Economía

Estos son los cinco métodos fundamentales para ahorrar y mejorar la economía doméstica

  • Finanzas Para Todos pone a disposición ayudas para ahorra en medio de la inflación
Foto: Dreamstime.

Seguimos en tiempos de inflación y los expertos en economía no ven la luz al final del túnel. Pese a este oscuro escenario, los españoles gastan más aun sabiendo que nos encontramos en una situación catastrófica con el aumento de los precios y la inflación.

En nuestro país existe una "sensación económica confusa" entre la subida de los precios, la inflación, la eventual recesión y los hábitos de consumo. Es decir, se gasta más, en medio de un escenario económico que los ciudadanos consideran "malo" o "muy malo", según lo evidencia el último barómetro del CIS.

Esto refleja que en España no existe una cultura de ahorro adecuada. Sin embargo, el temor a una eventual recesión ha hecho que algunas personas adopten la práctica del ahorro.

Para los que lo tienen como una materia pendiente, existen ciertos métodos para poder conservar una economía en el hogar y en sus bolsillos. Estas son las alternativas que la página Finanzas Para Todos pone a disposición para estar preparados para los imprevistos, compras a largo plazo o para dedicar una parte de los ahorros en inversión.

La regla 50/30/20

Estas cifras son los porcentajes en los que se recomienda dividir los ingresos mensuales netos y que son tres categorías de gastos. Siempre que tu economía lo permita, sería bueno dedicar la mitad de esa cantidad a los gastos básicos como la cesta de la compra, la vivienda, las facturas, el transporte al trabajo, ropa y calzado…

El 30% de los ingresos mensuales se destinarán a gastos variables y prescindibles, pero que nos aportan calidad de vida: un viaje en las vacaciones, salir a comer fuera de casa, la entrada para el cine…

¿Y el 20% restante? Es la parte de nuestros ingresos que sería bueno dedicar al ahorro. Nos puede ayudar contar con una cuenta de ahorro donde apartar ese dinero para evitar gastárnosla y hacerlo nada más recibir nuestros ingresos para evitar gastarlo antes de tiempo.

Método Kakebo

Bajo este nombre tan exótico se esconde un método japonés para ahorrar. ¿En qué consiste? Realmente, no es solo una forma de ahorro, se trata de una manera de llevar la economía doméstica, con los ingresos y los gastos, de forma que tengamos una visión de en qué gastamos nuestro dinero. Se trata de un registro diario y por escrito de nuestros ingresos y nuestros gastos, organizados por categorías. A partir de ahí, podremos decidir de dónde recortar gastos y comenzar a ahorrar.

Hucha virtual

Una herramienta útil que te puede ayudar a ahorrar es una hucha virtual, que te permite apartar de tu cuenta corriente una determinada cantidad de dinero para cumplir con unas metas de ahorro marcadas. Puedes automatizar esas aportaciones y configurar avisos, redondear tus gastos para aportar la diferencia a la hucha (si tomas un pincho de tortilla que cuesta 1,70 euros, los 30 céntimos que faltan hasta los 2 euros se transfieren a la hucha), puedes hacer transferencias automáticas, etc.

Método de las 52 semanas

Este método de ahorro es muy conocido y permite ahorrar casi 1.500 euros al año. Consiste en ahorrar determinada cantidad de dinero cada semana, que empezará siendo un euro la primera semana, dos euros la segunda semana, tres euros la tercera semana… y así hasta que la semana 52 del año tendremos que añadir 52 euros a nuestra hucha.

De esta manera, al final del año, se ha conseguido ahorrar 1.378 euros. Incluso, se puede hacer a la inversa: la primera semana ahorrar 52 euros, la segunda, 51 euros… así hasta que la última semana se añade un euro. De esta forma, el mayor esfuerzo lo hacemos al principio, que es cuando tenemos una mayor motivación.

Método de ahorro de Harv Eker

Es el método que el escritor Harv Eker propone en su libro Los secretos de la mente millonaria. Se trata de una evolución de la regla 50/30/20: dividir nuestros ingresos en porcentajes y dedicar cada uno de ellos a una cosa.

El 50% de nuestros ingresos netos van a los gastos imprescindibles: vivienda, comida, ropa y calzado, transporte… Y el resto se divide en 5 partes iguales: 10% para ahorro, 10% para ocio, 10% para inversiones a largo plazo, 10% para donativos y proyectos solidarios y el 10% restante va dedicado a la formación, para lograr desarrollarse profesionalmente.

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