Economía

El alza de los precios de la energía restará 1,3 puntos al PIB este año

  • El nivel de precios ha elevado el coste para las empresas hasta el 75% en promedio
  • Las familias destinarán un 6% de sus ingresos a pagar los suministros
Madrid

El alza de los precios de la energía restará 1,3 puntos al crecimiento del Producto Interior Bruto (PIB) en 2021. En el supuesto de que se mantuviesen en sus niveles actuales en 2022, esta situación amenaza con lastrar otro punto de incremento al PIB de ese ejercicio. Por cada punto porcentual de crecimiento del precio de la energía, el PIB español crecerá un 0,015 menos.

Así lo estiman los analistas de la consultora Freemarket. "España debería replantearse su estrategia energética y configurar un mix de generación, que, sin renunciar a los objetivos de descarbonización, permitiee transitar hacia ellos con mayor gradualidad y a un menos coste para los hogares, para las empresas y, por tanto, para el conjunto de la economía nacional", apuntan los analistas en su último informe, al que ha tenido acceso elEconomista. "Habría que prolongar el período de vida de las actuales centrales nucleares, desplegar un plan para permitir el desarrollo de minicentrales nucleares cuya relación coste-eficiencia es muy alta (Francia lo está implementando) y plantearse la construcción de nuevas centrales hidroeléctricas", añaden.

Por otra parte, el alza de los precios de la electricidad afecta de manera directa a la capacidad de gasto de los hogares. En 2006 las familias solo destinaban un 2,24% de sus ingresos al pago de suministros. El pasado mes de agosto se volvió a realizar el cálculo y se ha pasado a destinar, de media, el 5% de sus ingresos a pagar suministros del hogar. De continuar la actual tendencia se cerrará el año con el 6% de los ingresos de cada familia destinados a pagar las utilities consumidas por el hogar.

Dentro de dichos suministros del hogar, la luz y el gas suponen actualmente el 81% del total. Por tanto, el aumento de la factura de la luz reduce la renta disponible de las familias. En consecuencia, éstas tenderán a reducir su consumo de energía eléctrica o el de otros bienes y servicios. Esto afectará con mayor intensidad a los hogares con menor renta que son las que tienen mayor propensión al consumo y que gastan una mayor parte de su presupuesto en productos básicos. El efecto contractivo sobre el consumo privado se acentúa por el efecto alcista sobre el IPC del encarecimiento de la factura energética que contribuye una vez más a recortar la renta disponible de los hogares.

Durante los últimos meses, el precio del Megavatio/hora (MWh) se ha multiplicado por más de 10 desde el comienzo de la pandemia y ha alcanzado máximos históricos en su evolución. En el sector industrial, se ha traducido en interrupciones de la producción en algunas compañías emblemáticas, casos de Sidenor y Arcelor Mittal, y es muy evidente que ese proceso se extenderá, de hecho, ya lo está haciendo, a otras muchas empresas con una intensidad proporcional al consumo de electricidad que emplean en su actividad. En este contexto, los mayores consumidores de electricidad son la industria extractiva seguida de la manufacturera y de las manufacturas de bienes de consumo.

Si se tienen en cuenta que, en las grandes compañías, el coste de la electricidad supone en promedio alrededor del 50% de sus costes totales, el actual nivel de precios ha elevado el coste hasta el 75% en promedio, lo que plantea un shock de oferta muy negativo cuyas probabilidades de corregirse en un breve espacio temporal son escasas y las de prolongarse más allá del primer semestre de 2022 no pueden ser descartadas.

Aunque los precios de la electricidad flexionasen a la baja a partir de la segunda mitad del año próximo, extremo discutible, se mantendrán en niveles sensiblemente superiores a los anteriores a la crisis, lo que afectará de manera significativa a la competitividad de las compañías españolas.

"Clara" desaceleración

Según Freemarket, la economía española ha entrado en una dinámica de "clara" desaceleración respecto a las previsiones realizadas por el Consenso, por el Gobierno, por el Banco de España y los por organismos supranacionales. La hipótesis de los analistas es que esta tendencia se mantenga en 2022 es muy elevada. En el caso de España, la recuperación de la actividad económica está lejos de producirse y la consolidación de un ritmo de crecimiento alto y sostenido resulta una conjetura cada vez más alejada de la realidad.

Por añadidura, España queda descolgada del proceso de recuperación de la economía europea. A juicio de Freemarket, los países europeos alcanzarán en 2021 los niveles de PIB de 2019 mientras la economía española no lo hará hasta 2023 e incluso hasta el primer Trimestre de 2024.

"Si bien, la pérdida de vigor del Producto Interior Bruto obedece en buena parte a factores de carácter doméstico y, en especial, a la política económica desplegada por el Gobierno, la carrera alcista de los precios de la energía está teniendo un impacto adicional depresor sobre el comportamiento del PIB en una economía con una elevada intensidad energética y con una dependencia casi absoluta del exterior", concluye el último informe de Freemarket . "España importa alrededor de dos tercios de la energía que consume. En este contexto, el encarecimiento de ésta constituye un serio problema macro y microeconómico", precisa el documento.

Las dificultades para una transición energética en España

En España, los combustibles fósiles, en concreto el gas y el petróleo, suponen más del 70% del consumo de energía primaria. Ese dato pone de relieve la titánica tarea que supone para la economía nacional, para las

compañías y para los particulares, el llevar a cabo un cambio tecnológico tan rápido como el que pretende realizar el Gobierno y en un plazo tan corto. Esto es imposible en términos financieros, de organización industrial o de infraestructuras.

A modo ilustrativo, en España hay alrededor de 35 millones de vehículos que utilizan combustibles fósiles y parece poco probable que de aquí a medio plazo sea posible prescindir de ellos o de un volumen significativo de ellos para sustituirlos por un parque automovilístico mayoritariamente eléctrico renovable.  "La coyuntura actual es la expresión de un problema estructural o de una amenaza permanente dado el mix energético que pretende Moncloa", apunta Freemarket.

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Estafas electricas y bajada del petroleo
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Pese a la bajada del petroleo se mantienen integras todas las estafas electricas que hunden la economia Española las estafas electricas son delitso penales y punibles (perseguibles ).. Mas 40 politicuzos y salvapatrias figuran en nominas de electricas y sus bancos accionistas contotal descaro e impunidad , ninguno de ellos electricista ni tampoco ingeniero

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#1
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Frisco LlG
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En Contra

Seria posible establecer un beneficio fijo para todas las enegias que se usan paara producir electricidad? Y que no se cobre el VIENTO Y EL SOL a precio del GAS?

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#2