Economía

España, Alemania, Francia e Italia dan su apoyo a un impuesto mínimo global de sociedades antes del G7

  • Calviño se suma a sus otros homólogos en una carta a 'The Guardian'
La vicepresidenta económica del Gobierno, Nadia Calviño. Foto: EP

La vicepresidenta segunda y ministra de Asuntos Económicos y Transformación Digital, Nadia Calviño, junto a sus homólogos de Alemania, Francia e Italia, representando a las cuatro mayores economías de la zona euro, han firmado una carta en la que, horas antes del comienzo de la cumbre de ministros de Finanzas del G7, fijan su posición en favor de un nuevo sistema fiscal internacional más adecuado para el siglo XXI, incluyendo un impuesto mínimo de sociedades universal.

La misiva, publicada por The Guardian antes de que este viernes dé comienzo en Londres la reunión a la que asistirán los representantes de Alemania (Olaf Scholz), Francia (Bruno Le Maire) e Italia (Daniele Franco), junto a sus contrapartes de Estados Unidos (Janet Yellen), Reino Unido (Rishi Sunak), Japón (Taro Aso) y Canadá (Chrystia Freeland), añade presión para alcanzar una posición común entre los países más ricos que sirva de base para alcanzar un acuerdo posterior en el seno de la Organización para la Cooperación y Desarrollo (OCDE) y el G20.

En este sentido, los cuatro ministros firmantes sostienen que "ahora es el momento de llegar a un acuerdo", recordando que la introducción de un sistema fiscal internacional más justo y eficiente ya era una prioridad antes de la actual crisis económica y será aún más necesario para salir de ella.

En primer lugar, consideran que la crisis fue "una bendición" para los gigantes tecnológicos, que obtuvieron ganancias a niveles no vistos en ningún otro sector de la economía, pero a los que acusan de no pagar una parte justa de los impuestos en los países donde operan y generan ganancias al desarrollar su negocio de forma 'online'.

"La presencia física ha sido la base histórica de nuestro sistema tributario. Esta base tiene que evolucionar con nuestras economías transformándose a economías digitales. Como cualquier otra empresa, deberían pagar su parte justa para financiar el bien público, a un nivel acorde con su éxito", señalan.

Asimismo, los ministros de Finanzas de las cuatro grandes economías del euro consideran "urgente" poner en marcha un sistema fiscal internacional "eficiente y justo" después de que la crisis haya exacerbado las desigualdades, por lo que advierten de que la gente no seguirá aceptando que las multinacionales puedan evitar los impuestos corporativos trasladando sus ganancias a otras jurisdicciones.

"El dumping fiscal no puede ser una opción para Europa, ni tampoco para el resto del mundo", advierten al señalar que esto conduciría a una mayor disminución de los ingresos por el impuesto de sociedades, desigualdades más amplias y una incapacidad para financiar servicios públicos vitales.

Por otro lado, el cuarteto considera necesario restablecer un consenso internacional sobre los principales problemas mundiales para lo que defiende el papel desempeñado por la OCDE en el ámbito de la fiscalidad internacional, señalando que las propuestas planteadas por el 'think tank' son justas y equilibradas, tanto respecto de la fiscalidad de los beneficios de las multinacionales más rentables, en particular de los gigantes digitales (denominado Pilar 1), como a la fiscalidad mínima (Pilar 2).

"Podemos aprovechar este trabajo. Por primera vez en décadas, tenemos la oportunidad de alcanzar un acuerdo histórico sobre un nuevo sistema tributario internacional que involucraría a todos los países del mundo", declaran.

Los ministros europeos destacan que la nueva Administración estadounidense, bajo el mandato del presidente Joe Biden, ha eliminado la amenaza de un veto sobre este nuevo sistema tributario y consideran que la propuesta de Estados Unidos de fijar una impuesto de sociedades mínimo a nivel global de al menos el 15% es un comienzo "prometedor" y supone un paso importante en la dirección de la propuesta inicialmente planteada por los cuatro países y asumida por la OCDE.

"Por lo tanto, nos comprometemos a definir una posición común sobre un nuevo sistema fiscal internacional en la reunión de ministros de finanzas del G7 en Londres hoy", señalan los ministros, confiando en que generará el impulso necesario para alcanzar un acuerdo global en el G20 en Venecia el próximo mes de julio. "Está a nuestro alcance. Asegurémonos de que suceda. Se lo debemos a nuestros ciudadanos", apostillan.

Primera 'misión' internacional de Yellen

La cumbre de ministro de Finanzas del G7, que supondrá la primera misión internacional de Janet Yellen como secretaria del Tesoro de Estados Unidos y la primera reunión cara a cara de los ministros desde el estallido de la pandemia, estará presidida por Rishi Sunak, ministro de Finanzas y responsable del Tesoro del Reino Unido, así como por Andrew Bailey, gobernador del Banco de Inglaterra, en calidad de anfitriones.

"Es fantástico poder tener finalmente una reunión cara a cara con la Secretaria Yellen antes de la reunión financiera del G7 que comienza mañana (hoy) en Londres. Continuaremos trabajando con nuestros socios globales para asegurar una recuperación ecológica y sostenible", declaró Sunak tras mantener un encuentro con su homóloga estadounidense este jueves.

La presidencia británica ha establecido como prioridades financieras para el programa de 2021 la protección del empleo y el apoyo a la recuperación económica mundial, así como trabajar para alcanzar una solución global a los desafíos fiscales creados por la digitalización de la economía, ayudar a las economías globales a alcanzar sus objetivos de cero emisiones netas y proporcionar el apoyo necesario a los países más vulnerables del mundo. La reunión de los ministros de Finanzas del G7 será seguida la semana que viene de la cumbre de los líderes del G7, que se reunirán del 11 al 13 de junio.

De este modo, a pesar de que el G7 no tiene un papel formal en el proceso de discusión de la nueva fiscalidad internacional, un pacto en el seno de este grupo supondría un poderoso impulso para alcanzar un acuerdo en las negociaciones formales que se están desarrollando al respecto en el G20 y en la OCDE.

En este sentido, Estados Unidos ha rebajado sus aspiraciones sobre un impuesto mínimo de sociedades a nivel global, reduciéndolas del 21% a una tasa efectiva del 15% con el fin de ampliar el consenso al respecto.

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