Economía

Bruselas propondrá en 2023 un marco común para el impuesto de sociedades

  • Presenta una hoja de ruta para combatir la evasión fiscal y reducir la burocracia
  • Las reformas fiscales requieren la unanimidad de los Veintisiete
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Europa encara una factura descomunal tras la salida del largo túnel del covid-19. La deuda superará el 100% del PIB este año. Para financiarla, los Gobiernos necesitan mejorar sus regímenes tributarios, más aún porque hasta 166.000 millones de euros se pierden cada año debido al fraude y la evasión fiscal de individuos y multinacionales.

Para dar el enésimo impulso hacia una mayor armonización tributaria en Europa, la Comisión Europea ha presentado una hoja de ruta para el corto y el largo plazo. La estrategia incluye iniciativas que ayudarán a las empresas aliviar la carga de la pandemia. El plan también prevé trasladar a suelo europeo el acuerdo político que se espera alcanzar este verano en el contexto de la OCDE, para establecer una tasa mínima del impuesto de sociedades y para crear la tasa digital.

La hoja de ruta comunitaria

En primer lugar, la Comisión ha presentado una recomendación (no vinculante) para que los Estados miembros permitan a las empresas con beneficios antes de la pandemia, sobre todo a las pymes, que compensen sus pérdidas de 2020 y 2021 en la declaración fiscal. Bruselas propone limitar a los tres millones por año las pérdidas que se pueden descontar de su declaración.

La Comisión también presentará a finales de este año medidas para lidiar con la planificación fiscal abusiva de algunas firmas que utilizan empresas pantalla. Para ello propondrá nuevas medidas de control y requerimientos de información para estas empresas pantalla, para que las autoridades nacionales puedan supervisarlas mejor.

En tercer lugar, el Ejecutivo comunitario propondrá el primer trimestre del próximo año ventajas fiscales para las empresas que se financien a través de los mercados. De esta manera, Bruselas busca equipararla a los beneficios que obtienen las compañías que se financian a través de la emisión de deuda, a través de la deducción de los intereses de su financiación. Según explican las fuentes comunitarias, se busca así incentivar que las empresas no opten siempre por el endeudamiento, aumentando el riesgo de insolvencia.

En cuarto lugar, la Comisión tiene previsto para el próximo año una iniciativa legislativa para reforzar la transparencia tributaria de grandes multinacionales, obligándolas a publicar las tasas "efectivas" que pagan, y así también combatir la planificación fiscal agresiva.

La propuesta más ambiciosa llegará en 2023, cuando la Comisión intentará de nuevo progresar hacia un modelo común del impuesto de sociedades en la UE, señalando qué beneficios se deben pagar en cada país y los derechos tributarios entre los Estados miembros.

Esta propuesta sustituirá a la base común consolidada del impuesto de sociedades, que durante años ha permanecido atascada, debido a que todas las propuestas en materia de fiscalidad requieren la unanimidad de los 27.

El comisario de Economía, Paolo Gentiloni, empezó a preparar la batalla defendiendo que el nuevo marco común para el impuesto de sociedades recortará los costes administrativos, reducirá la evasión fiscal y ayudará a crear empleos e inversión.

"Todas estas propuestas son ambiciosas, y sabemos lo desafiante que puede ser progresar en el campo tributario", reconoció aludiendo a la necesaria unanimidad. Aún así, se mostró esperanzado con que la UE estará a la altura del desafío, como lo estuvo el año pasado al crear el fondo de recuperación.

La hoja de ruta anunciada se suma a otras propuestas que la Comisión ya tiene en el radar, sobre todo para financiar los 800.000 millones de euros del fondo de recuperación. En julio presentará su propuesta para la tasa Google, con la que pretende reflejar el acuerdo político que se espera alcanzar en el seno de la OCDE, o si no avanzar de manera unilateral con un impuesto a las firmas digitales.

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