subir el precio de los depósitos". "Además, el tipo de la renta fija está subiendo y hay apetito inversor por parte del ahorrador que invierte en fondos de renta fija que beneficia a la cuenta de resultados de los bancos por las comisiones que cobran", apostilla el catedrático de Economía.

Esta dicotomía dentro de la Eurozona puede tener algunas repercusiones. Al final, una transmisión diferente impide que el impacto de las subidas de tipos tenga el mismo impacto en todas las economías de la Eurozona, lo que devuelve a la vida al 'fantasma' de la fragmentación financiera.

Ángel Talavera, economista jefe de Oxford Economics para Europa, admite en declaraciones a elEconomista.es que "las diferencias tan grandes entre países causan fragmentación financiera, es decir, la política monetaria no se traslada de igual manera a todos los países, lo que es un problema habitual en la zona euro". "La retribución de los depósitos no es un tema tan crucial como pueda ser las diferencias en los tipos de préstamo, pero que duda cabe que en el caso de España es básicamente una transferencia de rentas que deberían a los ahorradores hacia las cuentas de resultados de los bancos", sentencia el economista español.

Víctor Alvargonzález, estratega fundador de NextepFinance, pone el acento en la diferencia entre lo que pagan los bancos por los depósitos a las empresas y a los particulares: "Si le dices a una empresa que le van a dar el 0,5% anual, se lleva el dinero directamente a un fondo monetario o a letras del Tesoro, donde ganará el doble o el triple. Que es exactamente lo que deberían de hacer los particulares porque es sencillísimo".

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