Capital Riesgo

El 'venture capital' tenía 100.000 millones en Silicon Valley Bank: la mitad de la inversión en EEUU en 2022

  • El fondeo o levantamiento de nuevo dinero para startups será más difícil
  • La situación se ha controlado pero vienen curvas para el ecosistema emprendedor
  • "Recibimos cientos de solicitudes por más de 7.000 millones de dólares atrapados en cuentas de SVB"

La caída del Silicon Valley Bank (SVB) no se transformará en una crisis bancaria generalizada, pero sí tendrá un impacto directo en la captación de capital y en la actividad inversora del ecosistema de startups global como reconocen fondos de capital riesgo y expertos a elEconomista.es. La entidad era el banco de referencia de los proyectos emergentes y emprendedores, que durante los últimos 40 años ha acompañado y visto crecer a muchas de las principales compañías tecnológicas de EEUU. Su nivel de entendimiento de este ecosistema era incomparable. Un mercado, en general, endogámico por la posición dominante de SVB no solo como destacado prestamista de los fondos para sus capital calls (solicitudes a los partícipes para que proporcionen capital adicional), sino también como uno de los bancos custodios más importantes de las startups participadas por el capital riesgo.

Las primeras estimaciones apuntan a que entre el 40% y el 50% del volumen invertido por la industria de capital riesgo (venture capital) en EEUU en 2022, esto es, en torno a 100.000 millones de dólares, estaba depositado en Silicon Valley Bank. De esta cantidad, se habrían retirado en torno a 42.000 millones por el pánico desatado en los últimos días.

La cifra resulta, sin duda, astronómica si tenemos en cuenta que la industria de venture capital en España finalizó 2022 -el segundo mejor ejercicio de su historia tanto en volumen como en número de operaciones-, con 1.478,5 millones de euros invertidos en un total de 745 operaciones. Pero las dimensiones del sector en nuestro país, aún joven pese a su crecimiento exponencial de los últimos años, no son ni mucho menos comparables con los mercados anglosajones y ecosistemas líderes como EEUU e Israel.

"El impacto podría haber sido gigante, aunque está contenido. Todo ha ocurrido muy rápido, pero la suspensión de pagos de SVB ha sido fruto de un error de gestión que se podría haber evitado", confirma Alberto Gómez, socio fundador y managing partner del fondo español Adara Ventures, uno de los inversores nacionales de venture capital con mayor trayectoria en EEUU y cinco compañías participadas afectadas por el colapso

Gómez se muestra tranquilo tras el anuncio contrarreloj de la Reserva Federal de garantizar todos los depósitos y su plan cortafuegos para evitar el contagio al sector. "La situación está controlada pero es una pena, se podría haber evitado y previsto, con mecanismos como una cobertura adecuada de tipos de interés. Cuando la Reserva Federal de EEUU (Fed) confirmó en un comunicado que los depositantes, asegurados y no asegurados, tendrán acceso a todo su dinero, el contagio a otras instituciones se ha contenido", confirma.

Un circuito endogámico

Distintas fuentes del mercado financiero reconocen a este diario la gravedad del evento, ya que la mayoría de las startups con presencia en EEUU y Reino Unido tenían exposición directa a Silicon Valley Bank (SVB). "Su funcionamiento era casi como el de un circuito cerrado", admite Javier García-Baos, Director de Kenta Capital. "Emprendedores que montan startups de éxito y posteriormente canalizan sus desinversiones a través de fondos de venture capital o convirtiéndose en business angels volviendo a invertir en nuevas startups. Todo este circuito era usuario (directo o indirecto) del SVB y no solo en Silicon Valley, sino en todo el mundo. Habrá que evaluar las pérdidas en depósitos tras la intervención del FDIC".

García-Baos reconoce que el dinero es muy miedoso y en momentos como éste suele replegarse. "El colapso puede impactar directamente a las startups en búsqueda de financiación, es decir, aquellas que preparan rondas de capital y/o venture debt ya que el fondeo o levantamiento de nuevo dinero será más difícil". 

El nuevo cisne negro se suma a los retos macro a los que ya se enfrentaba la industria de capital riesgo en un contexto de enfriamiento y de ralentización de la actividad: inflación, subida de tipos, potencial desaceleración económica... "En definitiva, vienen curvas para el ecosistema startups, y por ello, la preservación de la caja de las compañías será clave durante los próximos meses. No obstante, el emprendedor lleva en su ADN ser un guerrero, así que cuenta con mejor disposición para enfrentarse a estos retos", concluye el Director de Kenta Capital.

"Recibimos cientos de solicitudes con 7.000 millones de dólares atrapados en cuentas de SVB"

Sin duda, la quiebra de SVB ha puesto de manifiesto la vulnerabilidad del sector tecnológico, particularmente en Estados Unidos. Otro fondo español, Samaipata, también tenía una pequeña exposición indirecta a Silicon Valley Bank UK a través de cinco compañías participadas en Europa, como explica a este diario Íñigo Laucirica, Investment Associate de la firma. "Nos hemos volcado con ellas durante el fin de semana para preparar planes de actuación en caso de que la recuperación de los fondos se demorara durante mucho tiempo o hubiese quitas importantes a los depositantes", explica el fondo a elEconomista.es. "Al mismo tiempo les hemos transmitido tranquilidad, ya que confiábamos en una venta del banco durante el fin de semana o una liquidación exitosa teniendo en cuenta la naturaleza del activo del banco. Finalmente, en el caso de la entidad británica, se ha producido esa venta y el banco está operando con normalidad".

¿Qué sucederá ahora con los depósitos?

Pero, ¿qué sucede ahora con los depósitos y con los préstamos vivos con SVB? Diego López Silva, Director de Debt Advisory de BlueBull, firma de banca de inversión tech, recuerda que "el hecho de que ahora sea FDIC quien gestiona los préstamos no altera en absoluto las condiciones del contrato. Las compañías deberán seguir abonando sus pagos de interés y principal con normalidad. El loan book de SVB deberá traspasarse a otra entidad, pero más importante aún, deberá posteriormente refinanciarse".

Desde Capchase, Miguel Fernández, CEO y cofundador de la fintech -que ha captado 400 millones para cambiar el modelo de financiación para startups-, asegura haber trabajado sin descanso todo el fin de semana para asegurar capital y financiar la nómina de muchas empresas. "Recibimos cientos de solicitudes con un total de más de 7.000 millones de dólares atrapados en cuentas de SVB", añade. Justo cuando la firma estaba organizando el envío, la Fed anunció la buena noticia. "Aunque la Reserva Federal finalmente intervino, muchas empresas tecnológicas todavía sufren un déficit de capital, por lo que continuaremos ofreciendo alternativas de financiación a las startups", añade.

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