Economía

Esto es lo que deben hacer los autónomos para cobrar el 100% de la pensión y aumentar su cuantía

  • Existen ciertas diferencias con los trabajadores por cuenta ajena
  • El problema para el autónomo puede ser la cotización por la base mínima
Foto: Dreamstime.

Todo lo que rodea al régimen especial de autónomos supone una mayor incertidumbre respecto a los trabajadores por cuenta ajena, ya que estos profesionales se rigen por una reglas algo diferentes en su día a día. También de cara a su futuro, a la pensión de jubilación.

Por regla general, los requisitos de los autónomos para el acceso a la pensión jubilación, así como el cálculo de su cuantía, son similares a los de otros trabajadores. Necesitan haber cotizado al menos 15 años (de los cuales dos deben estar entre los 15 anteriores a la solicitud de la pensión) para poder conseguir la pensión mínima.

Esta pensión deberá ser del 50% de su base reguladora (la suma de las últimas 288 bases de cotización entre 336) o, si no llegase, a la cuantía mínima de la pensión contributiva de jubilación que estableciesen los Presupuestos del año en el que se jubile el autónomo. Para 2021, en función de si tiene cónyuge (a cargo o no) o no, varía entre 609 y 1.276 euros al mes.

Para ir avanzando en su pensión, el autónomo debe ir aumentando los años de cotización. De acuerdo con las reglas de la Seguridad Social, a partir del año 15, y durante los siguientes 106 meses trabajados, el trabajador irá ganando derecho a un 0,21% extra de la base reguladora por mes. Después, hasta el mes 252 tendrá derecho a un 0,19% extra de base reguladora por mes.

Así, si el autónomo completa todo este tiempo trabajado, llegará a los 36 años de cotización y así podrá tener derecho a una pensión que alcance el 100% de su base reguladora. Eso sí, la Seguridad Social tiene en cuenta los últimos 24 años de bases reguladoras, por lo que hay que prestar atención a eso. También habrá que tener en cuenta por cuánto ha ido cotizando, especialmente en el tramo final de su carrera laboral.

La razón es que los autónomos tienen reglas especiales de cotización a partir de cierta edad. Actualmente, los autónomos con 47 años el 1 de enero de 2021 tienen ciertos condicionantes: los que cotizasen en diciembre de 2020 por menos de 2.052 euros mensuales solo podrán hacerlo por una base de 2.077,80 euros como máximo. En cambio, los que tuviesen el pasado mes de diciembre una base de al menos 2.052 euros mensuales sí podrá elegir la base de cotización que prefiera. Además, los autónomos con 48 año so más a fecha de 1 de enero de 2021 tendrán obligatoriamente una base mínima de 1.018,50 euros mensuales. Dentro de esos márgenes, los autónomos tienen hasta cuatro cambios de base de cotización disponibles al año.

El problema viene dado porque la mayoría de los autónomos cotizan durante mucho tiempo por la base mínima (en 2021 es de 944,40 euros, frente a los 4.070,10 euros mensuales de la máxima), lo que les deja en una posición poco deseada de cara a tener una pensión de jubilación de gran cuantía en el futuro.

Aumentar la cuantía con la jubilación demorada

Una solución para mejorar la pensión y engordarla en el tramo final de la carrera es acogerse a la jubilación demorada. Actualmente otorga aumentos a la base reguladora por año extra cotizado a partir de la edad ordinaria de jubilación (65 años para quien haya cotizado 37 años y tres meses, 66 años para el resto de trabajadores):

-Un 2% por año de demora para trabajadores con menos de 25 años cotizados.

-Un 2,75% por año para trabajadores de entre 25 y 37 años trabajados.

-Un 4% por año para trabajadores con más de 37 años trabajados.

En plena fase de reforma de las pensiones, todas estas indicaciones se presuponen temporales. El proyecto ideado por José Luis Escrivá, ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, contempla modificaciones en el sistema de cotización de los autónomos y en la jubilación demorada, entre otros.

Así, se han planteado 13 tramos diferentes de cotización para un sistema por ingresos reales en el que, además, se pueda modificar hasta seis veces la base de cotización. Por otra parte, se han planteado incentivos a la jubilación demorada que van directamente desde el 4% de la base reguladora por año demorado, un pago único que puede llegar a superar los 11.000 euros o una combinación de ambas todavía por definir.

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Comentarios 0
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.