La despedida de los reyes Felipe y Letizia de Suecia, después de tres días de viaje oficial, se ha saldado con una anécdota en pleno 'besamanos' en la Embajada Española. Y es que a doña Letizia se le ha resbalado su cartera de mano, una verde de piel de serpiente firmada por Lidia Faro, y sus objetos personales han terminado desparramados por el suelo.

Los reyes han celebrado una recepción de despedida para sus homólogos suecos en el mismo punto desde el que partió su viaje oficial: la embajada española. Este jueves, el rey Felipe y la reina Letizia han recibido a los reyes Gustavo y Silvia, con sus hijos y sus respectivos cónyuges. Con vestimentas protocolarias pero lejos de la pompa que decoró la cena en el palacio real, los hombres han optado por sobrios trajes de chaqueta mientras que las damas han ofrecido todo un abanico de posibilidades. Doña Letizia ha optado por un diseño español de la firma sevillana Cherubina, la misma que elaboró el tocado naranja que estrenó horas antes.

Los reyes han cerrado su agenda del miércoles en Estocolmo con una cena de gala. Los reyes Gustavo y Silvia de Suecia han abierto el palacio real para homenajear a sus invitados. Las dos mujeres protagonistas de la velada, las reinas, han lucido dos espectaculares tiaras: Letizia, la Flor de Lis; y Silvia la de los Camafeos.

Si alguien sabe cómo convertir un sencillo vestido blanco en un auténtico lookazo es ella y el truco está, cómo no, en los complementos: perlas y animal print. Horas después de aterrizar en Estocolmo para iniciar su visita oficial a Suecia, los reyes han recibido a una representación de la colectividad española en la embajada y doña Letizia ha lucido impecable con un outfit invernal.

Los duques de Cambridge han acudido este jueves a una de sus citas más importantes: el Variety Performance en el Royal Albert Hall. Kate Middleton ha estado en el foco de todas las miradas, no solo porque sus fans esperan verla espectacular en esta cita año tras año sino porque Meghan Markle ha elegido precisamente esta noche para reaparecer en televisión y los royal-grupis esperaban ansiosos el 'duelo' entre ambas.

Tras dos años de pandemia y confinamiento, el Palacio Real ha abierto sus puertas este martes para ofrecer una cena de gala al presidente de la república italiana, Sergio Mattarella. Los anfitriones estaban radiantes, especialmente la reina Letizia, que ha deslumbrado recuperando una de las piezas más impactantes del joyero real: la tiara rusa.

Actrices y actores se han reunido este lunes en Madrid para asistir a la gala de los premios Fotograma de Plata. El Casino de la capital ha desplegado su alfombra roja para acoger los looks más elegantes de una noche en la que el color negro ha sido el protagonista. Blanca Suárez, nominada a Mejor Actriz, se ha convertido en la invitada más sexy de la noche con un original diseño de David Koma que tapaba sus pechos con dos cintas plateadas y dejaba al descubierto gran parte de su anatomía. Entre tanto negro destacaban también Aitana Sánchez Gijón, con un fantástico mono bicolor y pata de elefante; Maggie Civantos, con un vestido ochentero y botas blancas; y María Castro, al más puro estilo 'burbuja Freixenet'.

Los rumores surgieron hace ya un par de años pero se han intensificado ahora que la princesa Amalia de Holanda se acerca a los 18 años (los cumplirá el próximo 7 de diciembre) y es que la futura reina de los Países Bajos ya tiene novio. Medios argentinos y europeos señalan, además, al príncipe que ha robado su corazón. Y lo del príncipe aquí no es una floritura literaria, es que se trata del mismísimo príncipe Gabriel de Bélgica.

La historia saltó a los medios de comunicación hace solo unos días y se viralizó rápidamente en redes sociales. Manel, un gallego de 58 años dedicado a la mar, se convertía en un romántico y sentido poeta después de pasar 35 años en coma. El relato se 'vendió' como un ejemplo de lucha y superación, digno de una cinta de Hollywood, que emocionaba a los lectores hasta las lágrimas y allende los mares. El problema es que es completamente falso y ni en Hollywood se hubieran atrevido a escribir una historia tan surrealista.

Poco se imaginaba la reina Letizia cuando aterrizó en Paraguay el pasado martes que su chaleco de cooperante, especialmente diseñado para la ocasión, iba a robarle el protagonismo. Y es que la prenda, roja y con más bolsillos que costuras, ha acaparado titulares estos días y protagonizado un acalorado debate tras las críticas de una diputada paraguaya, a la que la prenda le parecía una ofensa por parte de la reina.