Economía

La economía española sufrirá un cortocircuito de crédito a familias, empresas y vivienda para terminar 2022

  • La parte más dura se la llevará el segmento ligado al consumo
  • La concesión de hipotecas registra la mayor caída desde 2008
  • Será un duro golpe para la economía que entra con mal pie a final del año
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Los bancos españoles prevén una caída de la demanda para todos los segmentos crediticios de la economía (consumo, empresas y vivienda) para el último trimestre del año, según la Encuesta sobre Préstamos Bancarios del Banco de España. El deterioro se producirá especialmente en los préstamos personales. De confirmarse, será un duro golpe para la demanda interna y el consumo. La financiación bancaria atraviesa la tormenta perfecta: endurecimiento de las condiciones crediticias en un contexto de subida de tipos y el deterioro de la confianza de los agentes económicos.

La economía española se dispone a entrar en un tortuoso camino para terminar el año. Los vaticinios más pesimistas sobre una futura recesión se están cumpliendo. Todavía no hay cifras oficiales, pero el PIB en el tercer trimestre del año frenó en seco. El director general de Productos Estadísticos del INE, Alfredo Cristóbal, ha confirmado que la economía no crecerá o lo hará muy poco. El Banco de España, en su informe trimestral, ya anticipaba que la economía pasaría de crecer a un ritmo trimestral del 1,5% a, prácticamente, estancarse.

La Encuesta sobre Préstamos Bancarios del Banco de España del tercer trimestre, publicada hoy, también apunta a un punto de inflexión de la economía española por la parte del crédito a familias y empresa. Las entidades financieras reflejan un endurecimiento de la financiación, pero también una caída de la demanda. Tanto para hipotecas como para préstamos personales, "esta evolución se debería fundamentalmente al aumento de los riesgos percibidos, vinculados sobre todo al deterioro de las perspectivas económicas generales y también, aunque en menor medida, al empeoramiento en la solvencia de los prestatarios", destaca el análisis del supervisor bancario.

Para las empresas la financiación también se ha ido complicando. "Las condiciones generales de las nuevas operaciones también se habrían endurecido entre julio y septiembre, lo que se tradujo principalmente en un aumento de los tipos de interés aplicados a estos créditos", apuntan desde la institución. Según las respuestas de las entidades financieras, en el tercer trimestre del año la demanda de préstamos de las empresas se habría reducido ligeramente en el conjunto de la muestra.

El flujo crediticio de una economía es buen indicador del estado de salud del sector privado y del consumo de los hogares. La financiación no deja de ser el aceite para que un motor funcione. Sin crédito, la economía no marcha. Y las respuestas de las entidades dejan a las claras que la economía española ya ha entrado en un terreno pantanoso, en mitad de un contexto de alza de tipos de interés.

La situación es generalizada en el resto del sector financiero europeo, según la encuesta a nivel del BCE. Para la reunión del próximo jueves está descontada una nueva subida de tipos de 75 puntos básicos, que termina trasladándose al coste del crédito para familias y empresas. Y eso que el Banco de España dice que se está produciendo "un ligero estrechamiento de los márgenes aplicados a los préstamos ordinarios, dado que el aumento de los tipos de mercado de referencia no se habría trasladado totalmente a los tipos de interés de dichos préstamos, por el entorno de fuerte competencia existente".

Lo más preocupante son las previsiones que tienen las entidades financieras para el cuarto trimestre del año. Prevén "una acentuación tanto de la pauta de endurecimiento de los criterios de concesión de préstamos como de la caída de la demanda", ante el encarecimiento y las mayores exigencias crediticias a las empresas. Y un comportamiento peor para el segmento del consumo. Anticipan "una nueva contracción tanto de la oferta como de la demanda de préstamos a los hogares para consumo y otros fines, que sería en ambos casos más intensos que la observada entre julio y septiembre". En el segundo trimestre el consumo supuso más del 55% del PIB y estaba creciendo a un ritmo trimestral del 2,3%.

En el frente inmobiliario, también los bancos creen que seguirá "la pauta de endurecimiento de los criterios de concesión de préstamos como de la caída de la demanda". En el segundo trimestre, para el crédito de adquisición de vivienda se produjo un aumento de las garantías solicitadas ante el crecimiento de los riesgos relativos de la compra de vivienda, por la percepción del deterioro económico. El informe señala que "el retroceso de la oferta habría sido de mayor intensidad al registrar la caída más pronunciada desde 2008".

En los tres segmentos del crédito, aumentó el porcentaje de solicitudes de fondos denegadas por parte de las entidades financieras. De las grandes economías del euro (Alemania, Francia e Italia), España fue la única donde creció el rechazo de préstamos para empresas, consumo y vivienda a la vez.

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