Economía

La recuperación en EEUU amenaza con despeñarse por un abismo fiscal a finales de 2020

  • 12 millones de desempleados dejarán de recibir ayudas el 26 de diciembre
  • A finales de año expira la moratoria de los desahucios y la posibilidad de congelar hipotecas
  • Los estudiantes deberán reanudar el pago de su deuda en enero
Foto: iStock
Nueva York

La recuperación económica de Estados Unidos continúa abriéndose paso entre una pandemia que desde el pasado 21 de enero deja ya más de 11,3 millones de infecciones y 248.824 muertes por el impacto del Covid-19. La media diaria en la última semana se sitúa en estos momentos en los 157.425 casos. Una situación que no ha impedido que el S&P 500 suba ya casi un 12% desde el arranque de 2020 y revisase recientemente junto al Dow Jones nuevos máximos.

El potencial desembarco de una vacuna, bien la desarrollada por Pfizer y BioNtech o la que elabora Moderna, abre una nueva vía para el optimismo que, sin embargo, no disipa los retos más inmediatos a este lado del Atlántico. El repunte experimentado por el PIB en el tercer trimestre (33,1% en su tasa anualizada) todavía dejaba a la economía un 3,5% de recuperar los niveles previos a la pandemia.

En estos momentos, el indicador GDPNow de la Reserva Federal de Atlanta señala que la actividad avanza un 5,6% en el trimestre en curso. No obstante, el Nowcasting Report de la Fed de Nueva York sitúa el crecimiento en tan solo un 2,86%.

Falta de compromiso

En lo que muchos acuñan ya como una recuperación en forma de K, es decir, una bifurcación en la que solo algunos saldrán bien parados de la peor crisis desde la Gran Depresión, la recta final de 2020 se promete complicada ante la falta de compromiso en Washington. Sin acuerdo a la vista entre republicanos y demócratas para extender o activar más paquetes de estímulo, los programas activados en la primera mitad del año agotarán completamente su apoyo a los estadounidenses.

De esta forma, el colchón que hasta ahora respalda a desempleados, inquilinos y prestatarios se desinflará entre el 26 y el 31 de diciembre. El mayor golpe llegará justo un día después del día de Navidad, cuando el programa de Asistencia por Desempleo Pandémico (PUA, por sus siglas en inglés) y el plan de Compensación por Desempleo de Emergencia Pandémica (PEUC, por sus siglas en inglés) llegarán a su fin.

Su cancelación como parte de lo estipulado en el CARES Act, como se conoce a la ley de estímulo por valor de 2,2 billones de dólares aprobada el pasado 27 de marzo, dejará aproximadamente a 12 millones de personas en el paro sin fondos adicionales, según un estudio realizado por The Century Foundation.

De la cantidad total, alrededor de 7,3 millones están suscritos al PUA y otros 4,6 millones al PEUC. Previamente, el pasado 31 de julio, ya expiró el conocido como suplemento semanal de Compensación por Desempleo Pandémico (PUC, por sus siglas en inglés) que ofrecía 600 dólares extra cada semana además de las ayudas convencionales a los desempleados.

"A menos que estos programas se amplíen, solo dieciocho estados proporcionarán algún tipo de beneficios adicionales a millones de desempleados de larga duración. Su cese creará un daño duradero entre millones de familias y a toda la economía estadounidense", insiste Andrew Stettner, autor del análisis.

El presidente saliente, el republicano Donald Trump, todavía no ha esbozado un plan para extender los programas de ayuda a través de un decreto y su sucesor, el demócrata Joe Biden, no asumirá el cargo hasta la segunda quincena de enero. Esto plantea un riesgo importante para una economía estadounidense que recupera más rápido de lo esperado pero no ha conseguido controlar la pandemia.

Si bien los estadounidenses han conseguido unas tasa de ahorro sin precedentes, la radiografía sigue siendo bastante desigual, con el mercado laborar todavía quedando 10 millones por debajo de los niveles de febrero.

Solo dieciocho estados proporcionarán algún tipo de beneficios adicionales a millones de desempleados de larga duración

Tras haber experimentado una subida histórica del 33,6% en abril, la tasa de ahorro personal subía en septiembre un 14,3%, niveles que siguen marcando máximos desde 1975 y casi duplican los registrados hace un año. Aún así, además de las ayudas a los desempleados también tiene previsto expirar el próximo 31 de diciembre la normativa que ha evitado una oleada de desahucios.

Ese mismo día también vence el plan que permite a los propietarios de hipotecas garantizadas por el gobierno federal de congelar el pago de las mismas durante un periodo de hasta 360 días.

Al mismo tiempo, la deuda estudiantil de los estadounidenses, que en estos momentos asciende hasta los 1,7 billones de dólares, también sufrirá las consecuencias si no se toman medidas antes de finales de año.

Hasta ahora, tanto el paquete de estímulo como un posterior decreto de Trump extendió hasta el 31 de diciembre tanto el pago de la misma como la acumulación de intereses o el cobro de la deuda en mora. La Fed de Nueva York estima que estas medidas han ahorrado a los prestatarios más jóvenes alrededor de 7.000 millones de dólares al mes.

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