Economía

La confianza empresarial del entorno europeo se desploma al mínimo anual

  • Irlanda es el único que mejora sus expectativas
  • La inflación y las cadenas de suministros oprimen a las perspectivas
  • Italia y España tienen las peores vistas a futuro en creación de empleo
Madrid

La confianza empresarial en las sociedades del entorno europeo se han desplomado desde junio, cuando se registraron las mayores perspectivas, pese a mantenerse elevadas durante el mes de Octubre. Así, aunque las proyecciones positivas para la recuperación de la pandemia, la preocupación por la persistencia de la oferta y las crecientes presiones sobre los precios pesaron sobre las expectativas, que cayeron al mínimo anual (39%).

Los datos recopilados y difundidos por IHS Markit muestran que el balance de optimismo en el empresariado a nivel europeo registró 39 puntos, lejos del 50% registrado en el pico anual hasta la fecha, en junio. Pese a caer 11 puntos desde la última encuesta y registrar este mínimo anual, IHS Markit destaca que los próximos 12 meses se prevén positivos y por encima de la media global (31%).

Tanto la manufactura como los proveedores de servicios registraron caídas similares hasta registrar un balance neto de 39 puntos porcentuales.

En este caso, Irlanda se posiciona como el país con mayor confianza de actividad entre sus empresas con una amplia ventaja con la media europea. Los irlandeses ocupan la primera plaza entre los seis países comparados (Francia, Alemania, Italia, Irlanda, España y Reino Unido). Además, Irlanda fue el único país que cosechó una mejor de expectativas mientras el resto de países sufrieron caídas. Francia (34%) y Alemania (35%) registraron los peores resultados de la encuesta.

Riesgos e inflación

"La confianza está estrechamente ligada con el reciente mejora de la actividad", explica Paul Smit, director económico de IHS Markit. Añade que la confianza espera continuar beneficiándose de "los rebotes de la reapertura" en cuanto a ventas y demanda. De todas formas, alerta, los problemas persisten en torno al impacto del alza de precios y en las cadenas de suministros. Smith señala estos problemas como la mayor amenaza para la rentabilidad, especialmente en el sector de bienes.

La escalada de precios se mantiene como una amenaza a la vista de las empresas. Si añadimos que los problemas de suministro, tal y como señala IHS Markit, oprimen especialmente sobre el material y el mercado laboral, encontramos una tormenta perfecta que aumenta los precios de las empresas.

Las empresas están buscando fórmulas para traspasar el sobrecoste de la inflación a los clientes. Así, tal y como recoge la encuesta sobre el entorno europeo, hay un balance neto de 42 puntos de empresas que incrementaran estas cargas en los próximos doce meses.

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