Economía

Estos son los trabajadores que pueden cobrar una pensión de jubilación mientras trabajan

  • Es posible combinar ambas cosas gracias al mecanismo de jubilación flexible
  • La jornada se reduce de forma inversamente proporcional a la pensión
  • Al final se procede al recálculo de la pensión con las nuevas cotizaciones
Foto: Dreamstime.

Con el objetivo de mantener la sostenibilidad del sistema de pensiones, desde la Seguridad Social se trata de incentivar la mayor permanencia posible de los trabajadores en el mercado laboral, ya que así siguen cotizando y realizando aportaciones que se pueden destinar al abono de las pensiones, un gasto que supone el 11,8% del Producto Interior Bruto del país, de acuerdo con los datos oficiales del organismo.

Por esta razón se han modificado aspectos tan diversos como la revalorización de las pensiones de jubilación, los recortes a las pensiones de las jubilación anticipada o el sistema de jubilación demorada, que ahora otorga mayores beneficios a los trabajadores que se mantienen trabajando a pesar de haber rebasado la edad ordinaria de jubilación. En paralelo a esta jubilación demorada existe otra opción alternativa para retrasar esa jubilación pero, al mismo tiempo, convertirse en pensionista (con el cobro de pensión) mientras se trabaja.

Es lo que se conoce como jubilación flexible, aquella que permite a los trabajadores "compatibilizar, una vez causada, la pensión de jubilación con un contrato a tiempo parcial", según explica la Seguridad Social en su página web.

Acogerse a esta jubilación flexible obliga al trabajador a una reducción de jornada que será inversamente proporcional a la reducción de la pensión de jubilación que cobrará mientras trabaja. Los límites se encuentran entre el 75% y el 50% de la jornada y el 25% y el 50% de la pensión de jubilación que le corresponde, respectivamente.

Esta modalidad de jubilación deja al ciudadano es una condición híbrida: sigue cotizando a la Seguridad Social a raíz de su condición de trabajador, pero a la vez goza de una condición de pensionista, ya que percibe pensión de jubilación. La Seguridad Social deja claro que en la jubilación flexible el trabajador mantiene "la condición de pensionista a efectos de reconocimiento y percibo de las prestaciones sanitarias".

Durante todo el tiempo en el que el trabajador se acoge a la jubilación flexible mantendrá el cobro del salario que le corresponda tras la reducción de la jornada y a la vez percibirá la pensión de jubilación, minorada en el porcentaje correspondiente. Y lo más importante, seguirá acumulando cotizaciones que le beneficiarán cuando decida jubilarse de forma definitiva.

Así se recalcula la cuantía de la pensión tras la jubilación flexible

La Seguridad Social lo deja claro: una vez el trabajador se decanta por la jubilación total, su pensión será recalculada para reflejar el impacto de las cotizaciones efectuadas en el periodo de jubilación flexible en la pensión de jubilación.

En concreto, con esas nuevas cotizaciones la Seguridad Social debe calcular la nueva base reguladora, ya que de acuerdo con el método de cálculo de las pensiones del organismo se tienen en cuenta las bases de cotización de los últimos 25 años (300 meses) previos a la solicitud de jubilación. Si con el nuevo cálculo la base reguladora fuese menor el trabajador no debe temer, ya que la Seguridad Social contabilizará la de mayor cuantía.

Pero no solo eso: con las nuevas cotizaciones también aumentará el porcentaje de esa base reguladora a la que se tiene derecho, ya que se toman todas las cotizaciones efectuadas a lo largo de la vida del trabajador. El mínimo es el 50% y se consigue con 15 años cotizados. A partir de ahí, por cada uno de los siguientes 106 meses se concede un 0,21% extra de la base reguladora y por cada uno de los 146 meses siguientes un 0,19%. Así, si el jubilado llega a 36 años tendrá derecho al 100% de la base reguladora.

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