Economía

Rusia reconoce la independencia del este de Ucrania y aumenta los tambores de guerra

  • La UE amenaza con sanciones y Scholz dice que romperá los Acuerdos de Minsk
  • Kiev solicita una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas
Bruselas/Madridicon-related

El presidente ruso Vladimir Putin reconoció este lunes las regiones ucranianas ocupadas por separatistas pro-rusos de Donetsk y Lugansk como independientes, "una decisión que debería haber tomado hace mucho tiempo". Poco después ordenó a las tropas rusas estacionadas hasta ahora en la frontera tomar posiciones en dichos territorios ucranianos, agravando el conflicto con Ucrania al dinamitar los acuerdos de paz de Minsk firmados en 2015, y poner en serio riesgo las negociaciones con occidente, que estudia cómo reaccionar.

Putin comunicó su decisión al canciller alemán Olaf Scholz y el presidente francés Emmanuel Macron a través de una llamada telefónica. Scholz lamentó en un comunicado una decisión viola los acuerdos de Minsk y pone en serio riesgo una solución dialogada a la crisis. El alemán inició contactos con Macron, el presidente ucraniano Volodymyr Zelensky y otros aliados para estudiar una posible reacción. Macron ha convocado una reunión urgente del consejo de seguridad nacional de Francia. 

En un largo y furibundo discurso emitido poco después, Putin denunció la existencia de Ucrania como país independiente, afirmando que "Ucrania no tiene tradición de ser un país independiente" y que "fue creado por Lenin". "Ucrania es una colonia [de EEUU] presidida por un gobierno títere", aseguró, en una amenaza directa a su existencia. También denunció que el último presidente comunista, Mijáil Gorbachov, permitiera independizarse a numerosas repúblicas que formaban parte de la URSS, en otra amenaza a varios estados miembros de la UE (Estonia, Lituania y Letonia).

A continuación, atacó a la clase política ucraniana, acusándoles de corrupción, y alegó unas inexistentes intenciones de "reconstruir el armamento nuclear ucraniano" -que Ucrania entregó a Rusia tras su independencia a cambio de que Moscú se comprometiera a respetar su integridad territorial-, "apoyar el terrorismo islámico en Crimea" -territorio ucraniano ocupado por Rusia desde 2014- y una imaginaria "ocupación de terreno ucraniano" por parte de la OTAN. En su visión particular del mundo, Ucrania estaría preparando una invasión inmediata de las regiones ocupadas en el este -no habrían encontrado un mejor momento para hacerlo que cuando hay más de 100.000 soldados rusos listos para atacar- y EEUU estaría ayudando a Kiev a crear bombas nucleares con los que atacar Rusia.

El rabioso discurso de Putin, que parecía llevar a la declaración de guerra inmediata contra Ucrania, acabó en la firma de un decreto de independencia de los territorios del este y la firma de "tratados" de "ayuda mutua" con las fuerzas de ocupación prorrusas, que incluyen el despliegue del Ejército ruso por todo el territorio ucraniano ocupado por los rebeldes.

El mensaje llegó apenas unos minutos después de concluir una reunión de los ministros de Exteriores de la Unión Europea, tras la cuña el jefe de la diplomacia europea, Josep Borrell, había amenazado con sanciones en caso de confirmarse la decisión. "Si hay anexión, habrá sanciones; si hay reconocimiento, pondré las sanciones sobre la mesa y los ministros decidirán", aseguró Borrell.

Inmediatamente tras la firma de los documentos de Putin, en una reacción coordinada en Twitter, el presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y Borrell, han calificado el anuncio de "flagrante violación del derecho internacional, la integridad territorial de Ucrania y de los acuerdos de Minsk" y aseguraron que la UE y sus socios "reaccionarán con unidad, firmeza y con determinación en solidaridad con Ucrania". Los aliados tratan de coordinar ahora una reacción ante una decisión que cambia una dinámica en la que el Kremlin se había mostrado dispuesto a dialogar, aunque no está claro que la decisión será suficiente a ojos de Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y la UE para imponer acciones contra el régimen. 

Ucrania aumenta la presión

Antes incluso del anuncio de Putin, el ministro de Exteriores ucraniano, Dmytro Kuleba, que participó en la reunión con sus homólogos europeos, pidió a la UE empezar a tomar medidas contra Rusia. "Creemos que hay buenas y legítimas razones para imponer al menos parte de las sanciones ahora, para demostrar que la UE no solo habla sino que también actúa", aseguró Kuleba. El ministro de Exteriores pidió también perspectiva. Reiteró la voluntad de su país de acceder a la Unión y pidió perspectiva. "La mejor decisión que puede tomar la UE ahora para mejorar la situación es enviar una señal clara a Rusia de que Ucrania nos pertenece", aseguró el ministro. 

Hasta ahora, los veintisiete se han mostrado prudentes. Apenas ampliaron la lista de individuos sancionados por su participación en la organización ilegal de elecciones en la anexionada Crimea y se comprometieron a asistir a Ucrania en el entrenamiento de sus propias, además de aprobar un paquete de ayuda financiera por valor de mil doscientos millones de euros. Pero Borrell aseguró que Europa está lista para tomar medidas rápidamente y convocará una reunión extraordinaria de los ministros tan pronto como sea necesario, si es necesario. 

Hasta el momento, los veintisiete han utilizado la amenaza de una batería de sanciones sin precedentes como herramienta de disuasión, pero no creían que se dieran aún las condiciones para lanzarlas contra el régimen de Vladimir Putin. La decisión del Kremlin de reconocer como independiente el Este de Ucrania, la última provocación rusa, podría cambiar esto.  

Kuleba ha reclamado "acciones urgentes" para rebajar las tensiones y "pasos prácticos" para garantizar la seguridad de Ucrania

 El Gobierno de Ucrania ha solicitado una reunión de urgencia del Consejo de Seguridad de la ONU para tratar cuestiones "prácticas" que permitan rebajar las tensiones y alejar el fantasma de una posible invasión militar rusa.

El ministro de Exteriores ucraniano, Kuleba, ha anunciado en Twitter que ha presentado esta petición por iniciativa del presidente, Volodimir Zelenski. Kiev confía en que haya consultas "inmediatas" porque considera incumplido el memorándum de Budapest sobre garantías de seguridad, cuyos compromisos también suscribió Rusia.

 Kuleba ha reclamado "acciones urgentes" para rebajar las tensiones y "pasos prácticos" para garantizar la seguridad de Ucrania. El Gobierno ucraniano estima que hay unos 150.000 efectivos rusos cerca de su frontera, a pesar de que en las últimas semanas ha llamado a la calma para que no cunda el pánico.

El ministro también ha pedido este lunes a Moscú que "detenga su fábrica productora de falsedades" y ha negado que Kiev tenga planes de atacar Donetsk y Lugansk, en plena tensión y en medio del recrudecimiento de la situación en el este del país. Ha negado, entre otras cuestiones, los sabotajes que se le atribuyen, así como un ataque contra territorio ruso.

 El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se ha limitado a defender los mensajes oficiales de firmeza que desde la Unión Europea y la OTAN se están haciendo llegar a Rusia.

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