Cataluña

QEV refuerza su candidatura para Nissan Barcelona con capital y más socios

  • Inveready inyecta 7,5 millones y el hub de descarbonización suma 8 participantes
  • Entre las novedades figuran Engie, Ilunion, Ágora Invest y Tevva Trucks
Camión eléctrico de Tevva Trucks, una de las incorporaciones al hub de descarbonización. EE

QEV Technologies ha puesto toda la carne en el asador para ser una de las empresas elegidas este viernes por la mesa de reindustrialización de Nissan en Barcelona y entrar en la fase final de negociación directa. Su propuesta final incluye la entrada de Inveready en el capital con 7,5 millones de euros y la adhesión de ocho nuevos socios al hub de descarbonización (D-Hub).

La empresa especializada en movilidad eléctrica se reivindica como el único proyecto nacional y de mayor impacto positivo para el futuro de las plantas de Nissan y el conjunto del país, recuperando marcas españolas históricas como Ebro e HispanoSuiza.

Su propuesta asegura el futuro de las tres fábricas barcelonesas que deja Nissan, con la intención de producir más de 100.000 vehículos al año antes del 2025, y crear más de 4.000 empleos directos y cerca de 10.000 puestos de trabajo indirectos.

Para ello, prevé aglutinar múltiples iniciativas propias y de terceros, pero gestionadas bajo una misma organización que lo englobe todo, ha explicado a elEconomista el fundador de QEV, Joan Orús.

La financiación de Inveready, vehiculada a través de GAEA Inversión, se centrará en potenciar la fabricación de QEV de vehículos industriales y plataformas de autobuses eléctricos.

Asimismo, el hub incorpora áreas como la gestión de infraestructuras, la micromovilidad y el desarrollo tecnológico.

Para la gestión de infraestructuras, se han unido al proyecto la energética franco-belga Engie, el grupo de servicios Ilunion (de la obra social ONCE) y el grupo centrado en servicios logísticos Ágora Invest (Tradisa), además de "un grupo especializado en grandes infraestructuras y en desarrollo inmobiliario y con una amplia capacidad de inversión", según un comunicado de QEV, lo que Joan Orús concreta en unos 350 millones de euros.

Asimismo, en el ámbito de la micromovilidad, han entrado a formar parte del D-Hub los proyectos industriales de Muving (Vela Mobility) y The E-Miles Company. Y en el área tecnológica, el Centro CIM, perteneciente a la UPC, y Eurecat (Battech).

Fábrica de baterías

En paralelo, el hub está trabajando también en el desarrollo de un proyecto centrado en una fábrica de baterías que garantizaría la escalabilidad de la producción en las plantas de Nissan.

En este caso, la fábrica de baterías se busca en Aragón o Comunidad Valenciana y sería proveedora mediante conexión ferroviaria. Tienen tres candidatos.

Los planes de QEV requieren también de la colaboración de Nissan, ya que, como proyectos destacados, el D-Hub planea convertir la producción de la pickup Navara en una pickup eléctrica, resucitando la marca española Ebro, bajo la que también se vendería una versión de la furgoneta eléctrica de Nissan eNV-200. Ambos modelos incorporarían modificaciones estéticas respecto a los actuales de Nissan.

QEV Technologies pondría en marcha también la implementación de una línea de fabricación bajo licencia (Contract Manufacturing), con el objetivo de multiplicar de forma exponencial el volumen de producción industrial, en colaboración con fabricantes como Inzile, Volta, Quantron, HispanoSuiza, Lupa, Voltia, Ebro (Ecopower) o Ronn Motor Group (RMG). Además, se confirma la incorporación al D-Hub de un nuevo fabricante de camiones eléctricos: la compañía inglesa Tevva Trucks.

La candidatura de QEV compite por tomar el relevo de Nissan en Barcelona con otras propuestas como la de la belga Punch, la catalana Silence (solo para la planta de Montcada) y la china Great Wall Motors (GWM).

comentarios0WhatsAppWhatsAppFacebookFacebookTwitterTwitterLinkedinlinkedin
Deja tu comentario
elEconomista no se hace responsable de las opiniones expresadas en los comentarios y los mismos no constituyen la opinión de elEconomista. No obstante, elEconomista no tiene obligación de controlar la utilización de éstos por los usuarios y no garantiza que se haga un uso diligente o prudente de los mismos. Tampoco tiene la obligación de verificar y no verifica la identidad de los usuarios, ni la veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de los datos que los usuarios proporcionan y excluye cualquier responsabilidad por los daños y perjuicios de toda naturaleza que pudieran deberse a la utilización de los mismos o que puedan deberse a la ilicitud, carácter lesivo, falta de veracidad, vigencia, exhaustividad y/o autenticidad de la información proporcionada.