Economía

La inflación se enquista en la Eurozona y arrincona al BCE: el IPC subyacente se dispara a máximos históricos

  • Los servicios y los alimentos procesados disparan la inflación subyacente
  • El BCE podría verse obligado a subir los tipos de interés más y por más tiempo
  • España es el tercer país del euro con la inflación más baja tras Bélgica y Luxemburgo
Foto de iStock

Tras el descanso de los últimos meses, la inflación de la Eurozona ha vuelto a la carga. Aunque el IPC preliminar de febrero se ha situado en el 8,5%, una décima menos que el dato de enero, la subyacente se ha disparado hasta el 5,6%, tres décimas más que en enero. Aunque la energía parece estar perdiendo impulso de forma casi definitiva, el precio de los alimentos sigue al alza y parece enquistarse. El Banco Central Europeo queda arrinconado tras este dato y solo tiene una opción para salir del rincón: subir y subir los tipos de interés hasta aplacar la naciente fortaleza de la economía que está insuflando fuerza a la inflación.

El anterior dato de inflación (enero) parecía confirmar la senda bajista del IPC en la zona euro. Tras marcar un máximo del 10,6% en octubre, el dato de enero generó gran esperanza en los mercados. Sin embargo, esta alegría ha durado poco. Los datos fuertes de España, Francia y Alemania ya hacían prever que la inflación se iba a enquistar, lo que pocos preveían es que la subyacente iba a subir tres décimas de golpe.

En el mes de febrero, el alza de los precios de la energía se moderó al 13,7% desde el 18,9% de enero, mientras que el encarecimiento de los alimentos frescos fue del 13,6%, frente al 11,3% del mes pasado.

Asimismo, los servicios subieron un 4,8% interanual, cuatro décimas más que en enero, y los bienes industriales no energéticos se encarecieron un 6,8%, una décima más que en el mes anterior. Al excluir del cálculo el impacto de la energía, la tasa de inflación interanual de la zona euro se situó en febrero en el 7,7%, frente al 7,3% de enero.

Asimismo, al dejar fuera también el efecto de los precios de los alimentos frescos, el alcohol y el tabaco, la tasa de inflación subyacente de la zona euro escaló al 5,6% desde el 5,3% de enero, su nivel más alto de toda la serie histórica. Philip Lane, economista jefe del BCE, recalcó esta semana la importancia que tiene la inflación subyacente para el BCE a la hora de formular sus políticas (subidas de tipos y reducción del balance). La subyacente es uno de los tres criterios clave para decidir hasta dónde va a llegar el endurecimiento del BCE.

La propia Christine Lagarde, presidenta del Banco Central Europeo (BCE), ha admitido que la moderación de los precios es todavía inestable, en declaraciones realizadas en España al programa de Antena 3 'Espejo Público'. La presidenta del BCE ha asegurado que habrá más subidas de los tipos de interés y que el movimiento de marzo será de 50 puntos básicos, mientras que los siguientes movimientos aún están por determinar.

Por otro lado, Lagarde ha reconocido que la desinflación que vive la Eurozona (moderación de la subida de precios) es aún inestable, lo que obliga al BCE a ir más lejos con las subidas de los tipos de interés. Se espera que el dato de IPC de febrero vuelva a marcar una nueva subida, aunque Lagarde ha explicado que en marzo volverá a reducirse ante el efecto base (como el año pasado los precios aumentaron con intensidad en marzo, al realizar este marzo la tasa interanual presentarán una moderación notable).

La inflación en España

Entre los países de la zona euro, que desde enero incorpora también a Croacia, las mayores subidas de los precios en febrero correspondieron a Letonia (20,1%), por delante de Estonia (17,8%) y de Lituania (17,2%).

En el extremo opuesto, las subidas más moderadas se observaron en Luxemburgo (4,8%), Bélgica (5,5%) y España (6,1%). De este modo, el diferencial de precios favorable a España se situó en febrero en 2,4 puntos porcentuales, tres décimas menos que en enero.

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