Economía

El Eurogrupo vuelve a aplazar la toma de decisiones frente al Coronavirus

  • Consideran "insuficiente" que el mecanismo de rescate ofrezca créditos
  • Alemania continua oponiéndose a aplicar soluciones transitorias
  • Los contactos de los últimos días no han sido suficientes para llegar a una solución
La vicepresidenta de Economía, Nadia Calviño
Bruselas

A medida que el coronavirus COVID-19 avanza y los hospitales superan los límites de su capacidad, las respuestas económicas van empequeñeciendo frente a la magnitud de la pandemia y sus consecuencias. El 'manguerazo' de liquidez y las intervenciones de los bancos centrales ya no son suficientes. Es el momento de los grandes estímulos fiscales en Europa y en EEUU. Es lo que piden los ciudadanos para cubrir sus rentas perdidas, y lo que esperan los mercados para amortiguar la incertidumbre. Pero en esta parte del Atlántico, la respuesta no solo debe ser "ambiciosa" y "contundente", sino también genuinamente europea, insistió España. Por eso, nuestro país pide mutualizar los costes que dejará el coronavirus, por ejemplo emitiendo deuda conjunta, o 'coronabonos', con los que financiar un "Plan Marshall" para recuperar la actividad tras el batacazo.

"Los 'coronabonos' son una ilustración de esta respuesta europea conjunta" que garantiza "la puesta en común de los costes de esta crisis", señaló este martes la vicepresidenta de Economía, Nadia Calviño, en una teleconferencia con los periodistas. España los defiende, pero Calviño añadió que, más que fijarse en un único concepto, hay que conseguir "instrumentos" que garanticen esa mutualización de los costes de la pandemia.

Mario Centeno: "Nuestro objetivo es agregar nuevas líneas de defensa al euro"

Esta es la posición con la que llegó Calviño a la teleconferencia con los ministros de Finanzas europeos. El Eurogrupo, ampliado a los 27 socios, discutía las herramientas para ejecutar ese estímulo fiscal, una vez se empiece a superar la crisis sanitaria.

El objetivo es perfilar todas las opciones para que los líderes cierren este jueves el paquete. El presidente del Eurogrupo, Mario Centeno, indicó antes de que empezara la teleconferencia que "nuestro objetivo es agregar nuevas líneas de defensa al euro, evitando que esta crisis económica se transforme en financiera," y "sin limitar cualquier posible camino a seguir".

Como ya sucediera en la pasada crisis, y durante estos últimos años en los que se intentó reforzar la arquitectura del euro, los países vuelven a estar divididos según cuán lejos quieren llegar con esta mutualización de costes y riesgos. Los socios del norte, sobre todo Alemania y Holanda, continúan apostando principalmente por que cada palo aguante su vela, aunque el BCE pueda apoyar con su compra de bonos. Los del sur, sobre todo Italia, España y también Francia, piden exprimir al máximo los instrumentos europeos (fondos comunitarios, mecanismo de rescate, Banco Europeo de Inversiones). Además, quieren lanzar estos 'coronabonos' para financiar la recuperación de la "severa recesión" que la UE espera.

La opción menos ambiciosa pasa por la posibilidad de que el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE) ofrezca líneas de crédito precautorias condicionadas. El mecanismo de rescate tiene unos 410.000 millones de euros disponibles. El problema es que los más afectados, sobre todo España e Italia, rechazan tener que cargar con una condicionalidad adicional para acceder a la ayuda, y además no quieren quedar estigmatizados por recurrir a un instrumento que se usa normalmente cuando se cierran las puertas de los mercados, escenario que no se contempla ahora.

Los contactos han sido intensos durante los últimos días pero sin llegar a una solución. Una de las posibilidades sería ofrecer líneas de créditos a un grupo de países, o a todos, con una condicionalidad "light", vinculada a la reforma de los sistemas sanitarios.

"Una verdadera respuesta europea"

Sin embargo, esta opción también sabe a poco al Gobierno. "Por supuesto que no consideraríamos suficiente un mecanismo que supusiese proporcionar liquidez a aquellos países que puedan necesitarlo, o incluso con carácter precautorio, puesto que esto no supone una verdadera respuesta europea desde el punto de vista fiscal," indicó Calviño.

La ministra añadió que España lo aceptaría solo como una solución transitoria, para enviar "una primera señal" a los mercados sobre la voluntad de trabajar en una solución europea. Una solución que, para Madrid, pasaría por los 'coronabonos', o un instrumento similar.

Sin embargo, Alemania continua oponiéndose, como ya lo hiciera en 2011-2012 durante la crisis del euro. "Solo puedo recomendar que no celebremos un simulacro de debate por razones ideológicas, en el que todos busquen su solución preferida de hace cinco o diez años", indicó el ministro de economía alemán, Peter Altmaier.

Tras el Eurogrupo, el ministro de finanzas francés, Bruno Le Maire, escrribió en Twitter que la discusión había sido "constructiva" para movilizar "todos los instrumentos de la zona euro" frente al coronavirus. Añadió que existió "una convergencia de opiniones" sobre el uso del Mecanismo Europeo de Estabilidad, el fondo de rescate, lo que representa una "buena base de trabajo" para la discusión de los líderes de mañana.

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